El sofá amarillo nº 7 : Túmbese

Es la primera vez que voy a hacer esto y estoy muy nerviosa. No me he atrevido a preguntar a nadie como proceder. No conozco persona  que pueda ayudarme en tal menester… Además, me da una vergüenza terrible.

Es la primera vez que me voy a mostrar tal como soy.  Sin maquillaje ni máscaras. Desnuda. Sólo pensar en el término, ya me produce escalofríos. Desnuda…No sé que hacer con las manos. Veo el sofá y me imagino el momento en el que me pedirá  que me tumbe porque ¿Se hace así, no? Me hubiese gustado más que fuera un diván que un sofá amarillo. Me hubiese parece , no sé, más profesional.

¿Cómo se empieza? ¿Me hará preguntas? ¿Debo ser yo la que hable? ¿Le digo, de entrada, lo que creo que me gusta y lo que no? ¿Estoy segura de esto?

Creo que no. No estoy segura. Me es imposible desnudarme delante de un desconocido. No podré soportar que fisgue en todos los rincones de mi ser. No. No puedo hacerlo. ¿Por qué me habré dejado convencer?

Recuerdo esa mirada grave, el tono de seriedad en la voz . Mi amiga más íntima, diciéndome que debía solucionar mis problemas. Que ya empezaba a ser urgente, que debía recurrir a un servicio profesional. Lo había llamado: recurso terapéutico.

¿Me siento o lo espero de pie? No sé que hacer. Las cuatro revistas que hay en la mesita de centro, son antiguas y están descoloridas.  Veo un cuenco lleno de caramelos y no puedo evitar, meterme un puñadito en el bolso. Son los nervios. Cojo el cuenco y lo guardo en el bolso. No me controlo…

Ya sé que yo pedí que fuera una cita informal. Contesté a todas las preguntas que me formularon por teléfono  así que más o menos, me puedo imaginar que es lo que me espera …Un recurso terapéutico.

Oigo pasos . Ya se acerca. Me pasó las palmas humedecidas, por los pliegues de mi falda. Trago saliva. Siento como se desliza por mi laringe. Se mueve el picaporte, gira levemente.

Sé que por esa puerta entrará el Doctor…

 

 

 

 

Este relato tiene dos finales.

 

 

FINAL 1

Sé que por esa puerta entrará el Doctor Robbe , una eminencia en el campo de la Psiquiatría y especializado en lo mío.  Me estrecha la mano, amablemente . Tiene un aspecto de bonachón que me hace sentir más segura.  Observo como su mirada se dirige hacia mi bolso.

Es cierto que el cuenco de los caramelos,  hace que adopte una forma extraña . No me extraña que le llame la atención. Estoy en una sala especial, sin objetos que puedan ser robados…A excepción, claro, de ese precioso cuenco de cristal.

Me invita a sentarme y hace lo propio en una butaca situada en uno de los laterales. Cruza las piernas y saca una pequeña Moleskine del bolsillo de su americana. Fisgoneo lo que escribe y leo : «comprar un cuenco nuevo». Me muero de vergüenza.

Él, en cambio, me sonríe e inicia una ronda de preguntas, similares a las que me hicieron por teléfono. Su voz, muy modulada y profunda me invita a ser sincera.

Me pregunta si estoy cómoda y le digo la verdad. Me imaginaba un diván y no un sofá. Es más propio de un psiquiatra, le razono. Además, estaría mejor estirada.

Vuelve a sonreír. No hay problema, me dice.  Túmbese.

Lo hago. Una vez estirada, siento que de mi cuerpo, escapa un gran suspiro.

Lo voy a hacer. Me voy a desnudar.

Me llamo Tea y soy cleptómana.

 

FINAL 2

 

Sé que por esa puerta entrará el Doctor Amor. Ufff! Sólo pensar en el cuerpo macizo que aparecía en aquella foto que me enviaron por mail, las piernas se me convierten en mantequilla…batida. ¡Qué vergüenza , por Dios!

Nunca hubiese imaginado que mi regalo de cuarenta cumpleaños, fuera un servicio sexual, ¿Cómo si no, llamo yo a esto?… Basado en una fantasía…Nunca debí hacer caso a Pepa. Que te hace mucha falta, que hace más de cinco años que no…que no… , que te irá muy bien, que te olvidarás del divorcio, que ya es hora, que tengo una amiga viuda que es clienta habitual y está encantada…

Vale. No dije que no , pero ahora que estoy aquí, me doy cuenta que esto no va conmigo… Estoy a tiempo.  ¿Un Gigolo? ¿ Qué clase de regalo es ese?

