Mantener la calma…

Keep calm and carry on ( mantener la calma y seguir adelante) es slogan que los británicos crearon para que la población civil, ante la amenaza de guerra, mantuviera la calma…El poster motivacional con este mensaje ( que se diseñó desde el Ministerio de Información Británico en el año 1939, al inicio de la II Guerra Mundial)se puso moda en el año 2000. Desde entonces, se utiliza en decoración y  personalización de todo tipo de cosas.

Después del fin de semana y ante la explosión de nuevas ramas y flores y tomatitos, he decidido que eso es lo que le debo pedir a mi huerto. “Calma, mucha calma” y, claro “que siga adelante”.  

La calma es necesaria, porque al ritmo que vamos, las ramas van invadir todo el espacio vital de …la humanidad. Al tiempo….

Empecé recogiendo un tomate y casi, casi, venerándolo. Después, cayeron siete.

En el día de hoy, en el que ya se precisaba de una recolección, me he apropiado de 27 tomates. Era un evento importante, así que me he ido a coger una cesta apropiada. Mi elección ha sido tachada de optimista y se me ha propuesto el cestillo mini en el que puse los siete tomates.

Como era de esperar, he utilizado la cesta Modelo “Optimista”…Reconozco que había exceso de optimismo.

Finalmente  he hecho caso a los tomates (que lo tenían muy claro )y he elegido el cestito “Ajústate a la realidad. En él, el tomate se desborda…Son muy , muy coquetos y esa es su perdición.

Tras la sesión y los mensajes de calma, ya he dejado ir mi lado oscuro…Me sabe mal decir ( que la verdad es que no) que en estos momentos estoy digiriendo veintisiete tomates cherry  que han pasado a ser la cena de esta noche : Bavette con tomatitos y albahaca . Todo del huerto. ; – )

Calma, calma…

Toca huerto.

En el huerto siguen pasando cosas…

Tras recoger los primeros 7 tomates cherry, pensé que me encontraría con alguna acción hostil ( hay quien los jalea y les da ideas…) y que la táctica del “Paz y Amor” iba a ser de corto rendimiento. No obstante, he seguido regándolos con una sonrisa y haciéndoles la pelota, de una forma tan descarada que creí que se iban a dar cuenta pero…no.

Había preparado un par de excusas por si me preguntaban por “Los Siete” : 1) “Están de vacaciones en un huerto de una amiga de Valencia” y 2) “Han decidido dedicarse al mundo de la publicidad y ahora son un grupo y se llaman “Cuate, aquí hay tomate”  pero no ha sido necesario…Ningún interés…

Han detectado que me encanta hacerles fotos y están utilizando poses muy estudiadas para hacerme chantaje emocional. Así, creen que se aseguran la supervivencia en la rama .

Acabo de regar y he comprobado que se han creído, a pie juntillas, que soy una hortelana de buena voluntad y que mi misión es hacerlos crecer para admirarlos ,  hacerles fotografías y publicar su evolución en un blog…

Mientras ellos siguen confiados, yo ya he contabilizado 23 tomates casi, casi maduros.

Será pronto…

Mi huerto, en Tumblr.

Ha sido el amor…

La estrategia amorosa está triunfando…

¿Será verdad que el amor lo puede todo? ; – )

Tras el letrerito, los achuchones , las palabras cariñosas y la meditación en posición de loto( delante de los tomates), he conseguido la primera cosecha que excede de un ejemplar ( exactamente , hay siete tomates!).

El día, era uno de esos señalados. Comida familiar y yo… Yo me había puesto chula y había asegurado que hoy, comeríamos tomatitos de mi huerto. Ya tenía provisión en la nevera ( por si las moscas) pero no podía escaparme del momento “vamos a cogerlos de la mata”. Lo querían hacer en grupo…En plan , cortar la cinta de una inauguración…Así que me era imposible dar el cambiazo ( y menos con mi madre , pegada a mi espalda)…

Llega el Día T ( de Tomate) y salgo a recoger la prensa y miro de reojo el huerto. Muy de reojo.

Una mirada rápida y disimulada. De espía entrenado. He pensado que si me veían muy interesada , eran capaces de pasar de rojo a naranja sólo por fastidiar… Me ha tranquilizado ver que el rojo salpicaba el verde de fondo . Había unos cuantos.  Vale, mis invitados sólo podrían deleitarse con un cherry por cabeza pero nadie podría decir que no han comido tomate de mi huerto. Mi credibilidad podía quedar intacta.

Unas horas antes de este importante evento, he salido al huerto. He dado la bienvenida a las coles que me pasaron ayer . Son unas valientes…He tenido el típico cambio de impresiones con el perejil, que me ha comentado que está un poco bajito de nitrógeno y , finalmente, me he dirigido a los tomates que iban a ser sacrificados.

