El Enjoy(ator) XR6

Este texto forma parte de la iniciativa «19-S LasVacaciones» en la que se convoca a todo el que quiera, a presentar su post sobre «Las Vacaciones» y colgar el link en «EL Cajón de Pandoro» de Nergal. En el espacio que ha creado para tal menester, se dejarán el link del post en los comentarios y así todos podremos leer las diferentes propuestas y los puntos de vista (tan diversos) .

Es un ejercicio divertido y de enorme riqueza : te proporciona la posibilidad de expresar  y compartir y, a la vez, te permite recrearte en el resto de las historias. Una delicia.No puedo esperar más…

Así que nada más publique este post, me voy a «El Cajón de Pandoro» a dejar mi aportación a este 19-S .

Allí nos vemos. ; – )

Sí, me compré un Enjoy(ator)XR6. Lo encargué por Internet, un mes antes de iniciar las vacaciones,  para poder programarlo con calma.

Tal y como había previsto, el aparatejo parecía simple: una pantallita que se ajustaba a la muñeca y un lápiz táctil. A partir de ahí, sólo debía ir programando cada una de las funciones antes de activarlo en la fecha prevista.

No os he explicado que es el Enjoy(ator)XR6 . Se podría definir como  un revolucionario sistema que te permite disfrutar, profunda y plenamente, de tus vacaciones. Funciona como un hábil sorteador del destino , que si tenía previsto jugártela, se queda en estado de stand by…

Empecé por la pantalla en la que se introducían los datos personales y el destino previsto. Había una opción de título “Sin determinar” por si el usuario desconocía los días y el lugar del asueto vacacional. Ese era mi caso.

La siguiente pantalla se denominaba “Estabilidad Total”. Había dos tipos: la espiritual y la física. La primera, es la más importante. Si tienes problemas ( del tipo que sean) o alguno de los tuyos, el espíritu está inquieto y ya puedes estar en una paradisíaca playa virgen en Brasil que…El alma preocupada no permite conectar. Marqué esa Estabilidad del Espíritu como prioritaria.

También puntué “muy alta”  la Estabilidad Física. Recordé aquel fantástico viaje a Nueva York con una talalgia que sólo me da de vez en cuando ( y fue allí) o el Fin de Año en Lanzarote con 39 ºC de fiebre y la garganta bloqueada… No me quería arriesgar.

A continuación, apareció un bloque de cuestiones referentes a la “Meteorología Vacacional”. También marqué todas las opciones que controlaban la situación. No quería repetir la visita a  la Riviera Maya ,con alerta de huracán y encierro en el Hotel. O la escapada a Ibiza de una semanita, con días nublados y lluviosos…Gracias pero mejor, buen tiempo y nada de obstáculos meteorológicos, que son pocos días…

La siguiente pantalla me intrigó: “Compañía”. En este menú se podían dirigir a buen puerto, las relaciones de pareja, familia , amigos y otros compañeros de viaje. Controlaba todos esos pequeños detalles de la convivencia que , sin ser demasiado importantes, pueden arruinar unas buenas vacaciones. Cosas como la coincidencia de horarios o las ganas de ir a un Museo mientras que otros quieren estar en la zona de compras de la ciudad. O la típica tensión tonta intra-cuñados/as en la casa de la playa. Con el Enjoy(ator)XR6 , la interrelación iba a resultar perfecta…

El menú de “Transporte” me permitía evitar pérdida y retrasos de vuelos (incluidas las conexiones), incidentes en las carreteras, caravanas y atascos y huelgas laborales que dificultaran mi viaje. Las opciones eran muy completas, incluyendo un apartado de “Pérdida (Imposible) del Equipaje o cualquier otro objeto de valor”.

“Destino” era la última área de menús. En mi caso, no se podía activar ya que desconocía cual era el lugar al que iba a irme de vacaciones pero no pude evitar curiosear las opciones.

“Destino” te permitía una coincidencia veraz del destino proyectado en tu imaginación (en la fase de planificación de las vacaciones) con el destino real. Es decir, si el hotel estaba en primera línea de mar y la habitación tenía piscina privada, no te ibas a encontrar ante un bloque monstruoso de cemento a kilómetros de la playa y con un agujero, revestido de plástico azul, con agua estancada que llamaban Divine Small Pool.