Cuando el Doctor Amor abre la puerta y lo veo , dejo de pensar.  Lleva unos tejanos y una americana azul marino. Saca una Moleskine del bolsillo y me guiña un ojo.

Wow! Es muy, muy guapo. Esto, debe haber costado un ojo de la cara porque, me doy cuenta que la fotografía que me enviaron.,está libre de Photoshop. Es igual que el tío macizo de la foto.

Es el tío macizo de la foto…

Oigo la voz del Doctor Amor.

Me susurra : Túmbese.

 

 

 

 

 

Los proyectos 365.

Es un término que se utiliza en el campo de la fotografía. Tiene una vertiente de puro ocio artístico ( hacer fotos) pero es , también, una herramienta utilizada para estimular la creatividad.

Consiste en hacer 1 foto al día , durante un año…La originalidad con la que se trabaje el concepto, ya depende de cada uno. En Flickr, encontraréis muchísimos ejemplos de los proyectos 365. A mí, me gusta particularmente el del fotógrafo británico Ashton ( especialista en bodas!. Tiene unas fotos en su blog de su trabajo y es increíble) que decidió fotografiar su cara, los 365 días del año.

Este año, los seguidores de este tipo de proyectos, tendrán que cambiarle el nombre y llamarlo Proyecto 366, ya que se les ha colado este año de traspaso, con un día como el de hoy, 29 de Febrero ( que no se volverá a repetir hasta dentro de cuatro años!) pero que suma foto…

El compromiso del año enterito ha favorecido la aparición de los Proyecto 52 . Estos, se comprometen a una foto a la semana…Menos presión…creativa.

Esta técnica de los 365 ( cada 4 años : 366 ) y los 52, podrían ser extensibles a prácticamente cualquier cosa susceptible de ser compartida : una frase, un chiste, una actitud ,un post,…un cuento. Y , entonces, me encuentro con que ya hace mucho tiempo que hubo un escritor ( además , Nobel de Literatura en 1934) que decidió crear una obra con el título «Cuentos para un año».

Exactamente un proyecto 365 : 365 cuentos para ser leídos en orden aleatorio y libre. Uno para cada día del año.

Ese autor fue el dramaturgo, novelista y escritor de relatos, Luigi Pirandello. Es más conocido por sus obras de teatro , p.e. : Seis personajes en busca de autor. Leí algunos de estos cuentos ( recuerdo especialmente «La Vasija») y ya me pica el gusanillo de tener este libro en mis manos. Pirandello es un cuentista de alto nivel. De primera línea.

Lo curioso es que este libro no contiene relatos para los 365 días del año. El título no es  correcto…Se quedaron en 241, ya que el año en que el escritor estaba poniendo en práctica su «Proyecto 365», murió de una neumonía… Aún así, el reto era increíble y llegar a escribir la cantidad que escribió ya es una pasada. Y, además, siempre alta calidad. Impresionante.

«Cuentos para un año», Luigi Pirandello (Editorial Nórdica Libros)

Esto de los Proyectos 365 ( o Proyecto 52, que es más asequible ; – )) se puede ver , también, desde otra perspectiva. Depende de nuestro estilo y filosofía de vida. Puedes tener un Proyecto 365 de «buenas obras» , o de sonrisas ( una, consciente, al día), o de retos ( Por ejemplo el famoso : Proyecto 365 SIN Coca Cola- me lo he inventado-), o de una palabra cariñosa, o de una canción o de una idea,o de una actitud ecológica…Una al día.

Y, es curioso, que cuando se convierte en «Proyecto 365» , lo dotas de realidad y de compromiso y se hace… Sólo es cuestión de elegir el tipo de Proyecto ( frase, actitud, reto, etc..), una libretita ( mejor si es agenda) y un boli ( podéis ver que no es necesario un smartphone, ni conexión wi-fi ) y venga. Una vez  decides cuando empiezas, se cuentan los 365 días siguientes hasta la misma fecha del 2013.

N.B 1 : Atención : Si se empieza hoy, es proyecto 366. Hoy, es el límite .

N.B 2 : Voy a pensar en lo de la Coca Cola pero en modalidad Proyecto 52 semanas. ; – )

 

 

 

 

 

 

 

 

El sofá amarillo nº 6 : Aquí lo hicimos

El «Aquí lo hicimos» daba mucho juego. Desde un apasionado encuentro sexual a un asesinato ( aún me dura lo de Stephen King) o algo tan tierno como la concepción de una nueva vida.