Siguiendo los últimos consejos que me han dado estos días, les he dorado la píldora: he alabado su apostura y ese tono rojo intenso. El aroma y su aspecto fuerte y tenso…Les he dicho que eran la alegría de mi huerta…Que los quería mostrar a mi familia (de lo orgullosa que estoy de ellos. ; – )

Y, entonces, contra todo pronóstico, me han dicho que tranquila, que ya les había llegado el momento de abandonar la mata…

Esta vez, el sabor mucho mejor, con predominancia del dulce. Bien!. Más crujientes que “el anterior” pero, siguen teniendo una piel muy, muy consistente que casi tiene vida propia aunque lo más importante de esta nota de cata, ha sido los buenos momentos asociados ( ya , para siempre) a la recolección. Instantes mágicos ( y muchas risas) que nos han regalado siete tomates cherry.

Yo creo que ha sido el amor… ; – )

Todo en : Mi huerto. Es un tumblr.

 

All you need is love.

Tras ser alertada por Cerán, del problema que puedo tener en el huerto, he decidido decantarme por una estrategia «Paz y Amor».

Sí, los otros tomates vieron cómo me hacía con el primero y, claro, la venganza ya está cantada.

Voy a intentar derrochar amor a raudales para que los tomatitos se confíen. Ellos no saben que los seres humanos tenemos una cierta incapacidad de cambio. Nos cuesta. Les parecerá que estoy cariñosa pero, por dentro, estaré pensando en mis fantásticas tijeras de poda…

Es posible que , al final, les coja cariño. Ya se verá.

De momento, les he decorado el huerto, les he puesto la canción de marras ( una vez la oyes, te guste o no, la canturreas en bucle aunque sólo sea el estribillo) y he alabado su variedad de matices y colores.

Les he dicho que eran tomates fashion... ; – )

 

Menos uno, que me ha mirado mal, el resto se lo han tragado.

Ah! La canción.

All you need is love

Tengo un tomate…

 

Primera victoria. ; – )

Tengo mi primer tomate maduro!!!!

De ruborizado ha pasado a rojo intenso. No sé que piensan los tomates sobre el camuflaje en territorio hostil, pero está claro que este tomate no estuvo ese día en clase.

Mientras el resto va siguiendo un ritmo verde bastante uniforme, este tomate ha decidido vestirse con sus mejores galas y decirme: “Aquí estoy yo”.

Mira por donde, el tomate me ha salido vanidoso pero…admito que ser el primero tiene su mérito y más,  después del ataque del culo negro y todas mis batallitas.

Le he hecho una foto conmemorativa. Casi me ha obligado pero, en este caso, creo que es justo reconocerle su valentía y su primer puesto en este Tour (Lleva un maillot rojo ; – )) así que no me he hecho la difícil y he realizado un reportaje fotográfico para la posteridad.

Y es que mañana, me lo voy a comer. Y con festejos…Antes, por eso, le enseñaré la foto…

NB : La evolución de este huerto loco , desde el primer día, en Mi Huerto.

Fiesta de despedida.

 

 

Es un sentimiento extraño, este del sacrificio de la lechuga. Por un lado, hay una pizca de orgullo ( por haber conseguido que la lechuga creciera y se desarrollara), otro poco de alegría ( por demostrar que sí he podido cultivar una lechuga) y una dosis de actitud vengativa ( ahora, sólo me la como yo) para castigar a los que no creyeron que mi huerto saldría adelante.

Pero está la cara B. El otro lado. El lado oscuro… En ese lugar, lo que sientes es tristeza ( poca, la verdad) por desbaratar el crecimiento de la lechuga ( la condeno a morir y a ser masticada y deglutida y….). También tiene un puntito de Gran Sacerdotisa, en el momento del sacrificio . Y, finalmente, preocupación por la estética huerteril ( sacar las frondosas lechugas deja espacios vacíos…).

Para este último inconveniente, tengo a mi tío, que tiene huerto y le han sobrado plantitas de judía tierna y, claro, cómo ahora soy conocida en la familia por m-i h-u-e-r-t-o, me las ha traído …

No he querido que este momento estelar de la lechuga, pasara desapercibido y he montado el “Cosecha Party”. Eso , claro, es mi percepción. Para la lechuga, ha sido su fiesta de despedida.

Para que viera que me importa ( una no se carga una lechuga sin sentimiento de culpabilidad), he creado un attrezzo especial con elementos de packaging de Mr. Wonderful. La lechuga se irá, pero lo hará con clase.

Ha quedado así.

El momento de la cosecha ha sido más duro de lo que me pensaba pero…rápido.

