Feliz Miércoles, 14

Cuando me diagnosticaron Trezidavomartiofobia, me asusté muchísimo. ¿Trezidavomartifobia? ¿Yo? Es verdad que tengo antecedentes familiares y que había una posibilidad pero… No sé. No me veía yo enferma de esas cosas…

Siempre he sido muy racional, muy empírica. No hay ningún dato científico que respalde que un gato negro que se cruce en mi camino, va a ser portador de mala suerte, así que nunca me he preocupado por eso. Que cruce. Tampoco me importa pasar por debajo de una escalera, abrir un paraguas en casa o que se me rompa un espejo…

Toda esa seguridad pragmática se evapora cuando llega el “Martes,13”. Me muero de miedo. No me caso, no me embarco y me quedo encerrada en casa por si las moscas…

He estado investigando sobre mi enfermedad y he descubierto algo sorprendente. Es una teoría más esotérica de lo que debería pero, tras cinco años de pruebas objetivas, tengo que admitir que los hechos la refutan. Se basa en la balanza del bien y del mal. En el karma positivo y el karma negativo. En el Ying y en el Yang. Es la teoría de la compensación del “Martes, 13.”

Tras el “Martes, 13” llega el “Miércoles, 14”. Un día compensatorio. Sin problemas. Fluido. Feliz.

Lo he comprobado utilizándome a mí misma como sujeto experimental pero también he accedido a otros testimonios que confirman mi teoría. Ya tengo cuatro “Miércoles, 14” en mi haber, testados y refutados. Reconciliaciones, regalos, buenas noticias, buenos momentos, buenas experiencias…

Quiero hacer público este mensaje para que todos los afectados por Trezidavomartiofobia, puedan disfrutar de este día de compensación. También los que no la sufren.

Un buen día no se debe dejar escapar bajo ningún concepto.

miercoles14

La camiseta que trababa el cajón…

¿Qué por qué estoy en Nueva York? ¿Qué por qué no he avisado a nadie? Ya, ya, entiendo que os preocuparais. Pensaba llamaros hoy, de verdad. No, no es por el trabajo. Sólo placer. Estaré una semana, de turismo. ¿Una locura? ¿Por qué dices eso? Es verdad que ha sido un impulso pero tenía una semana de vacaciones y mi paga extra… ¿Qué estoy rara? De eso nada. Estoy mejor que nunca ¿Y sabes que llevo puesto? ¡Una camiseta de hace 20 años! La encontré por casualidad y aún me queda bien. ¿Qué por qué te estoy contando lo de la camiseta?

…….

Camiseta

Llevaba unos días queriendo meter mano a esos cajones… A una le entran las ganas de “ordenar” , de forma un tanto compulsiva, cuando sufre un aviso (¡Qué vengo!) de un ataque de ansiedad. El orden y concierto surte efecto de bálsamo en el ánimo bajo: sacar ropa, clasificar, seleccionar, tirar (o hacer-ver-que-tiras algo-pero-no) , plegar y ordenar…

Estoy pasando una mala racha. Una de esas en las que no encuentras una brizna de ilusión en el camino. Un período negro y triste… Mi casa está más ordenada que nunca a excepción de esos cajones.

Los cajones pertenecen a un mueble bajo que configura, junto con las mesillas de noche, mi dormitorio. Son cajones de indeterminaciones. De varios. De no-sé-dónde-ponerlo…

Odio –especialmente-ese mueble cajonero. El cajón intermedio hace años que no cierra bien y de tanto en cuanto, me golpeo la espinilla con él saliente.