¿Qué hicimos aquí?, me pregunté. ¿En un sofá amarillo?

Teodora trabajaba como restauradora en el Museo de Historia de la ciudad. Se había doctorado en  la especialidad de “Objetos del Siglo XXI” y pasaba largas horas, restaurando los objetos que se encontraban en los yacimientos arqueológicos de las llamadas Urbanizaciones que poblaban ese siglo.

El último trabajo, del que estaba especialmente orgullosa, había sido la restauración completa de un primitivo teléfono llamado “iPhone” que había llamado la atención de sus superiores por su calidad y detalle.

No se sorprendió cuando la citaron en la planta de Dirección .Entró en el despacho preparada para recibir la felicitación de su jefe y salió de allí emocionada y feliz. Se habían superado sus expectativas y tras el halago y la palmadita en la espalda, había recibido el encargo más importante de su vida: restaurar el mueble más emblemático del Siglo XXI.

El sofá amarillo.

El sofá de la Revolución.

Ese sofá.

Acababa de desembalar la pieza y la estaba examinando con atención. Era un modelo Chester, diseñado a principios del Siglo XIX pero reeditado en los siglos XX y XXI.  Poseía su característico relieve en capitoné y los brazos y el respaldo a la misma altura. Estaba fabricado en piel vacuna de un suave color amarillo. El cuero estaba muy gastado y requeriría de su máxima destreza para devolverle su apariencia original.

Tomó muestras y preparó el sofá para el escáner molecular. Cuando se imprimió el informe de la composición del armazón, vio que se había detectado un trozo de celulosa, entre los muelles del respaldo en la zona central.

¿Celulosa? ¿Papel? Con mucho cuidado, procedió a extraer el trozo de papel y lo protegió en atmósfera cero para evitar que se desintegrara al contactar con el oxígeno .

Era una carta. No era una de esas memorias USB o un disco DVD…!Había descubierto una carta de papel del siglo XXI!

Emocionada, conectó el tecno-lector y procedió a su lectura .

 

 

Aquí lo hicimos.

 Aquí nació todo. Fue en este sofá. Este mismo.

 Eran malos tiempos para todos. Muy malos.La pobreza alcanzó al 80 % de la población y los recursos y el poder estaba concentrado en unos pocos. No había forma de intervenir en sus decisiones .Nos habían vetado con sistemas burocráticos que no nos permitían participar. No existía el diálogo….y la pobreza seguía creciendo.

 Empezamos a reunirnos en las calles. Centenares de personas desilusionadas , sin actividad laboral, intentando conseguir el mínimo para sobrevivir…Nos encontrábamos alrededor de los contenedores de basura o en los parques. Nos reconocíamos y hablábamos,  como en una gran terapia de grupo.

 Una mañana, en una de las calles que yo recorría buscando trabajo o alimento, apareció este sofá amarillo. De repente, me sentí muy cansado. Exhausto de la vida y…me senté. Cerré los ojos y deseé poder descansar unos minutos  pero oí una voz amable que me saludaba. Un hombre se sentó a mi lado y empezamos a charlar. Era un hombre lleno de ideas. De posibles soluciones. Su conversación me encandiló y no me di cuenta que se habían unido dos personas más. Entre todos, nos dedicamos a dar la vuelta a todos los problemas del mundo, aportando nuestros puntos de vista diferentes e ideas, muchas ideas. Al día siguiente, el mismo grupo me esperaba en el sofá amarillo. Me senté y cuando lo hice, se inició otra apasionante sesión de diálogo. Más tarde, vimos que otras personas , se situaban a nuestro lado, transportando un sofá , esta vez de estampado floreado.

 Había pasado un mes y la calle estaba ocupada por decenas de sofás que, cada mañana, recibían la visita de una multitud silenciosa que, cuando ocupaba su plaza, estallaba en una algarabía de voces, de gentes que compartían conocimiento, experiencias e ideas…Muchas ideas.

 Fue lo que llamaron la “Revolución del sofá”.

 Los sofás se propagaron por todas las calles, por todas las ciudades…Los había de rayas, de topos de flores  y de todos los colores y formas. Siempre repletos, siempre activos. Y en su epicentro, este sofá amarillo.

 Cuando la invasión de sofás, se contaba por miles, nos dimos cuenta que teníamos en nuestras manos algo importante : muchas ideas y la capacidad de dialogar así que hicimos que esos que controlaban nuestros destinos, se sentarán en ellos y escucharan todas esas ideas y que dialogaran con nosotros.