Revisé todos los campos: Estabilidad Espiritual, Estabilidad Física, Meteorología, Compañía,  Transporte, Destino y le dí al OK.

Mi Enjoy(ator) XR6 ya estaba activado. Ahora, sólo debía ponerlo en mi muñeca el día de inicio de mis vacaciones y dejar que esa maravilla de la tecnología, controlara mi destino vacacional.

Y así lo hice pero con la mala fortuna que cuando quise abrochar la correa a la muñeca, se me escapó de entre los dedos y cayó al suelo. La pantalla se estrelló y se hizo añicos. El Enjoy(ator) XR6 hizo un ruidito como de despedida ( bip-bip) y … murió.

Estuve en un hotelito fantástico, pero que daba a una carretera por la que pasaban coches y coches. La punta de la ola de calor me pilló en la zona más ardiente de España. Todos los insectos del Pirineo, atacaron mis carnes expuestas (hasta cuando ya sólo se me veía el rostro) . Podía haber sido peor.

Ya estoy buscando un nuevo Enjoy(ator) XR6 para el año que viene. La web en la que lo adquirí, ya no existe y parece que el producto está descatalogado pero aún me queda la esperanza de encontrarlo. O vía Amazon o vía algún foro especializado.

Si alguien sabe de algún Enjoy(ator) XR6 u oye hablar de él, os agradecería que me pasarais la información.

Gracias!

Chubasquero amarillo, botas azules.

Aviso Urgente: Se busca mujer de mediana edad, ataviada con un chubasquero amarillo y unas botas de agua de color azul. Zona Puerto. Paciente del Centro Psiquiátrico Luces. Telef….

Donde yo vivo, llueve muy poco. Tan , tan poquito que no es necesario tener unas botas de agua . Esta se evapora, rápidamente y tamiza la tierra pero no la encharca…Nunca , jamás, he necesitado unas botas de agua así que considero un fenómeno inexplicable , la irresistible atracción que sentí por esas , las de color turquesa… Me sorprendí a mi misma, babeando delante del escaparate de aquella tienda de prendas de segunda mano. Vintage, me corregiría mi hermana…

Cuando entré, decidida a probármelas, un chubasquero de un color amarillo estridente captó mi atención. Era de mi talla y me lo puse, mientras me calzaba las botas de agua. La imagen que me devolvió el espejo del probador, era impagable. Estaba a medio camino entre un pescador y un payaso… Ridícula en esta tierra seca… No obstante sentí que me daba igual y que tenía que adquirir ambas piezas. Lo hice. Es más, salí de la tienda “vintage” con ellas puestas…

De camino a casa, me encontré con una vecina especialmente odiosa, conocida por saber todo de todos y de todo y criticar a destajo a esos todos. Me inspeccionó, observándome de arriba abajo y con voz despectiva me preguntó por qué llevaba un chubasquero. Sin dar tiempo a articular mi respuesta del cerebro a la boca, me oí decir : Por qué me da la gana, señora. La vecina, tiesa como el palo de una escoba, me respondió que me quedaba horrible y que hacia el ridículo, en un día tan radiante. Y me pasó lo mismo. Mi voz se activó y dije : Me da igual lo que tú creas, vecina cotilla. Seguí caminando, haciendo un extraño chof –chof con mis botas de agua y un suave frus-frus con mi chubasquero. Deseé llegar a casa y , como por arte de magia, me encontré a las puertas de mi edificio…

En el rellano de mi casa, me estaba esperando mi hermana. Por la postura defensiva, supe que su visita era problemática. Me acerqué a ella y me lanzó su discursito habitual sobre asuntos domésticos. Su voz me llegaba lejana. Sentía como todo lo que me decía, me resbalaba literalmente…A su inquisitoria pregunta ¿Me estás escuchando? , mi voz renovada la invitó a irse y le confirmó que lo que me estaba diciendo no me importaba ni lo más mínimo. Un pimiento, para ser más exactos.

Ya en casa, recibí varias llamadas telefónicas. Mi ex, mi ex suegra, mi jefe…Quejas, reproches o amenazas…A todos, les indiqué que no tenía ningún interés en lo que me decían. Cada vez que colgaba el teléfono, me invadía un estado de suprema satisfacción.