Durante mucho tiempo, he sido consciente que allí había algo que trababa el camino hacia el cierre total. Las veces que he intentado sacar el cajón maldito, me ha sido imposible. No es como los de la cocina que sólo tienes que levantarlos un poquito para que salgan de sus rieles… Estos, no. Son inamovibles y mi mano no llega a ese fondo inhóspito del cajón…

Cuando he consultado a otros (que saben más que yo de cajones) me han dicho que la única forma para eliminar “la traba” cajonera, era sacar la lámina de madera que compone la parte trasera del mueble…

Hace un par de días, inicié el proceso de ordenamiento terapéutico de esa zona. En el primer cajón, encontré muestras de jaboncitos de hoteles, un antifaz para dormir que no me he puesto jamás, bolígrafos, dos monederos antiguos, un par de pañuelos… En el segundo cajón descubrí todos los calcetines de deporte que no encuentro nunca y que me obliga a comprarme nuevos calcetines de deporte en un ciclo continuo. Y en el último cajón, lencería compleja ( lacitos, transparencias, brocados y alguna indecencia). Ordené, ordené y ordené y dejé mis cajones inmaculados aunque…el cajón intermedio seguía sin poder cerrarse. Y aunque llevaba casi toda mi existencia consciente del cajón semi-abierto , en ese momento eso me irritó muchísimo.

Fui a por el kit de herramientas y con mucha paciencia(y por mis cajones), saqué la pieza trasera. Al desplazar la madera, descubrí por qué aquel cajón no se cerraba. De un color gris como las motas de polvo que lo envolvía, había un fardo de algo de algodón que algún día había sido blanco. Lo saqué y lo lancé hacia una esquina. Limpié el mueble y puse de nuevo la pieza. El momento en el que cerré el cajón definitivamente, lo podría clasificar de altamente satisfactorio. Lo abrí y lo cerré varias veces, deleitándome con la perfección del encaje…Una gozada…

Cuando recogí aquella bola deforme de ropa y la extendí para ver que era, descubrí mi camiseta-amuleto. Una sencilla camiseta de tirantes de canalé de algodón blanco. Iba conmigo…Esa prenda básica se convirtió en mi fetiche. Me servía para todo: debajo de una americana o de una camisa mona, a cuerpo, con el pareo y si la llevaba sin sujetador, era la prenda más erótica del mundo. Llegué a convencerme que me daba suerte y viajó conmigo en las mudanzas y en las aventuras de la vida. Siempre controlada. Siempre a mi vera por sí…

La camiseta me hacía recordar : los exámenes en la Facultad, el día del concierto de los Rolling Stones, el sexo de la juventud, mi primera entrevista de trabajo, aquel fin de semana tan especial, …Fueron años. Fueron muchas cosas. Recuerdos que llovían sobre mí con la intensidad de aquellos días, que me hacían sentir la energía de entonces… Y esa, era yo. La misma “yo” que, ahora, ordenaba los cajones compulsivamente.

Mientras sostenía en mis manos aquella cosa llena de polvo, me di cuenta de algo trascendental.

¿Cuándo había dejado de buscar mi camiseta? ¿En qué momento no me importó saber dónde estaba? ¿Cuándo había renunciado a la ilusión?

La lavé con un programa para ropa delicada y dosis extra de suavizante. Cuando la saqué de la secadora, reconocí el tacto suave de una prenda bien gastada. Me la probé y descubrí que aún me quedaba fenomenal.

Después, me senté delante del ordenador y busqué el viaje a Nueva York.

 

Gastroruptura.

Esta es un ruptura sentimental cocinada con : berenjenas,  huevos, calabazas, rábanos, arroz, pan ,uva ,naranjas , cebollas, espárragos, queso, leche, tomates, peras, bacalao, gallina, garbanzos, castañas, miel, chocolate, queso, nueces, morcillas, jamón vino, ajos y pimientos.

Es una Gastroruptura.

GASTRORUPTURA

Lo miro fijamente y pienso que lo mejor es no meterse en este berenjenal. Tengo que salir por esa puerta con un poco de dignidad .Me ha costado un huevo decirle que ya no lo quiero, que le doy calabazas, que me importa un rábano…

Al principio, he creído que iba a ser rápido. Una conversación civilizada, cortita pero… ¿No querías arroz?, Pues toma dos tazas.  No sólo no ha sido rápido…Ha sido difícil. ¡Y pensar que creía que iba a ser pan comido!…No he tenido en cuenta que él se iba a poner de mala uva cuando le dijera que no era mi media naranja  y eso es, exactamente,  lo que ha pasado. Mira que lo he fulminado con la mirada y lo he mandado a freír espárragos para acabar con celeridad la escenita pero aquí estamos. A pan duro, diento agudo.

