Cambio hilo por cuerda.

Tener “un hilo de esperanza” significa tener una leve expectativa de que algo positivo ocurra, incluso cuando las circunstancias parecen adversas . Es una conexión muy frágil, un delgado hilo que apenas sostiene la esperanza, pero que aún así no se rompe del todo.

En cambio si lo que tenemos es “una cuerda de esperanza”, tenemos algo más resistente y capaz de soportar mayor tensión. Ahí, suspendida en la cuerda, la esperanza parece más fuerte…

Es el título de este cuadro : “Una cuerda de esperanza”.

Algo sólido a lo que aferrarse.

Rama de olivo.

En este cuadro hay una rama de olivo.

El símbolo de la paz y la reconciliación.

La rama es natural y la cambiaré cuando esté seca y haya perdido su tonalidad verde oliva característica.

La iré renovando sin cesar…

El delantal, again.

Hace tiempo que no sacaba los bastidores, los rodillos, pinturas y, sobre todo, que no me ponía mi delantal de pintar.

Tiene más de 25 años, pero ahí está, ganando con el tiempo y las manchas de pintura…

Es un encargo para un salón muy, muy minimalista , pintado de blanco, al que había que aportar un toque de color, pero el justo.

El que lo va a recibir se arriesga. Si me lo pides, va sí o sí colgado en ese salón. Si no, hay represalias.

Y puedo hacer visitas sorpresa, para verificar que los cuadros están , ahí, presentes. ; – )

El delantal se merece un respeto…

Tengo una pregunta.

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Tengo una pregunta.

Nunca había tenido una pregunta hasta hoy.

 

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Esta pregunta estaba escondida, agazapada entre los rotuladores de colores pero yo la he encontrado. Y, dicen,que la pregunta es del que la encuentra.

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Tengo una pregunta que cambia a cada momento.

Es una pregunta que nunca es la misma pregunta.

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Pero es mía.

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El reloj que marca la hora que quiere.

Tenía un mecanismo de reloj de un pack de manualidades y aún me quedaban unas letras de madera así que pinte “El Reloj que marca la hora que quiere”.

No solo es libre de marcar las horas, si no que se para cuando él cree conveniente y vuelve a funcionar también cuando le da la gana.

Me dicen que pinté las manecillas y las desequilibré con la pintura. Es posible, pero, a veces ha dado la vuelta completa al día y, a veces, no. Más o menos, cuando él quiere. También he comprobado la pila que lleva el mecanismo, pero, ni nueva, marca el tiempo de forma continua. 

Lo quería colgar en mi cocina, pero, de momento, lo he dejado apoyado en una pared. He decidido registrar a qué hora se para y a qué hora vuelve a funcionar. 

Ahí, en ese reloj, hay un misterio…

LO VE

Esta vez, las letras de madera me han servido para hacer un Love partido.

Porque no sé qué pasa en el mundo que el amor se ha roto y está por ahí, en fragmentos que se deben unir. Ojalá solo fueran dos trozos, pero parece que se ha fragmentado en nanopartículas.

Tengo un “Lo” y un “Ve” y los voy a colgar juntos.

Ojalá sea un presagio…

Re Re Restyling

Muchas veces repintado…

Era de tonos dorados y cobrizos metálicos. Tuve una época muy de brillos…Este cuadro lo tenía mi madre en su casa que , igual que ella, se va modernizando a medida que va cumpliendo años. Así que, ahora, en el salón de tonos neutros el brilli brilli del pasado , no pintaba nada.

Restyling al canto.

A ver si le gusta…

La hoja.

Trilogía de un paseo por el bosque. (III) Fin.

Viene de aquí: (I) y (II)

Lo tercero es la hoja. No estaba en el bosque.

Es una hoja que se movía en el aire, por la Tramuntana, en el quicio de mi puerta. Entró en mi casa y ni siquiera el robot aspirador pudo con ella. Se quedó debajo de la alfombra.

Se merecía el tercer bastidor.

Esta es la Trilogía de “Un paseo por el bosque”: una corteza de árbol, una rama y una hoja…

Y los paseos.

El bosque.

Trilogía de un paseo por el bosque. (II)

Viene de aquí.

Lo segundo es el bosque.

El segundo día de paseo, ya iba decidida a recolectar algo. Hacía sol y el camino estaba precioso.

Se filtraba la luz entre los árboles y se podían observar muchas tonalidades de verde, pero yo iba mirando aquí y allá, arriba y abajo y me fijé en esta corteza. 

Planita, liviana, perfecta.

Un paseo.

Trilogía de un paseo por el bosque. (I)

 

Lo primero es el paseo.

Una caminata por el bosque en un día frío y húmedo. Precisamente, lo resbaladizo del terreno me obligaba a mirar, con frecuencia, hacia el suelo. Llevaba una mochila ligera así que cuando vi la rama, me la guardé.

Además de tener posibilidad de pegarla a un bastidor, la disposición de los nudos permitía que fuera un colgador de joyas (anillos, pulseras,). Mi gran idea era encontrar más, para utilizar en el bastidor más grande pero no encontré ninguna parecida, así que es una rama única y le ha tocado bastidor pequeño.

Con la hoja…