Un voluntario ( ahora, para cogerlas, sí ¿eh? )ha realizado el acto de “arrancamiento” de la tierra madre y me la ha entregado. La lechuga estaba fresquita. Primero, la he acunado con delicadeza pero, después, la he manoseado un poco para valorar la consistencia del cogollo. De primera categoría: denso, verde clarito y muy crujiente.

Disculpad si no presento a la lechuga en su versión “ Ensalada”. Es por respeto ( y porque no me ha dado tiempo de hacer la foto…)

Llega el tiempo de la judía , la nueva habitante del huerto.

En realidad, la judía va a ser la protagonista de “A Rey muerto, Rey puesto”. Se va la lechuga y llega la judía tierna…

NB : De las tomateras, ya hablaremos en otra ocasión. Estoy segura que me vigilan y me han intervenido la IP. Se están haciendo fuertes…

NB2 : El huerto, en mi huerto.

 

Lunes Detox

Detox significa «Depuración de toxinas». Es un limpiarse, oxigenarse…

Y llega el lunes.

Y es posible que necesitemos un detox completo. Del lunes.

Para eso, no hay nada mejor que concentrarse en los colores que nos proporciona la naturaleza. Si quieres hacer un Lunes Detox, mira esto. Esta ahí fuera ( aunque sea lunes).

Y si este empacho de colores y flores, no sirve de nada, siempre podéis visitar a borralapizarra, con sus genialidades, los lunes y cada día. ; – )

Un olvido.

Intento ser cuidadosa con esto de los cumpleaños y no “olvidar” los más cercanos pero, a veces, el ritmo de vida te sumerge en un estado en el que no sabes ni en qué día vives y, entonces, es fácil que se te pase uno de esos días señalados para alguien ( que no eres tú) no por una falta de afecto ( que quede claro) si no porque el calendario se ha desdibujado y sólo ves, mañana y pasado y… a todo ritmo.

No creo que sea un elemento representativo importante del amor que nos profesamos y menos con los que quieres y en los que confías pero…admito que si se olvidan del tuyo , dices eso de “No importa” y, de verdad, “No importa” pero… fastidia un poco. Un poquitín…Seamos sinceros…

Normalmente, en nuestro entorno siempre hay un factor desencadenante del recordatorio para evitar esas situaciones de “olvidar-un-cumple”: alguien te pregunta que le vas a regalar a X, o te invitan a la juerga, o el propio interesado lo deja caer ( de aquella manera sutil, para que no se note) pero, en este caso, el que me ocupa, el factor desencadenante no ha desencadenado nada.

Esto me ocurrió ayer : Salgo a regar mi huerto y cuando me giro para desenrollar la manguera ( siempre se lía sola)oigo un abucheo. Me giro y, claro, el abucheo desaparece. Sigo con mis labores de hortelana ( estrenando zuecos impermeables de color fucsia , cosa que después me di cuenta que empeoró aún más el asunto) y vuelvo a oír unos gritos . Me gritaban de todo, menos bonita hortelana ( ya me entendéis). Así que, calzada con mis súper zuecos y haciendo chop-chop, me dirijo a la zona del griterío y me encuentro a los tomates cherry y las lechugas muy, muy enfadados.

¿Sabes qué día es hoy? – me preguntan al unísono.

Martes- respondo con firmeza, sin alterarme ni un ápice por estar dialogando con un puñado de vegetales y hortalizas.

Martes, ¿qué?- gritan de nuevo.

-¿Qué de qué?- les digo yo.

Es 5 de junio! – la lechuga de la izquierda es la que parece más indignada.

-¿Y?– Ahora sí que me quedo descolocada. Atención : La lechuga sabe el día en el que vivimos. Es, por lo menos, extraño…

Nos plantaste el día 5 de mayo. ¡Hoy es nuestro cumpleaños!. En los huertos urbanos, los años se convierten en meses…

Cierto. Se me ha olvidado, completamente, que hoy es el cumpleaños-meses de mi huerto. El primer mes juntos y a mí, se me olvida felicitarlo. Intento salir del atolladero, en plan “novios nuevos”.

¿Estáis seguros que no fue el seis o el siete de mayo? Creo que os estáis equivocando de fecha. No es lo mismo comprar el planter que plantar… -Intento escabullirme en las imprecisiones pero me interrumpen.

Tú misma lo fechaste. Mira.-Esta vez la que  habla es la tomatera cherry que ya tiene una flor!.

Y me quedo muda, ante el decepcionado colectivo de cumpleañeros, observando aquellos indicadores que rotulé con un rotulador indeleble, resistente a la lluvia y al sol, y en los que indicaba que había plantado y …la fecha. La fecha exacta.

Así que tras oír una serie de improperios sobre mis zuecos rosas, acabo de regar y me disculpo por el olvido.