¡Uf! Está como un queso…Qué raro…En medio de una ruptura dramática y estoy pensando que cuando lo veo así, enfadado, es cuando más me gusta. Un poco de mala leche le va bien a ese carácter de trozo de pan… Es uno de esos hombres que se ponen como un tomate cuando le pides peras al olmo…Dulce como la miel… ¡No! Debo olvidar todo y centrarme en cortar el bacalao. Es muy atractivo, sí, pero… Mucho ruido y pocas nueces…

Las cosas claras y el chocolate espeso.

Lo miro por última vez y le digo: Nos van a dar las uvas aquí y no hay nada más que hablar. Lo de “Contigo pan y cebolla “no funciona. Yo necesito a alguien que se gane los garbanzos, que me saque las castañas del fuego.

No hay vuelta atrás. Ya lleva demasiado tiempo viviendo de la sopa boba, dejando que se me pase el arroz . Siempre preocupada porque soy del año de la pera y él… Él no… Es el momento de llamar al pan, pan y al vino, vino. A estas alturas de la vida, no me las van a dar con queso.

-No lo entiendo. ¿Qué importa la diferencia de edad? Gallina vieja da buen caldo y yo te quiero un huevo, me dice él.

¿Gallin…? respiro, inspiro, respiro, inspiro y cuando me recupero de la furia que me invade le grito– ¿Gallina vieja? Qué te den morcillas! Me voy dando un portazo. A lo lejos, oigo que dice- Quien se pica, ajos come.

Y no puedo evitarlo. Yo soy la que pronuncia la última palabra.

-Me importa un pimiento.

Lo hemos encontrado al despertar… #Navidad

Tiempo de lectura : 3 minutos.

«Lo hemos encontrado al despertar.

No ha sido agradable y…hemos tenido que encerrar a los niños en la buhardilla para que no lo vieran. ¿Cómo vamos a explicárselo?

Este año me he esforzado por decorar la casa por Navidad…Está todo tan bonito… Y va y se nos muere aquí. Que fastidio…

Lo tenía todo preparado. El chocolate caliente y las galletitas recién hechas… Íbamos a despertar a los niños…Un plan perfecto para una mañana de navidad, perfecta.

No hemos visto ni oído nada durante la noche. Esta mañana, he ido directamente a la cocina. Estaba calentando el chocolate…Entonces, he oído el grito. Y el taco.

Mi marido ha entrado en la cocina, pálido y con cara de espanto. He tenido que ir a verlo por mí misma. Al principio he pensado que se había vuelto loco… Demasiados gin-tonics con el cuñado en la cena de Nochebuena…

Pero, no. Tenía razón.

Ahí estaba. Tendido en el suelo. A los pies del árbol. Al lado de la bicicleta. Así como ustedes lo están viendo ahora mismo…

Entiendo su duda, agente. ¿Cómo sabemos que este hombre es Papa Noel, el verdadero? Hemos oído un ruido extraño en el exterior y… Mejor que lo vea Ud. mismo. Sígame, por favor. En el garaje están los renos. Los hemos tenido que encerrar porque estaban nerviosos y salían volando sin ton ni son. Un desastre. Los he convencido con el chocolate… Ah! Y también está ese carro enorme que lleva, lleno de regalos que no se acaban nunca.

No. No hemos tocado nada. Los hemos llamado inmediatamente, por supuesto. »

Extracto de la Declaración policial ( Mañana del 25 de Diciembre).

papanoel1

Dos horas antes…

-¡Pepeeeeee! Baja ahora mismo. Tienes que ver esto…

-¿Ya es la hora de los regalos?

-¡Qué regalos ni que nada! Tenemos un problema. Y gordo. Ese hijo que tienes, porque ya dudo que sea hijo mío, la ha liado. Y bien.

-¿Qué ha hecho?

– Mira debajo del árbol.

