#NuevaRealidad ( vecinas.)

Este post, no tiene nada que ver con la #NuevaRealidad. Es más, son recuerdos de mi #RealidaddeMuchoAntes …

Concatenación 1

Esto va de una concatenación de pensamientos.

Impactos en modo recuerdo que se han encadenado.

El primer eslabón ha sido un aroma. He captado un perfume que hace años que no percibía . Es un perfume, literalmente. Muy fresco, pero con mucha permanencia que, en el pasado, me encantaba. He vuelto al piso en que que vivía con mis padres a los dieciséis años. En el piso de arriba, vivía una familia encantadora. La hija, Cristina, cuatro años mayor que yo ( ese desfase de 16 a 20 años es de calado) llevaba ese perfume. Coincidía con ella en el ascensor y siempre me quedada alucinada con su ropa, sus libros, su pelo y , sobre todo, por ese aroma que impregnaba el ascensor. Ella era lo que yo quería ser. Ya iba a la Universidad, tenía una moto y libertad para salir por las noches. Un día, le pregunté por el perfume. ¿Cuál era? Resulto ser de una marca que en ese momento era muy top , en el escalafón alta de la gama. Recuerdo que le dije a mi madre que , para mi próximo regalo, quería aquel perfume. No hizo falta esperar al día de mi cumpleaños. A los pocos días,  Cristina llamó a mi puerta y me entregó una bolsita blanca, preciosa, con el logo de la marca.  Me dijo que había ido a Andorra ( en aquella época había fragancias que solo estaban allí o eran muchísimo más asequibles) y había comprado uno para cada una.  Fue mi perfume bandera. Lo llevé dos años y en ese tiempo, me preguntaron varias veces por él. Me encantaba.

Una mañana coincidí con Cristina en el portal de nuestro edificio. Estaba emocionada. Acudía a una entrevista de trabajo para hacer prácticas en un bufete de abogados importante.  Me dijo que le dolía un poco la cabeza…

Al volver a casa ese mediodía, mi madre me dio la terrible noticia. Cristina murió de un ictus de camino a su entrevista. Sin ser amigas íntimas, sentí esa pérdida de una manera profunda. Dejé de utilizar ese perfume.

Hacia décadas que no me acordaba de Cristina… Y hoy, ha aparecido ahí, de repente, con un toque de brisa perfumada, recordándome eso que siempre se me olvida : Disfrutar del hoy.

NB : Según la RAE

Hoy /adverbio 

  1. Indica el día en el que está la persona que habla o escribe.
  2. Indica el presente de la persona que habla o escribe.

Photo by Mariah Hewines on Unsplash

 

Concatenación 2

Cristina me ha hecho recordar a otros vecinos. En especial, a la chica del ático, una mujer misteriosa…Se llamaba Clara y era invidente.

Su ceguera no le restaba autonomía. Su piso estaba adaptado, estudiaba y trabajaba en las oficinas de la ONCE. Dominaba el espacio perfectamente . Tenía un carácter arisco y no se tomaba bien que se la intentara ayudar. Tampoco es que fuéramos una comunidad unida, pero , más o menos nos conocíamos todos y había cortesía en el ambiente así que era raro recibir un bufido por abrir una puerta y ceder el paso…

La conocí un poco más porque tuvo un percance de salud. El portero , que era muy cotilla , oyó un golpe al ir a buscar las bolsas de basura que dejábamos en la puerta ( sin reciclar nada de nada, por cierto) y llamó al timbre de Clara. La oyó sollozar y pedir ayuda. Inmediatamente, el Sr. Miguel ( ese era el nombre del portero) se fue a buscar a mi padre por su condición de médico y con la copia de las llaves ( tenía la de todos los inquilinos) entraron en el ático.

Clara se había caído y no podía levantarse. Se asustó mucho porque, por primera vez, se vio incapaz. Al final, la cosa acabó con un esguince leve y mi padre enviándome a llevarle la comida a la paciente.

Le llevé el pack que había preparado mi madre y pude curiosear el ático. Estaba muy bien decorado. Era un piso muy grande como “desproporcionado” para aquella chica. Era muy guapa, aunque, confieso que nunca la vi sin sus gafas oscuras pero su pelo, su figura…Muy guapa.