 Ese fue el inicio de una nueva era. Un tiempo en el que se escucha a la multitud silenciosa y en el que se puede debatir y dialogar, para buscar el bien común.

 Ruego al lector de estas letras, que promueva este mensaje.

 No hay que olvidar, nunca, lo que significa este sofá.

 Aquí lo hicimos.

 

Teodora se secó una lágrima que se había deslizado, silenciosamente, por su mejilla No era excesivamentee emocional pero no pudo evitar, acercarse al sofá y acariciar su respaldo de cuero agrietado.

Tenía en sus manos, el encargo de su vida: restaurar y promover.

Se puso el traje de protección y  empezó a trabajar.

Actualmente, el sofá amarillo de “La Revolución del Sofá” del siglo XXI (excelentemente restaurado por la eminente doctora Teodora Comonuevo) y la carta de papel original  del líder de la Revolución, forman parte de la exposición itinerante “No hay que olvidar” que visitará todas las ciudades del país.

 

 

Píldoras.

Tras cinco sofás amarillos, hago un parón momentáneo  en el monotema  y me relajo con unas pildoritas, de  esas que tanto me gustan …

Estas mini-dosis de hoy, son variadas. Hay un revival, una experiencia , un poco de arte efímero , una idea de decoración y un chiste .

1) Revival.

Música del siglo pasado (literalmente). La Unión, Concierto en Directo en A Coruña. 1991! . Inspiración1971 , en su blog, suele relatarnos su especial relación con su música y su coche y, hoy, yo he tenido una experiencia «Inspi + coche». Lo mejor es que ha sido por sorpresa. Antes de salir, he cogido varios Cd’s antiguos ( que están ordenados porque hace siglos que no los toco) y , entre ellos, estaba este «Tren de largo recorrido» de La Unión. Wow! Le doy al play y el habitáculo del coche se llena de «Más y Más» . He subido el volumen a un nivel políticamente incorrecto y poco saludable y he cantado ( a grito pelao) esa canción . No quiero ni imaginarme , la pinta que tenía… Ni en los semáforos me he cortado un pelo… también han caído «Lobo-Hombre en París» y «Donde estabais» ( esta última, me gustaba especialmente y me ha hecho llegar al desgañite total).

Al salir del coche, con una dosis extra de energía, he sido consciente del poder ( bestial) que tiene la música … Modifica el estado de ánimo. Impresionante. Viva la música!

2) En papel, parece más de verdad. Hace unos días, decidí comprar mis libros en formato papel. Me hacia ilusión tenerlos así, como de verdad.Siempre he pensado en los formatos digitales para esas cosas que escribo así que eso de verlas , como libros, me había creado expectativas. Ya tengo en mis manos «The Happy End» y «Estrellados» y , confieso, que el momento de descubrirlos ha sido muy emocionante. Hay muchos errores de maquetación ( espacios aqui y allá), pero en conjunto, su aspecto es de libro. De verdad. ; – ) Aprovechando unos cambios en el blog, he utilizado la imagen para la cabecera.

La sensación es maravillosa y no tiene comparación a leer en el iPad . De momento ;  Papel 1 – e-Book 0,5

3) Arte Efímero y natural ( y sano!).  es de Sonja Hinrichsen, artista californiana que realiza este tipo de obras, al aire libre, a merced de la intemperie… Su filosofía tiene encanto : ¿Para qué poner  más cosas a un planeta sobresaturado? Así que , en vez de hacer una obra eterna, deja que la naturaleza la vuelva a poner en su lugar. Las imágenes son lo único que perdurará…

Diseña el dibujo, recluta voluntarios y caminan por la nieve hasta conseguir esto :

Es el contrapunto a las obras en la playa ,de Jim Denevan. Arena, nieve…La naturaleza nos permite crear arte. Efímero, sí pero …tan , tan bonito…

4) De feo a mono…

 

Uf! Esos cables que no sabes cómo esconder. Feos, feos… En cambio, les colocas unas hojitas verdes y un pajarito rojo, y el cable feo se convierte en un detalle mono. Sería un : «voy a tunear el cable que se ve»...

Vamos a por la última pídora ( para evitar sobredosis).

5) El Chiste…( o no ) .