Esto fue ayer. Hoy, he parado en el garden y he comprado un saco del mejor abono del mercado para huertos urbanos. Será un regalo tardío pero eso y la canción que he preparado de “Cumpleaños Feliz” especial para lechugas y tomates, espero que me sirva para la reconciliación.

También os digo que esto es por la personalidad » especial» de estas verduras. Hay otros habitantes del huerto, como el perejil o la albahaca que están tan panchos , encantados de conocerse y que les trae al pairo eso de los cumpleaños… O cumplemeses…

Como no se han quejado, les pondré el doble de abono… ; – )

Mensaje de un Calistemo.

Este fin de semana, he conocido a un Calistemo. Si hay que hablar con propiedad ( cosa que el Calistemo agradece profundamente) , diría que me he topado con un Callistemon Citrinus. Era uno (y sus flores )y se estaba manifestando en una calle de pueblo, con arreglos paisajísticos.

El Calistemo me explica que proviene de Australia y Tasmania pero que , desde 1778, está  presente en Europa y América. Es fácil encontrar uno en cualquier zona de España. Soy muy adaptable, me dice. Sobrevive en los climas más diversos, con mucha y poca agua… Un arbusto agradecido. Y es que el Calistemo que yo he conocido es un arbusto ( hay una especie que es árbol), del tipo perenne y del grupo llamado “siempre verde”. En la época de floración, nos muestran sus flores pero el resto del tiempo, se mantienen verdes y con hojas.

Me he parado a admirar su belleza y, también, a escuchar su protesta.  Respecto a su perfección hermosa, nada más tengo que añadir a la frase “ la naturaleza es una artista prodigiosa”.

El Calistemo mostraba las diferentes etapas de la explosión de los estambres que componen sus flores.

En la fase que precede a la liberación, es increíble observar cómo los filamentos están perfectamente enrollados y ordenados, dispuestos para iniciar un baile de coreografía perfecta.

Después, aunque cada grupo de estambres va a su ritmo, todo está orquestado para la liberación , perfectamente ejecutada.

Explosionado de belleza. Muestra la simetría que diseña la naturaleza con esa maestría incomparable.

Al final, todo se expone, en perfecta armonía. La flor del Calistemo, te saluda…

El Calistemo del que os hablo ( y al que le pedí permiso para hacer estas fotografías) tiene su flores rojas pero las hay de color rosa, blanco, amarillo… Y este es citrinus, porque si estrujas sus hojas, se esparce un intenso aroma a limón.

¿De qué se queja el Calistemo? Bien, el nombre vulgar, por el que es conocido es “Escobillón”. Este que yo conozco es un Escobillón Rojo. También se le llama  Limpiatubos o Limpiabotellas, por la escobilla que se utiliza para limpiar estos objetos …

Es evidente que hay una semejanza entre esta flor y una escobilla ( o escobillón, supongo que dependerá del tamaño) pero, aunque de todo tiene que haber en la vida y es muy loable que se inventara ese artefacto , su connotación no es muy agradable. No . No es nada, nada agradable. El Calistemo quiere que dejen de llamarlo Escobillón. Teniendo un nombre , ¿Por qué ese agravio a la belleza  de su flor? Sólo los Calistemos de flor blanca se salvan de esta ignominia. A ellos, les llaman  “Plumeros de hada” …

Sabe que es difícil, que el parecido es asombroso pero pide que si veis a alguno de estos arbustos, en cualquiera de vuestras calles, les llaméis Calistemo. Y si se os olvida, lo que decían los griegos kallos (bello)+ stemon ( estambre) “estambres bellos”

O Calis. Todo, menos escobillón…

Sólo hay que mirar…

Es delicioso y está delante de nuestras narices.

Unos, acostumbrados a la rutina de la belleza, pasan sin mirar.

Otros, se paran, se deleitan, la plasman y se la guardan. Suelen ser los que son nuevos. Los que pasan por ahí, muy pocas veces…

Hay otro grupo, el llamado «siempre-la-ven». Son los privilegiados, los que tienen la mirada...Los que son capaces de ver la belleza , en cualquier lugar. En el campo, en el metro, en un viejo balcón, en una playa paridisíaca o en una ciudad multitudinaria. No importa, tienen la suerte de ver , siempre y, ser sorprendidos, siempre, por el impacto de la belleza. Ese «siempre», es lo que marca la diferencia.

Saben que está ahí, a un palmo de nuestros ojos cansados.

Estas fotos son unos mosaicos de la belleza que se me muestra. No siempre la veo pero cuando eso pasa… me deleito.

Son cosas sencillas como unas nubes y una maceta de menta fresquita.

O un trozo de campo , lleno de amapolas silvestres …

 

Dejaros llevar un segundo, por las nubes, la menta, las amapolas y la hierba fresca…

Ayuda a volver.

Ommmmmmm ; – )