Carlton Dance (Terapia anti-estrés).

El «Carlton Dance» o «Danza de Carlton» es una rutina de comedia que consiste en el famoso baile que es realizado por el icónico personaje de la serie «The Fresh Prince of Bel-Air» (El Príncipe del Rap), Carlton Banks, interpretado por Alfonso Ribeiro.

En general, Carlton realiza dicho baile para celebrar o cuando se encuentra de muy buen humor.( Wikipedia, dixit)

A mí, la Carlton Dance me funciona como una gran terapia anti estrés , muy útil en estos tiempos que corren pero no vale sólo con mirar. Hay que imitar los movimientos, sentirlos en el propio cuerpo con la pasión que le pone Carlton. La canción de Tom Jones ,“It’s not unusual” , tiene un ritmo difícil de bailar con dignidad por su rapidez. Es todo un reto.

Para iniciar la terapia anti-estrés «Carlton Dance» : 1) hay que poner la música muy alta a un volumen políticamente incorrecto, si puede ser. Son pocos minutos. 2) Memorizar el paso o seguirlo por pantalla. 3) Hay que hacerlo con energía y sin sentido del ridículo

A medida que se va perfeccionando el movimiento, el estrés sale por la punta de los dedos. Hasta se ve… Para hacerlo en una fiesta (en público), hay que tener una gran autoestima, advierto.

Uno de los momentos estelares del episodio final de “El Príncipe de Bel- Air”, fue el último Carlton Dance.Tiene tanto poder sobre mí qué, aún hoy, me arranca sonrisas.

 

Aviso: El factor repetitivo de este post, tiene efectos secundarios. Si habéis visto todos los vídeos, ya estáis bajo el poder de la Carlton Dance y cuando oigáis esta canción, os pondréis a bailar.

Pareidolias.

La pareidolia es un fenómeno psicológico en el cual el cerebro humano percibe formas o patrones reconocibles ,especialmente rostros o figuras , en objetos cotidianos, texturas, formas abstractas o elementos naturales donde en realidad no existe tal figura intencionalmente.

Troncos sonrientes.

Nubes que parecen peces…

Este fenómeno ocurre porque nuestro cerebro está programado evolutivamente para reconocer caras y patrones familiares, facilitando la comunicación social y la supervivencia.

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Son cosas que parecen otras cosas, como estas…

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Cupido va a terapia. (V)

Esperé la siguiente sesión con nervios. No era fácil decirle a Cupido que debía tomarse un descanso, y menos en vísperas de San Valentín.   Su reacción me desconcertó.   Lanzó las flechas y el arco a un rincón de … Sigue leyendo

Cupido va a terapia. (IV)

El iPad tiene cincuenta minutos de grabación. Veo mi despacho. Mi silueta de espaldas. Un buen plano del diván y la estantería.   Un escalofrío me recorre la espalda.   Solo se escucha mi voz.   Haciendo preguntas.   A … Sigue leyendo

Cupido va a terapia.(III)

Al día siguiente, me descubro como el ser más tonto del planeta: estoy esperando a mi próximo paciente. Cupido.   He dormido bien y me siento más serena, pero admito que algo no anda bien. Es posible que sí esté … Sigue leyendo

Antropólogo alienígena.

He llegado al lugar donde la tribu reúne los elementos esenciales para su hábitat. No compiten por obtenerlos. Hay en abundancia y los intercambian mediante su peculiar sistema de trueque con papeles y plásticos de gran valor para ellos.

Los miembros de la tribu recorren pasillos , siguiendo unas indicaciones visuales, hasta localizar los objetos que necesitan. Siguen los caminos de ese laberinto sin descanso.

En una zona específica, encuentran vehículos rudimentarios de dos ruedas que usan para transportar los objetos seleccionados. Estos están distribuidos en otra área de pasillos, donde señales gráficas les indican las coordenadas para localizar los artefactos que han seleccionado anteriormente y que conformarán su entorno vital.

Los miembros de la tribu enfrentan volúmenes enormes: altos, largos y anchos. Para muchos, resulta difícil tomar posesión de ellos y aún más transportarlos hasta su hábitat.

Una vez en la cueva, deben reconstruirlos. No todos los individuos poseen la misma habilidad para ensamblar los artefactos, que reciben completamente desarmados. Muchos no han desarrollado la destreza manual ni la comprensión de las instrucciones de montaje. Deben invertir más del doble del tiempo previsto para completar estas tareas. Durante ese proceso, expresan palabras malsonantes y otras en un sueco deformado, difícil de entender para este investigador.

Una vez estructurado el hábitat con todos los artefactos en su lugar, los miembros de la tribu experimentan una profunda satisfacción.

Concluyo que el placer de ver el artefacto ensamblado es la recompensa obtenida tras el arduo proceso para lograrlo.

Propongo crear un centro de prueba en nuestro planeta.

Fin del Informe.

Antropólogo nº 2025

Nota 1 : Imágenes generadas por ChatGPT

Nota 2 : Les va a pasar lo mismo…

Vete a freír espárragos.