-¡Joder! A Papa Noel le ha dado un infarto en nuestra casa. Se ha dejado la leche y las galletas a medio comer. ¡Qué mala suerte! Pero el tipo estaba gordote. Seguro que altísimo de triglicéridos. Y… ¿ qué tiene que ver el niño en todo esto?

-Mira, fíjate bien. Lleva una nota en la mano.

Si dejas la nueva bici debajo del árbol, te doy el antídoto para el veneno que te puse en la leche»”

-¡No! ¡Me cago en el niño! ¿Cómo  lo…? ¡Joder! Hay que actuar. Destruiremos la nota. Haz desaparecer la leche con el veneno y pon galletas nuevas…

-Por cierto, no le hemos comprado la bicicleta. Ya sabes que no nos llegaba… En el garaje, están los renos y el carromato ese…Nadie se enterará… ¿Por qué no coges una bicicleta? …

– Vale. No creo que importe.Démonos prisa y cuando esté todo listo, llamas a la Policía…

 

NB : Relato inspirado en  este chiste :

n8

 

La bata de boatiné .

 

Este es un relato breve que he presentado al I Concurso de Relatos Eróticos de Falsaria.

Y… un homenaje a las batas … ; – )

 

bata

  1. f. Prenda holgada que se usa al levantarse de la cama o para estar en casa.

bata anafordisíacaEsa, la original, ya pasó a la historia. Con su tejido acolchadito de guata y aquel color de un azul imposible. Aún perdura en mis recuerdos…

Con el tiempo, “la bata” fue sustituida por otras batas hasta llegar a esta que tengo ahora, de color rosa chicle, peludita y abrigante, confortable y con cremallera…Me la pongo cuando nadie me ve. Suele ser el día en el que me regalo mis cuidados corporales y me exfolio y me suavizo… Ese es el día que me pongo “la bata”. En la más estricta intimidad.

Mis amantes, los que han tenido un lugar más perdurable, siempre se han mostrado reacios a mi bata rosa chicle. He llegado a oír que tiene un efecto anafrodisíaco. Nunca, antes, había oído esa palabra… Mi bata y yo, tenemos una relación especial en nuestra soledad compartida. Sólo ella y yo…Hasta ahora.

Oír a este hombre decir “Ponte la bata”, mientras me da uno de esos besos de bienvenida, asfixiantes y húmedos, me conduce directamente a la gloria. Mmmm. Esa bata…

Me la pongo. Claro que me la pongo. Me desnudo totalmente, me embadurno de mi crema hidratante perfumada y me pongo la bata… Entre la bata y mi piel no hay nada más…

Él se me acerca, como aquel primer día en el que llamó a mi puerta, preguntándome si me funcionaba la televisión. Un buen vecino… Me pilló en mi sesión de SPA casero…

Me atrapa entre sus brazos y me besa, acariciándome todo el cuerpo por encima del tejido polar de la bata. No sólo no le importa, le gusta. Juega con la cremallera y la baja lentamente. “Nadie podría imaginar lo que hay aquí debajo”-me susurra, no en el oído si no en la parte baja de mi nuca…Se me eriza la piel, también los pezones. El pecho me pesa. Todo palpita.

Y la cremallera baja y baja y…baja y baja hasta que desliza sus brazos en el interior de la bata, que ahora es para dos, aprisionando mi cuerpo…Y yo que adoro mi bata sobre todas las cosas, aunque me haga parecer un fardo frambuesa, realizo un suave y sensual movimiento con los hombros y la dejo caer, a mis pies.

Después, mi amante se alimenta de mí y yo de él rodeados en un charco de tejido peludo rosa que queda en el suelo, olvidado…

Cuando alguien ve mi bata colgada en el perchero y me dice que es horrorosa y que ahora hay cosas monísimas para estar por casa (home wear, le llaman), yo me sonrío.

Y… “La bata”, también sonríe…

 

NB : En español, tanto decimos «boatiné» como «guatiné» que es la palabra de la calle. La real. En pleno S. XXI esta palabra ya casi está en desuso… Pocas batas quedan del mítico»guatiné». ; – )

El vecindario.