Me percaté que durante todo este tiempo, no me había sacado el chubasquero…Acaricié el plástico rígido y brillante y pensé que sería una buena prenda para los lluviosos Highlands Escoceses, por ejemplo. Siempre había deseado ir allí. Y, claro, fue abrir los ojos y estar en el centro de un paisaje verde profundo, con unos acantilados preciosos y una lluvia densa que resbalaba por el cuerpo, enfundado en el chubasquero amarillo.

Empecé a andar, sin saber muy bien qué hacer a continuación cuando mi mirada se demoró en mis chorreantes botas de agua…Pensé que en casa, estaría seca y calentita… Y allí aparecí.

Tarde unas horas en darme cuenta … Lo que me ocurría era tan, tan prodigioso que me parecía imposible. ¿Me estaría volviendo loca? Decidí confirmar mis sospechas: Mi ex. Un ser odioso. Sus palabras me irritaban. Todas. Un simple “Hola”. Lo llamé y provoqué su ira. Como era de esperar, su respuesta fue desmesurada y…odiosa . Lo que siempre me dejaba hecha un ovillo, un mar de lágrimas con ataque de ansiedad incipiente, se convirtió en indiferencia. Lo que me decía aquel tipo me traía al pairo.

La segunda prueba fue más divertida . Me imaginé en Nueva York, París y Tokio y…allí estuve.

Así que, finalmente, me di cuenta que el chubasquero me protegía emocionalmente .Lo positivo, lo seguía percibiendo con la misma intensidad pero lo negativo… resbalaba , literalmente. Y, después, estaban las botas. En realidad, un artefacto mágico para tele-transportarse por el mundo…El único inconveniente era que en el lugar al que me trasladaba, siempre, siempre estaba lloviendo pero tampoco era para ponerle pegas al invento.

Hice de mi chubasquero amarillo y mis botas de agua azules, mi uniforme de vida. Sólo me lo sacaba para dormir…

Al final, consiguieron internarme en este lugar. Al llegar , me vistieron con un horrible camisón de hospital pero, tras una semana simulando ataques de pánico, he conseguido que mi terapeuta acceda a realizar las sesiones con las prendas puestas. Cree que estaré más tranquila y relajada.

Se acerca la hora. Oigo a la enfermera . Abre la puerta y deja mi chubasquero y mis botas a los pies de la cama.”En 10 minutos, tienes la sesión con el doctor”. Cierra la puerta.

Ahora , sólo tengo que escoger un destino.

Frágil.

Algunas veces, las fotos me escriben una historia (aunque sea una tan distorsionada como esta)…Yo las utilizo, lo sé. Pero…Las fotos aparecen,  me cuchichean las palabras y yo, simplemente, las copio y las pego…

Os tengo que dejar.

Oigo como se acerca la enfermera Pérez.

Distorsión

Estoy en otro plano, supongo que astral. Mientras mi cuerpo se regocija en el agua fresca de la piscina, veo todo lo que pasa a mi alrededor como si estuviera fuera de mí misma, mismamente. Lo he visto muchas veces en las películas y, ahora, me está pasando a mí… En el instante que me doy cuenta de eso, me acojono. Cuando pasa esto, justamente esto, estás jodido. Básicamente muerto o casi…

La mujer que está chapoteando parece estar bien y , la verdad, juraría que soy yo…

Ehhh! Cuidado! Esta brisa me está elevando y estoy perdiéndome mi auto-voyeurismo…Un pájaro, negro y blanco, me mira con extrañeza. Entiendo que no es muy normal que esté dándome una vuelta por aquí pero …Yo que sé. Igual estoy dormida. ¿Una siesta + una digestión pesada? La cosa es que prefiero no despertar: la ola de calor va arrasando España entera y yo estoy muy fresquita en la piscina…

Vengaaaa! Estoy bajando a una velocidad increíble. Wow! Qué subidón de adrenalina! Para, para, para por Dios!!… No sé a quién le hablo pero tengo la sensación que hay alguien, en algún lugar de este colocón onírico. La verdad, ha sido decirlo y me he quedado suspendida, a escasos centímetros del suelo…Una voz interior pero que suena a celestial-dentro-de-un-templo, me dice que debo elegir entre hierba, madera y piedra. Creo que me voy a decantar por la hierba…

Un movimiento me distrae.