A partir de ese día, subía a ver a Clara con cierta frecuencia. No era una de mis actividades preferidas, porque siempre estaba triste, enfadada y/o preocupada. Cuando me explicó que tenía novio, no me pareció nada raro. Cuando me explicó quién era su novio, vi que había algo raro. Aquel “novio” era un señor mayor, casado-pero-que-iba-a-dejar-a-su-mujer, que le pagaba el piso , la manutención y la carrera. Lo veía dos noches por semana. Y no la hacía feliz.

Desde mi perspectiva de adolescente aquello me parecía feo. A mi madre, también se lo pareció. Se acabaron las visitas a Clara ( cosa que a mí me alivió) y a los pocos meses, se fue del edificio.

Desde mi perspectiva de adulta, la de hoy, aquello que pasaba me sigue pareciendo feo. Feísimo si presto atención a los detalles que se me escaparon en la juventud. Todo lo que ella no veía y que nada tenía que ver con su ceguera. Aquellas mentiras que se creía, aquella dependencia enfermiza, aquella inseguridad y la vulnerabilidad, aquella infelicidad total…. Ahora, es muy posible que le hubiese dado mi más sincera opinión, mi consejo y mi ayuda. También creo que se hubiera enfadado muchísimo conmigo, pero, aquellos meses que aún estuvo en su ático, no hubiese dejado de ir a verla.

Photo by Ryoji Iwata on Unsplash

NB : Me queda la Concatenación 3 que es sobre el portero pero eso ya, para otro día…

Un deseo.

Post de autoterapia.

Hay una persona en este mundo que me llama “Princesa”. Él puebla los mejores recuerdos de mi niñez, los más divertidos y los más gamberros…Está asociado a muchas horas de risas y carcajadas (que no es lo mismo), increíbles regalos, fabulosas aventuras y un amor incondicional que me ha acompañado desde el día de mi nacimiento.

Sigue siendo un ser especial y me ha hecho comprender la expresión “lleno de luz” : sólo cobra sentido cuando conoces a alguien que lo está. Y él, lo está. Lleno de luz.

Cuando nos despedimos , siempre me dice : “Quiero que pidas un deseo. “- y yo le sigo la corriente. Me sumerjo en un silencio reverencial y, mira, ¿por qué no?, me concentro en un deseo. Me deja unos segundos para que lo haga . Después, se despide con uno de sus abrazos que se notan…La sensación, tras esta experiencia tan sencilla, es de máximo buen rollo. Sonrisa colgada. Alivio del alma. Menos peso en la mochila. Chute de 100ml de bienestar.

Y, entonces, me he puesto sentimental ( creo que hasta cursi, a mi manera) y he pensado que podía compartir esa luz que me brinda.

Dejemos que el cerebro se deleite con un poco de optimismo y de expectativa . Que se recree en lo deseado.Nunca se sabe. Ya han descubierto el Bosón de Higgs, así que ¿Por qué no va a ser que las ondas cerebrales, por medio de “transpondios telenuméricos afotonados” ( por ejemplo) , pueden incidir en la realidad, transformándola? El coste del intento es pedir un deseo Fácil. Hay que hacerlo, sin dudar. No vaya a ser que los transpondios funcionen y se cumpla…

Sólo hay que parar un momento de nada, apenas unos segundos, y concentrarse en un deseo.

Si se hace con los ojos cerrados, mejor.

 

Ahora… viene el abrazo.

Feliz fin de semana.

La historia que contiene mi rosa …

El día de Sant Jordi tuve que elegir el “lugar” en el que me compraban la rosa… Hay tantísimas paradas que es una difícil elección: unas solidarias, otras con un attrezzo más elaborado, las de floristería… rosas y más rosas…

rosa

Llegué a casa con cuatro flores, de las que tres fueron obtenidas como complemento a la compra de libros y/o artesanía y una, la que yo elegí, adquirida en un puesto de rosas callejero.