Tiempo de lectura : 4 minutos

Advertencia : es terrorífico… ; – )

scream1

¿Truco o trato o…?

C/ Halloween, nº 47

No estará prevenida. Es nueva en el vecindario y se dejará llevar por el ambiente festivo y loco que se apropia de Halloween… En esta urbanización viven muchos americanos…

Sé que vive sola. Sé que se ha divorciado hace unos meses.

Sé que su marido era un hombre de negocios. Sé que les iba muy bien.

Sé que deja sus joyas en un plato de plata junto a la puerta.

Sé qué hay un anillo de brillantes… 20-30.000 € en el mercado negro…

Sé que es mi única solución.

Tengo un disfraz de Scream preparado. Esperaré que llegue una tanda de niños y , con el alboroto, entraré y me llevaré las joyas…

 

C/ Halloween, nº 45

Llegué aquí hace tres meses. Es el tiempo que necesito para prepararlo todo.

Tres meses… antes de Halloween.

Elegí esta urbanización porque hay muchos niños… Y sus padres… Uno de esos adultos, seguro que elige el disfraz de Scream.

Odio el disfraz de Scream. Es una muestra de falta de creatividad : túnica negra con capucha, careta blanca, la alargada y sorprendida…Mi marido se lo ponía cada año… También odiaba a mi marido…

Fue un Halloween, hace ya un tiempo. No sé explicar cómo ocurrió … Apareció disfrazado y me dio el susto de cada año . En ese mismo instante, noté como mi odio se concentraba, multiplicando por mil cada infidelidad y cada disgusto, y se convertía en un arma de destrucción masiva. Me giré, con el cuchillo jamonero en la mano …

La careta de Scream cayó hacia atrás, junto con su rostro y su cuello… A eso le llaman “rebanar el pescuezo”…Cada Halloween , desde ese Halloween, necesito asesinar a uno de esos que van disfrazados de Scream.

Después, desaparezco…

 

C/ Halloween, nº 42

La nueva vecina me provoca una gran curiosidad… Ha decorado su jardín con todo lujo de detalles para la celebración de Halloween. Ha colgado murciélagos de los árboles. Hay calaveras y calabazas iluminadas por doquier. Hasta ha recreado una tumba con lápida incorporada pero aún le falta ponerla…Ya va tarde. Es cierto que me gusta saberlo todo de todos y sé que me llaman cotilla pero… Soy así. No puedo evitarlo…En el número 32, hay un drama apunto de desencadenarse. Ella se ha enamorado de su preparador físico y, en cualquier momento, va a abandonar al marido. Esperando estoy…

En el número 47, están a punto del desahucio por el impago de la hipoteca. Deben 18.000 € … Mira. Ahora veo al propietario saliendo de su casa. Se ha disfrazado como el malo de la careta blanca de esa película famosa… ¡Qué poco original!… Va con ese grupo de niños a casa de la nueva vecina…No sé cómo tiene humor para celebrar Halloween con la que le está cayendo.

Mira, mira, oigo gritos en el número 32 ¡Ella ya se lo ha dicho! Él sale dando un portazo…Pobre cornudo… ¿Será posible que ella salga detrás a increparle? ¡Qué víbora! A ver, a ver qué le está diciendo… ¡Madre del amor hermoso! ¡Impotente! El del 32 es impotente!

Un movimiento en el jardín de la vecina capta mi atención. Parece que ha arrastrado algo por el jardín… ¿Un cuerpo? ¡Sería bueno! No, debe ser la lápida de la tumba esa que ha recreado. Justo ahora, la está poniendo encima dela tierra removida. Debo admitir que le ha quedado un jardín de Halloween espectacular…

Los del 32 están dando el espectáculo en plena calle. Mira, mira, ahora él está llorando. ¡Lo qué hay que ver!…

 

 

 

Relato cruento…

(Halloween spirit)

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Este es un relato cruento. Crujiente.

Es la historia de un asesinato. De los viles.

De esos en los que muere un inocente.