Mi yo al fresco, ya sale de la piscina. Veo como se seca con una toalla de aspecto mullido y se estira en una hamaca con un libro… Se mece suavemente… Qué envidia me da. ¿Por qué estaré en este plano , seguro-que-astral, mientras ella disfruta de la experiencia?

Entonces, oigo el cuchicheo. Ya se me acaba el tiempo. Vienen a por mí. Algo pasará: me caeré de la hamaca y me partiré la crisma…O daré una vuelta completa, quedándome atrapada al estilo Gusiluz en la hamaca, mientras me asfixio… Ahora, ya veo la luz. La dichosa luz blanca de la que todos sabemos que tenemos que huir despavoridos… ¿Qué hago? ¿Voy o no voy?…

Los oigo…

Clic.

Se ha quedado dormida en la hamaca… Estará agotada…La he visto de un lado para otro, que si vuelo , que si me elevo…La voy a despertar ya. Es la hora de su medicación– La enferma Pérez está hablando con la enfermera González. Cuchichean. Trabajan en una prestigiosa clínica privada, especializada en trastornos mentales. La enfermera González hará el turno de la enfermera Pérez cuando esta se vaya de vacaciones- Está paciente sufre episodios agudos del Síndrome de Distorsión de la Realidad. –La enfermera Pérez le pasa la carpeta con el historial clínico a la enfermera González.

Con esta, ya han repasado todas las historias clínicas. En apenas unas horas, se estará remojando los pies en la playa…

Balancea la hamaca suavemente y despierta a la mujer.

El thriller del ajo.

Spoiler : Es terrorífico.

Ya ha llegado el momento de hacerlo y esta vez, estoy más preparada. Tengo la cabeza seleccionada y espero poder extraer unos dientes hermosos…Ahora mismo, es una cabeza dura y seca pero si las cosas van bien, pronto conseguiré su versión más tierna…

Sólo debo enterrar y cubrir, por lo menos con 10 cm de tierra. No es mucho y no tengo muy claro si lo tapará del todo así que me he decidido por hacerlo a un par de metros bajo tierra. Es más seguro… Si tengo paciencia y espero unos meses, conseguiré que se ponga tierno…

Y es que me encantan los tiernos pero me es muy difícil encontrarlos. La idea de convertirlos en tiernos, por eso, me la dio un huertano que me explicó como hacerlo en mi huerto urbano o en una maceta. “ De la cabeza, seleccionas los mejores dientes. Los plantas y los cubres de sustrato (es importante enterrarlos con la punta hacia arriba). Si te esperas un par de meses, verás los tallos grillados y ya estará tierno. Para recoger”.

Quería seleccionar la opción maceta pero al final, me he quedado con un sistema mixto: un pequeño parterre para la cabeza y el cuerpo y la maceta para enterrar los dientes.

Creo que lo voy a hacer ahora. Para esta ocasión,  he preparado cloroformo y tengo el hacha bien, bien afilada. Las tenacillas quirúrgicas también están a punto. No quiero que se me mueva cuando le corto la cabeza, como la última vez…Tardé dos semanas en limpiar el estropicio…Ya he cavado el hueco dónde insertaré el cuerpo decapitado…Para la cabeza, esa tan dura que tiene ( me he buscado uno de esos tozudos y toscos), he preparado otro hoyo. La enterraré tras haberle sacado los dientes. Esos sí que los voy a plantar en la maceta…

Esta vez, creo que mi búsqueda de un hombre tierno casi ha acabado. En unos meses, lo tendré así… Tierno, tierno…

Lo que sigo sin entender es cual será la punta correcta (“Plantar con la punta hacia arriba”) pero creo que lo enterraré con los pies hacia arriba…Así, no me dará yuyu cuando lo vaya a regar…

Making Of : Esto es lo que me han inspirado los ajos…El huerto me está volviendo loca. Lo sé… Ya lo he asumido. ; -) Estos ajos me los ha regalado un huertano senior para que experimente con los ajos tiernos o ajetes ( que me encantan!), cuando mi temporada ( hostil) cherry haya acabado. No sé cuando será, porque los tomates estos no paran de crecer y de dar más flores…

 

 

Momentos azules.