 

Jo, Whitney : – (

He desafinado en un karaoke, más que cantando, gritando el  «I always love youuuu»; he bailado I’m every woman cuando se llevaban las hombreras y el escalado tipo Farrah de los Angeles de Charly ( en los casos más desafortunados, el estilo se quedó en «Vicky el Vikingo» ); siempre me ha maravillado la calidad de esta voz negra ( amo la música negra) que marcó algunos momentos de la BSO de mi vida.

Me ha sabido mal lo de Whitney. Supongo que la conexión afectiva que te da el cantar a grito pelao el I always , te marca para siempre… La triste noticia de su muerte me ha hecho rememorar algo que descubrí gracias a Whitney: un libro, una peli y una canción. Gran legado que debo agradecerle.

La peli , la conocí antes que el libro.Me gusto la una y el otro .

El libro : Esperando un respiro, Terry Mc Millan  . Terry McMillan (1951), aclamada por la crítica y considerada una notable representante de la nueva literatura afroamericana, es editora de la antología Breaking Ice: An Anthology of Contemporary African American Fiction (1990), y autora de cinco novelas: Mamá (1987), Ahí te quedas (1989), Esperando un respiro (1992), De cómo Stella recobró la marcha (1996) y Un día más y un dolar menos (2001; Seix Barral, 2002), y de los guiones de las versiones cinematográficas de estas dos últimas. Ha obtenido el Premio Essence a la Excelencia en literatura. Sus obras han batido records de permanencia históricos en las listas de los libros más vendidos del New York Times. De Esperando un respiro se han vendido cuatro millones de ejemplares sólo en Estados Unidos, y su paso por el cine, dirigida por Forrest Whitaker e interpretada por Whitney Houston, fue un acontecimiento de gran impacto popular. Vive en California.

Esperando un respiro trata de la amistad de Savannah, Robin, Bernie y Gloria, cuatro mujeres afroamericanas de hoy mismo. Que a nadie le importe su lugar de nacimiento ni su color de piel porque responden a cuatro estereotipos muy universales de la sociedad urbana de este fin de siglo: la ejecutiva soltera exigente en su profesión y en su vida privada; la ingenua desinhibida y promiscua a quien todos los tíos se la pegan; la mujer que se encuentra de repente abandonada por el marido, que se ha largado tras otra más joven; y la madre soltera que ha dedicado sus mejores años al hijo adolescente que ahora emprende el vuelo. No nos llamemos a engaño, en principio ésta es una novela escrita por una mujer sobre las mujeres, que se presentan inteligentes, activas, animosas, modernas, buenas hijas, con gran corazón y muy sinceras. Pero el talento de McMillan convierte esta divertidísima novela en una de las más interesantes que se hayan escrito últimamente sobre los hombres, pues son éstos una presencia obsesiva para las cuatro chicas de esta historia, que no conciben su vida si no es junto a un ser ideal: un hombre listo, tierno, bien situado, comprensivo, y bueno en la cama, o dicho con la franqueza que desborda cada página, un hombre que no crea que «una polla grande basta para hacer feliz a una mujer».Read more: http://www.juanmarin.net/?aid=442#ixzz1mNPGyL6Q

El libro es muy divertido y altamente recomendable.
Después de ver la película ( comedia 100% afroamericano style), me hice con la Banda Sonora y durante mucho tiempo ( es más, ahora cuando acabe de escribir este post, lo voy a coger de la estantería y lo voy a agregar a la Biblioteca del iTunes), una canción convivió conmigo , en estado » machacón» ( que quiere decir que la escuchas mucho hasta hacerte pesado), y que hoy he vuelto a escuchar.
Si me preguntaráis qué canción es , yo diría : es la de shup, shup, shup...pero su título es Exhale . Es el video-clip ( que ochentero, por Dios ; – ) de la peli que , imagino, volverán a pasar por TV.
Os dejo con mi «shup, shup, shup» .
Jo, Whitney …

 

 

Me estrello en sus brazos.

Spoiler : este es un post de Autobombo…

Cada cierto tiempo, se me activa una fase maníaca de escritura. Deben coincidir diversos factores : 1) que la idea me ronde, 2) que tenga tiempo , 3) que me dejen y 4) en el caso de que se dé todo lo anterior,  que me pille inspirada…Si se dan estas circunstancias y no hay gripes, ni dolores de cabeza ni otros inhabilitadores físicos , se produce este efecto maniático-obsesivo en mi personalidad y escribo…cosas.

Con lo que mejor me lo paso , es con la novela romántica. O Chic (o Chick)-lit o rosa… o lo que sea. No me importa la etiqueta … Lo que si me gusta es que mis textos sean una lectura suave, agradable y…que enganche.