Ha sido salir al huerto,  cuando mis pies han pisado algo …

Crepitante…Ha crujido…

Lo siento por la víctima pero la sensación ha sido asquerosa.

Creepy.

caracol

Y lo digo, sabiéndome asesina de caracoles (sin premeditación ni alevosía ) pero es que este octubre veraniego me está regalando un extra-pies-descalzos  y el contacto piel-caracol (chafado) ha sido estremecedor…

Cruento.

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Hay quien que los pinta…

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Cuestiones…

Cuestión de Mirada

 

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Me miras… Cada tarde.

Es como si lo supieras. Como si me olfatearas en el aire y descubrieras mi presencia. Los sonidos familiares te avisan. Oyes el agua y te asomas a la ventana.

Y me miras…

Estás ahí hasta que me voy y , entonces, te vas tú… Y mientras pasa todo esto, me miras…

Me has mirado tantas veces que ,al final , ya te estoy queriendo. Te espero, cada tarde y dejo que me mires…

 

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Perro del vecino, asomado a la ventana cuando riego mi huerto urbano.

 

Cuestión de Tamaño

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Nunca he tenido en mis manos una de esas caracolas que, dicen , reproducen los sonidos del mar. Y siempre he querido oír el mar fuera de contexto. Por ejemplo, cuando estoy en mi hogar, sentada en un mullido sillón en pleno otoño. Cuando se habla de ocres, de calabazas y boniatos. En ese momento, querría disponer de una caracola y escuchar el sonido del océano.

Y hace unos días, encontré una caracola …

Final 1

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Estoy encantada-dijo la hormiga– la caracola es tan grande , que casi puedo meter mi cabeza en su interior. ¡Qué bien se oye el mar!

Final 2 

caracola2

Esto es una miniatura de caracola ( terrestre, por cierto). No sé si se oirá el mar. Lo que seguro que no sé, es como ponérmela en la oreja…

Me voy de crucero.

Me voy de crucero. Lo llaman El Selenis y es una nueva ruta que te lleva por tres mares distintos.

Nunca he ido antes de crucero y no sé qué llevarme… Cenas, bailes, galas…

Tanto compromiso social me complica – mucho- el tema de la maleta. Para las excursiones en los puertos en los que desembarcaremos, sólo hay una opción de vestuario. Eso ya me gusta más. No me tengo que preocupar de qué ropa ponerme cuando visite el Mar de La Crisis, el de La Serenidad o El de la Tranquilidad…

Alquilan los trajes de astronauta.

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Luna de ayer.Cuarto creciente.

Disculpa por no estar… Lo siento.

Lo siento pero… espero estar durmiendo. Profundamente…Cuando abra la puerta por la mañana y salga a buscar el periódico, en ese instante, te daré la bienvenida. Antes… No la esperes.

Creerás que soy descortés. Que son muchos años de ir y venir y ya nos conocemos demasiado y, claro, ya da igual a la hora que llegues. Llegas y ya está… Sin fanfarrias. Ya me he acostumbrado.

Lo sé. Lo sé. Debería estar esperándote, Con una taza, humeante, de café recién hecho y una amable sonrisa mientras el viento, fresco, desordena mi pelo.

Y es que el viento, empieza a ser fresquito. Llueve en la noche y el verano ya se despide.

Entonces, llegas tú, Otoño.

Para enseñar esos tonos de tierra, ocre y rojizo y esas preciosas alfombras de hojas secas. Y el viento y la lluvia. Las castañas, las calabazas, … Sí, sí. Eres bonito, Otoño. Y, tienes razón, es descortés que no esté para recibirte pero… ¿A quién se le ocurre llegar de madrugada? ¿Qué hora son esas?

A las 4:29 espero estar durmiendo. Profundamente…

Ya , mañana, te saludo.

otoño14

NB : Esta madrugada, a las 4:29 am, el otoño ha entrado en vuestras casas ( si vivís en el Hemisferio Norte). Como está quisquilloso, es recomendable darle la bienvenida aunque ya lleve unas horas por aquí… Se va a quedar 89 días y 20 horas…Mejor llevarse bien…

otoño2014hoja