Vi la flor que me señalaba el camino.

Allí, entre los muros de piedra, una puerta azul.

La atravesé y me llevó, directamente, a un campo de endrinas.

Una de ellas, era mágica y me diría dónde encontrar el lugar en el que habita el espíritu veraniego…

Y lo encontré.

 

NB : La mágica era la de en medio. La del centro. La que no está arriba ni abajo.

 

Micros.

El mono de trabajo.

Hoy ha sido un día especialmente duro. Tengo ganas de llegar a casa y sacarme la ropa de trabajo. Cuando la cuelgo, en el perchero que hay en la entrada, siento que me libero de toda la tensión de la jornada…

El peor momento, sin duda, el de ese niño que iba a cruzar con el semáforo en rojo, mientras la madre despistada parloteaba con una vecina…Ha costado desviarlo. Menos mal que una mariposa azul ha venido a ayudarme…

Sutil.

Cuando me has dicho que eligiera la puerta correcta al llegar, con esa voz tan profunda y tan seria… No sé. Me ha parecido un juego apasionante, incluso erótico. Seguir tus instrucciones al pie de la letra, vestirme con ese vestido concreto,  ir a esa calle, entrar en ese edificio y buscar la puerta correcta…

Admito que me lo has puesto fácil.

El abrazo

Esa ola que te abraza y te gira, te desorienta, se mete por las orejas y los orificios de la nariz. Es la ola que te pilla debajo. Esa que no aciertas a torear, a la que te lanzas antes de tiempo o la que te sacude después.

Cierra la boca, aguanta la respiración…La ola te quiere abrazar.

Una pareja fogosa

He conocido a una pareja fogosa. Muy, muy picante…Los he visto en la cocina. Muy juntos…

Lo suyo, es un amor interracial, sin complejos. Que nadie opine de ese color tan diferente. ¿Y qué? A ellos, a los enamorados, les importa un par de pimientos…

Micro final : Adiós! ; – )

 

Neptuno 2

Este post, tiene manual de instrucciones.

Paso 1 : Hay que leerlo después de haber hecho click aquí, en Neptuno (1). Este link os lleva directo ( y sin demora) al Blog de Inspiración. Allí, encontraréis la primera parte de esta historia de romance paranormal.

Paso 2 : Si os ha gustado la historia y apetece seguir, aquí tenéis la segunda parte.

Joana se alejó del embarcadero, dando la espalda a Francisco. Él la miró esperando que ella hiciera lo mismo pero la mujer, no se dio la vuelta. No vio como se quitaba la camiseta y se tiraba al mar, con aquella brillante estela de escamas reluciendo en su espalda. Joana oyó el chapoteo y se volvió. En el lugar en el que había dejado a Francisco ya no había nadie…aunque su camiseta estaba hecha un ovillo en el suelo. Miró hacia el mar, pero no vio nada… Recogió la prenda y se encaminó hacia el hotel. La camiseta olía a él.

El paseo la hizo pensar y activó su mente analítica. Su capacidad de observación le había hecho cosechar importantes éxitos en la comunidad científica y justamente eso, fue lo que la hizo pensar en que nunca había visto a Francisco sin su camiseta…o su traje de neopreno. Observó su piel tostada  por las muchas horas que había pasado en el barco en shorts y la parte superior del bikini…Él en cambio, siempre con sus viejas camisetas de surfero… Le vino la imagen del día en el que se habían bañado en alta mar y él la había seguido al agua,  aún enfundado en su traje… La excusa fue que le costaba mucho sacárselo…Recordaba cómo se lo había dicho riendo y, acto seguido, la tiró por la borda…Una broma divertida para despistar…

Ya en el Hotel, se quedó sentada en la terraza, mirando el mar y pensando en el extraño comportamiento de aquel hombre. Por un instante, sintió el beso salvaje en sus labios. Rememoró el abrazo, sus caricias y… el momento que fue ella la que quiso tocarlo y cómo él se apartó de forma inmediata.

El camarero le trajo un café espresso. Era un amable señor de mediana edad, con el carácter abierto del que hacen gala los gaditanos. Se habían hecho amigos en el turno del desayuno, cuando aquel hombre le había proporcionado los medios para hacerse “pa amb tomaquet”, cosa que no se estilaba en Cádiz.