Pobres espárragos. Tan bonitos como son y tan deliciosos, terminan siendo el recurso perfecto para expresar que queremos enviar a alguien lo más lejos posible de nuestro perímetro.

“Vete a freír espárragos”, según la RAE, es una locución adverbial coloquial que se usa para despedir a alguien con aspereza, enojo o sin miramientos.

Pienso en esto mientras salteo unos espárragos trigueros, que se cocinan de forma rápida y sencilla. No sé por qué eso de enviar a la gente a freír espárragos.

Leo que el uso de esta expresión se documenta desde el siglo XIX y que originalmente se refería a los espárragos de calibre grueso. Esta variedad, más robusta, se cocina hervida o al vapor. Como su cocción era rápida, mandar a freírlos llevaba más tiempo y era una forma menos valorada de prepararlos. Así, la frase sugería hacer algo inútil y prolongado.

Menos con los trigueros.Si mandas a alguien a freír espárragos trigueros, volverá enseguida con el plato listo en la mano. Es útil para disfrutar unos minutos de soledad, pero no cumple con la función de «despedir a alguien con aspereza».

Es la versión más suave…

Sinfonía matinal.

La mañana del seis de enero ha sido especialmente melódica, si lo quiero escribir en plan simpático y ruidosa, si quiero describir la realidad.

Es precioso oír a los niños, sus risas ante los regalos que les han dejado los Reyes Magos de Oriente pero, este año, también han colaborado los adultos con un regalo que ha hecho furor : el soplador de hojas para jardín.

Ya desde primera hora, se han oído los nuevos aparatos en marcha, soplando y aspirando las hojas secas de los plataneros que se acumulan en los jardines y en las calles. Parecen estar hipnotizados por el ruido de la succión, haciendo paradas y reinicio. He percibido varios sonidos diferentes, según el grado de potencia del regalo.

Los “sopladores” lo eclipsaban todo. Cuando el artefacto dejaba de actuar, oía a niños y niñas , con balones , en los inicios de la bicicleta nueva o los patines , carcajadas, corredizas y grititos

Todo era alegría , hasta que volvía el ruido de las sopladoras, con sus portadores atentos al más mínimo movimiento de los árboles, no fuera a quedar una hoja suelta por ahí.

Echo de menos los rastrillos…

Navidad, navidad…

Un poco de humor e ironía.

Papá Noel sorteando el tráfico aéreo.
El tráfico global de pasajeros previsto para 2024 es de 9.400 millones.

Los Reyes Magos tienen competencia.
Y no hace falta esperar hasta el 6 de enero.

Adaptación al cambio climático.

Un respeto a Papá Noel.
Hace unos años, si un niño escuchaba ruido cerca del abeto navideño, pensaba que era Papá Noel. Se hacía el dormido, se quedaba quieto y esperaba a la mañana para descubrir sus regalos.
Ahora es posible que ocurra esto:

VILLANCICOS

Nota científica: El famoso villancico «Los peces en el río» parte de una premisa errónea.
Los peces de agua dulce no beben activamente; absorben el agua a través de sus branquias.
Como el villancico se popularizó en el siglo XVIII, es probable que el autor desconocido no lo supiera.

Otro dato de villancicos.

“La Marimorena” no es una persona.


La expresión antigua en España significa jaleo o algarabía.
En el contexto del villancico, representa una gran fiesta popular llena de ruido, alegría y celebración.

Feliz viernes!

NB : Ilustraciones creadas con DALL-E

El gato como dinamizador vecinal.

Ya os hablé del gato, el “Rey de la Zona”, que se pasea por mi casa como si fuera la suya y siente absoluta indiferencia a nuestra presencia.

Hace unos días, suena el timbre de la puerta. Una voz de una mujer joven, se identifica como mi vecina y me dice que me llama por el gato. Pensé que por fin conocería al propietario de mi amigo gatuno pero cuando abro la puerta me encuentro con una chica y un cochecito de bebé y el gato gordo, sentado en el quicio de mi puerta.

-Es que lo he visto fuera y he pensado que no podía entrar. 

-No es mío, le contesto 

El gato nos mira a las dos. 

-Como estaba delante de la puerta y lleva collar…

Le explico que el gato es un fiel visitante de mi casa pero que no sé de quien es. Algún día lo descubriré pero mis pesquisas entre los más cercanos , no ha dado frutos.  

En este punto, el gato ya está cansado de la conversación humana que ya se dirige al bebé y a temas más sociales y pega un brinco , se encarama en el muro y salta hacia mi casa. No hacía falta que le abriera la puerta, por supuesto. Es ágil y elegante , aunque parezca que no por lo robusto que está, y cuando cae en el suelo, se gira y nos mira en plan divo .

La vecina está sorprendida por su tranquilidad . “Los gatos no son tan cercanos a los extraños”. Este sí, soy testigo. Ahora, ella también siente curiosidad por saber de quien es el gato. 

Si lo descubre, me contactara…