Me decanté por el tenderete de dos alumnas de los Escolapios qué recaudaban dinero para su viaje de fin de curso a Ibiza. ¡ Y es que me vi ! Escolapios ( mi cole), Ibiza, 18 años… y me vino el impacto de las imágenes de ese viaje de Fin de Curso. Ni las tres décadas que han pasado ( ¿yaaa?) le restaron nitidez al recuerdo y a las sensaciones. Qué maravilla…

Ibiza2

Ese viaje fue un acto de rebeldía en toda regla. Cuando nos dieron a elegir el destino, la posibilidad de Ibiza quedó totalmente descartada. El director del cole ( cura, of course) se llevó las manos a la cabeza :  ¿Ibiza? ¡Pecado y Perdición! Creo recordar que las opciones eran Montseny o Montserrat…

Tengo una amiga que, en esos tiempos, trabajaba en una agencia de viaje. Nos consiguió un Pack-Viaje-Fin-De-Curso fenomenal. Organizamos una reunión de alumnos y decidimos que intentaríamos ir a Ibiza sin el permiso del colegio. Cuando el Director se enteró, convocó a los padres y les dijo que, la única forma de hacer el viaje, era que todos ellos lo autorizaran por escrito y, además, el centro no se hacía responsable de nosotros. Iríamos solos. Yupiiiii.

Big group of young jumping people with hands up.

Recuerdo el día que presentamos a Dirección todas las autorizaciones de los padres firmadas …Fue (muy) emocionante…Así que nos fuimos solos a Ibiza, sin tutores ni profesores…ni curas…

Como miembro del equipo responsable del viaje, sólo tuve que hacer frente a un accidente de ciclomotor (uno hormonalmente perjudicado, que llegó demasiado entusiasmado y el primer día, se estampó con la moto y se hizo un esguince…) que fue cubierto por el seguro del viaje y gestionado por la amiga que trabajaba en la Agencia.

Por lo demás, sólo diré que volvimos a Barcelona sanos y salvos…“Lo que pasó en Ibiza, se queda en Ibiza”…

6tienda1

Con los años, Ibiza fue un paisaje frecuente en mi vida pero ninguna de mis estancias ha tenido tanta vida como la de ese lejano viaje de Fin de Curso…

Y esta es la historia que contiene mi rosa de este año…#SantJordi16 #TheEnd

pacha

NB : Pacha Ibiza, así era entonces…

 

Una palabra desencadenante…

Hacía años que no la oía.

Vicetiple

  1. f. coloq. En las zarzuelas, operetas y revistas, cada una de las cantantes que intervienen en los números de conjunto.

vicetiples

Las vicetiples estaban a la sombra de “la vedette” que solía ser la mujer de belleza escultural que desfilaba con plumas y lentejuelas, bajando aquellas típicas escaleras de los espectáculos de revista, como la reina del cotarro…

Esta palabra “vicetiple” ha sido el desencadenante de un intenso recuerdo de mi abuelo…Lo conocí hasta los diez años y en ese tiempo de infancia, tuve la suerte de disfrutar de un personaje peculiar que nos hizo muy felices (incluyo a mi hermano).

Mi abuelo era zapatero pero no un zapatero cualquiera. Estaba especializado en el calzado de las vicetiples y vedettes que poblaban el Paralelo de Barcelona en los años 40 y 50. Fue después de la Guerra civil, cuando vivió su máximo esplendor con su tienda de calzado. Antes, durante la guerra, hizo algo que es lo que me tiene ahora indagando…

barcelona

Cuando los bombardeos llegaron a Barcelona, mi abuelo cerró su tienda , dejó a mi abuela y a mi padre en un pueblo alejado de la ciudad ( bien custodiados y preparados, que conste) y él desapareció , literalmente, durante toda la guerra.

Le aterraba y se fue…En plan cobarde…

No volvió (de nadie-de-nadie sabe dónde) hasta 1939. Eso sí, volvió con una idea. Especializarse en calzado para vicetiples y vedettes.

vicetiples

En los año 40 , con la crudeza de la posguerra encima, la zona del Paralelo se fue revitalizando. Había necesidad de espectáculos frívolos y livianos para sacarse de encima la tristeza que acompañaba a esa generación… Qué duro tuvo que ser…

Fue la época dorada de “La Bella Dorita”… Yo le había oído explicar lo de los zapatos para la insigne vedette pero en aquella época no hice ni caso.

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Si ahora tuviera aquí a mi abuelo, lo freiría a preguntas…En cualquier caso, lo que de verdad me gustaría saber es dónde estuvo durante la Guerra Civil. O mejor, en qué pueblo fronterizo con Francia ( que es lo que me supongo) y a cuantas vicetiples conoció.

Y le daría las gracias por la palabra vicetiple. Sin él, no sabría que es una vicetiple…

madrid

NB : Foto de El Corte Inglés de Preciados en 1940. Para situarse en la época…