Juan, quisiera hacerle una pregunta. ¿Usted conoce a Francisco, el patrón del “Neptuno”?

Ay, hija mía. Claro que lo conozco. Francisco es un clásico por esta zona. Un buen hombre, te lo digo yo. No hagas caso de lo que dicen.

-¿De lo qué dicen? ¿Qué es lo que dicen de Francisco?

Ya sabes que el muchacho se pasa muchas horas en el mar… Y que es muy bueno en el surf y en la apnea. Ha ganado muchas competiciones… Una mujer que dice que tuvo algo con él, fue la que inició el rumor…

-¿Qué rumor? No he oído nada, Juan.

Nada. Una tontería…Dice que Francisco tiene escamas en el cuerpo…Que es como un pez… Un hombre-pez. ¿No te he dicho que eran tontadas? Es un buen tipo que se preocupa por los vecinos y por la gente del lugar y esa mujer… Ni sé quien es. Una lianta. Se fue del pueblo hace tiempo…

Joana le agradeció a Juan la información y apuró su café de un trago. Mientras subía las escaleras que llevaban a su habitación, varias ideas acudían a su mente. Estaban desordenadas y no tenían mucho sentido. ¿Un hombre-pez? Recordó que en algún lugar había leído sobre el tema. Conectó el ordenador portátil y se dio cuenta que aún llevaba la camiseta en sus manos… Francisco…

Tras varias horas de investigación, encontró lo que buscaba: “El hombre pez de Liérganes, apodo de Francisco de la Vega Casar, es un ser legendario de la mitología de Cantabria. La primera reseña en la que aparece el relato del hombre pez es en el volumen VI del Teatro Crítico Universal de Fray Benito Jerónimo Feijoo. Posteriormente José María Herrán escribió un libro titulado El hombre-pez de Liérganes (Santander, 1877).”

¿Su Francisco, era Francisco de la Vega Casar, el hombre pez de Liérganes? Era una locura o…no. De repente, tuvo miedo. Él nunca le había mostrado su torso porque escondía sus… ¿Escamas? Dominaba la apnea, más que eso, era capaz de estar un tiempo imposible para un ser humano bajo el agua… Las referencias a información inédita del fondo marino que él le había aportado, su forma de desenvolverse en el mar… Todo parecía indicar que Francisco ocultaba algo. Sólo había una opción posible y era la que su “yo científico” le gritaba con furia: Compruébalo.

Miró su reloj. Si se daba prisa, podía llegar al “Neptuno” antes que el partiera hacia Tarifa. Con el pelo hecho un desastre y la camisa arrugada, se dirigió hacia el embarcadero.

-Francisco, ¡Hola!- gritó hacia la cubierta del barco. Había llegado a tiempo- Soy Joana. ¡Tengo tu camiseta!- Agitó la prenda a modo de saludo.

Francisco salió de la cabina, con cara de no haber dormido y protegiendo sus ojos del sol.

-¿Joana?- dijo sorprendido- ¿Qué haces aquí?- Miró sus manos – ¿Y por qué tienes mi camiseta?

Es largo de explicar… ¿Me invitas a bordo?- le preguntó mientras subía la escaleta hacia él.

Mmm Me voy a Tarifa en una hora.- le respondió con un deje de duda en su voz-  ¿Qué necesitas?

Tocarte.

-¿Qué? ¿Qué has dicho?

Me has oído perfectamente. Tocarte. Vamos dentro.- Lo cogió de la mano e intentó guiarlo al camarote interior.

– Estás loca, Joana. – Francisco se paró en seco y cogió las manos de la mujer- No sabes lo que dices.

-. Quítate la camiseta, Francisco.

-. Te digo que está loca. Como una cabra. ¿Qué te pasa?

Joana se abalanzó sobre el hombre y se agarró al cuello de la vieja camiseta de algodón que llevaba. Se colgó con todas sus fuerzas y la tela se rasgó, dejando al descubierto el musculoso torso de Francisco y…sus escamas. Él dio un paso hacia atrás, alejándose de ella pero sus manos lo detuvieron. Se acercaron a su cuerpo y a la línea de piel plateada que bajaba por el centro de su tórax. Joana deslizó los dedos por la línea de piel suave y delicada. Oyó como él suspiraba. Lo hizo volverse, y observó la misma franja plateada, siguiendo el recorrido de la columna vertebral. Acercó sus labios y besó toda su longitud. El cuerpo de Francisco se estremeció violentamente. Se dio la vuelta y la estrechó con fuera entre sus brazos, mientras su boca la reclamaba. Rasgó, a su vez,  la camisa blanca de Joana y dejó que sus sentidos se calmasen antes de acercarla y sentirla. Piel contra piel.

-¿Cómo lo has sabido?-le susurró al oído mientras sus manos buscaban el cierre de sus jeans.

He investigado… ¿De verdad eres un hombre – pez?- le preguntó ella, con la respiración entrecortada, ya desnuda entre sus brazos.

Sí.- le respondió él, acariciando sus pechos con la boca.

¿Y vives desde 1877? – Casi no podía pensar al estar sometida a aquellas sensaciones tan intensas- Si me dices que “Sí”, me muero ahora mismo.

No te mueras ahora, Joana. No, amor mío. Tengo 42 años. Las leyendas se inician en mis antepasados y es una condición hereditaria pero vivimos igual que los hombres.

-Mmm- Lo que le hacía con la boca, la estaba volviendo loca- Me dejas más tranquila. Oye, ¿Y respiras en el agua? ¿Y…?- La pregunta murió en sus labios, cuando se vio asaltada por la boca de Francisco, por su lengua y su

-Joana, deja de hablar. Te prometo que te explicaré todo lo que quieras saber pero…después de hacerte el amor. Lo estoy deseando desde el primer momento que te vi…

Joana lo miró y vio en sus ojos que, por fin, había encontrado a su “hombre ideal”. Encajó su cuerpo bajo el de Francisco y lo abrazó.

Sus manos acariciaron la delicada piel plateada mientras él la guiaba. Iría hasta dónde su hombre-pez, la quisiera llevar…

 The End

 

NB 1 : Leyenda del hombre pez de Liérganes:

NB2 : Antología de Romance Paranormal para descarga gratuita en Editora Digital

Carta a Nuria Marugán.

La conocemos por Zambullida  . Los que seguimos sus crónicas en el blog del mismo nombre, ya sabíamos que esta autora, escondida en ese precioso nick, escribía muy bien.

Más que saberlo, nos hemos deleitado con los bellos retratos de su vida : tristes, serenos, poéticos, desesperados…Aventureros.

Zambullida nos iba relatando una aventura que tenía que ver con la publicación de un libro , que culminó hace apenas unas semanas. Se descubrió a Nuria Marugán tras esa Zambullida y, con ella, el libro “Carta a Hedda y algunos cuentos”.

Yo ya lo he leído. Yo ya lo he disfrutado…una vez. Y digo una porque es un libro que merece ser uno de esos de cabecera y , de vez en cuando, releer sus palabras, convirtiéndonos todos en Hedda y recibir, de nuevo, esa esencia tan profunda que te invita a reflexionar .

Es un libro para tener. Y es un libro para regalar. Para todos los que han crecido y para los que aún no lo han hecho. A estos, a los pequeños y pequeñas Hedda , les llegará como un legado.

No puedo evitar reproducir un pequeño fragmento para ilustrarlo:

“Aunque la razón se rebele y los argumentos pleiteen por sus derechos, aunque lo irracional se imponga: reconcíliate, Hedda. El perdón alivia y descansa, es como si uno renaciese y el alma se atildara; con la conciencia aseada, se alejan los embrollos. “

Más adelante, cuando el tiempo avance , podrán entender  la magia de esas palabras…

Vale la pena hacerse con un ejemplar o… dos  para nietos, hijo, sobrinos, ahijados y niños de nuestro entorno. Un regalo con efectos a largo plazo y con instrucciones claras : para leer dentro de unos años ( y varias veces).

Además del libro, está lo de su autora:  la increíble aventura de Nuria Marugán.

Un camino plagado de  esfuerzo , a veces desgarrador, para que “Carta a Hedda” haya visto la luz y se haya materializado en papel.  El reflejo de una personalidad muy valiente ( más incluso, de lo que ella imagina) que sigue luchando en este mundo” literario” tan complicado.  En su blog, nos pone al día de lo que está ocurriendo después de la publicación del libro y, como siempre, abusando de la belleza con la que sabe escribir, nos hace partícipes de su proyecto. Para mí, como lectora, está resultando una experiencia muy interesante y con una conexión muy afectiva, a la vez.

Deseo que Nuria Marugán tenga el éxito que se merece. Fijaos que no digo “mucho”. Es más sencillo y, a la vez, más grande que eso: leed “Carta a Hedda y algunos cuentos” y me entenderéis.

El alma, se atilda.

Mi más sincera felicitación, Zambu.

 

NB 1 : Por cierto, de los algunos cuentos, me quedo con todos .

NB 2 : Aquí podéis encontrar toda la información de la autora, del libro,puntos de venta  y la tienda on line.

Aquí estamos.

Aquí estamos. No me voy a quejar demasiado, porque nuestra cuidadora es simpática y, de momento, parece tener mucha paciencia. Nos trata, a todos, con mimo. Lo que pasa es que sabemos lo que han pasado otras generaciones y no nos acabamos de fiar demasiado. Por mucho que las cosas empiecen así de bien, no nos olvidamos de El Mártir de la Mata.

Sé que estaremos aquí unos meses, hasta que…No puedo ni mentarlo. No quiero hablar de eso…Aquí estamos, pues. El espacio es pequeño. No hemos tenido la suerte de otros pero, hay luz de sol en abundancia y una buena provisión de agua fresca de lluvia.

La señora, cada tarde, sale de su casa y se encarga de nosotros. La muerte de Pepita, la dejó muy triste pero ha sabido sobreponerse y sigue dándonos de comer y de beber. Ninguno de nosotros entendemos por qué nos habla tanto…No sé, es raro. No le vamos a responder nunca y tampoco nos comunicamos por señas. Aun así, ella insiste cada día. Confesaré, por eso,  que siempre es agradable que te animen a crecer y ponerte hermoso.  Es verdad que pone una voz de falsete un poco absurda y con un tono cantarín pero…es la que nos da el alimento.

Mi familia vive en estas tierras desde el siglo XVI. Mucho antes, ya estábamos establecidos en América. Me cuesta verme reducido a esto, yo, un auténtico Solanum Lycopersicum pero es lo que tiene la evolución y todos esos seres humanos, empeñados en hacernos crecer, en los espacios más inverosímiles.

Aquí estamos. En un huerto urbano. La semana pasada, presenciamos el suicidio de una lechuga. Nuestra dueña y cuidadora, mientras canturreaba, regó demasiado a la pobre Pepita que era más pequeña que el resto … Le gritamos que nadara pero ella se dejó vencer . Al día siguiente, sus hojas marchitas sirvieron de abono para el resto. Siempre la recordaremos…

Ya se acerca la hora de riego. Voy a disfrutar de ese ratito de placer….Nos alimentan con agua de lluvia y eso es un lujo. Estos meses que me quedan , los disfrutaré. Hasta… No quiero ni mentarlo… Dentelladas, cuchillos, agua hirviendo, fuego… Mejor ni pensarlo. Me encomiendo al El Mártir de la Mata para que lo mío sea lo más liviano posible.

Pero, si es posible ,a  dentelladas, no.

Mientras llega…aquí estamos.

NB : El Mártir de La Mata  es una de las más temibles torturas del siglo XVIII para un tomate .Toma su nombre de Juan de La Mata, repostero y cocinero español , que en el año 1786 publicó un libro en el que aparece una de las primeras recetas con tomate que se conocen. Antes de pasar a la receta, dejo el título del libro que merece un espacio privilegiado. Si alguien titula algo así, merece la pena divulgarlo :

«Arte de Reposteria en que se contiene todo género de dulces secos y en líquido, bizcochos, turrones, natas , bebidas heladas, y de todos los géneros, con una buena introducción para conocer las frutas y servirlas crudas”.

La Receta

“Después de asados tres o cuatro tomates y limpios de su pellejo se picaran encima de una mesa lo mas menudo que se pueda, puestos en su salsera se añadirá un poco de perejil, cebolla y ajo asimismo picado, con un poco de sal, pimienta, aceite y vinagre y todo bien mezclado e incorporado se podrá servir».