El resultado de uno de mis últimos ataques tipo»niña-del-exorcista-aprendiz -de-escritora» es la novela corta : Me estrello en sus brazos.

Escribirla, fue fácil.Publicarla en Bubok ha sido un martirio… El hecho de incluir viñetas y «estrellas» me ha estrellado la experiencia….Alguna página se ha vuelto loca  y la estrella, se ha quedado colgando, en un margen solitario…Es por mi nueva idea experimental de poner dibus…pero, finalmente, lo he podido publicar.Y  no he sacado las viñetas…

Book-trailer

Está en la  página:   Me estrello en sus brazos para descarga libre en PDF  y , también, en Bubok  .

Me estrello en sus brazos forma parte de la Colección : “The Happy End” 

¿Qué es The Happy End?

La colección “The Happy End” la conforman relatos románticos, enmarcados en lo que se ha querido llamar Chic-Lit , pero que en realidad, agrupan un género un poco difuso entre el romance , el humor y un toque de  realismo , que en el cine se correspondería a las Comedias Románticas “light”.

El eslogan de The Happy End es : Si te gustó Pretty Woman, te gustará “The Happy End”.

El denominador común de estos relatos es que siempre acaban bien. Van dotados, de serie,  de un Final Feliz . Lo sabes desde la página uno.

Son de lectura ágil y agradable, con el único objetivo de trasladar esa atmósfera , de la historia , al lector. No es otra cosa, que  ver una película romántica ( sin más pretensiones) a través de las palabras. Y, encima, si se puede , provocar alguna sonrisa… ; – )

Su marca es una estrella roja.

Me estrello en sus brazos, es el tercer título de la colección  y difiere de los otros dos , en el formato y en la introducción de viñetas gráficas en la propia historia.

La protagonizan una traductora free-lance y un diseñador de cocinas.

Todo empieza con una reforma…

Los otros dos títulos : aquí.

NB : Fin del Episodio Maniático. ; – )

Esquizo-lectora.

Más que una doble personalidad, creo que lo que me pasa es que tengo preferencias abiertas y dispares, en esto de la lectura.

En estos últimos tiempos, he atacado dos libros.

Totalmente diferentes…

El primero, es esta historia , de saga familiar, ubicada en Nueva Zelanda, en los tiempos de la colonización. «En el país de la nube blanca», de Sarah Clark, he descubierto un libro muy ameno, fácil de leer, exótico en lo que se refiere a la cultura maorí y de corte romántico ( que no me lo esperaba).  Sin pretensiones y muy agradable…

Estaba yo , aun en ese estado amable , en el que me había dejado la nube blanca, cuando me encuentro con el último de Stephen King. Sin dar tiempo a la reflexión ( ¿ Si vienes de una historia tan cómoda, qué haces tú metiendo en el horripilante universo del Rey? ), abro el libro «Todo oscuro, sin estrellas» y , en contra de mi voluntad, esas tres novelas cortas y el cuento que componen este trabajo, me absorben y me llevan al mundo oscuro. No es terror, es más.

Stephen King demuestra ser un escritor magistral y aunque hay imágenes que son difíciles de olvidar en el tiempo post-lectura, me rindo ante su capacidad de llevarte más allá …Allí donde todo es oscuro y no hay estrellas…

Tras esta lectura, procedía algo refrescante… Y tenía un preciado regalo en mi iPad así que, necesitada de terapia de luz , he empezado «El sanador de caballos» de Gonzalo Giner.

Ahora me paseo por los tiempos de la Reconquista y me está gustando la experiencia…

 

 

Devolución.

-Hola, muy buenos días señorita. Vengo a hacer una devolución.

-Buenos días.Efectivamente, se encuentra en el Departamento de Devoluciones. Antes de empezar el procedimiento, permítame una pregunta: ¿Dónde nos ha conocido?.

-He visto su anuncio en la prensa…y en la televisión.

-De acuerdo. Dígame, ¿De cuantos años es la devolución?

-Lo he pensado muy bien…Devuelvo 20 años aproximadamente.

-20 años. Bien. Déjeme que le haga unas preguntas. Son obligatorias para hacer efectiva la devolución. Supongo que comprenderá que es una decisión muy trascendental cómo para dejarla en manos de un impulso. Nuestro test, tiene como objetivo determinar el grado de conciencia que tiene Ud. sobre las consecuencias de la devolución.

– ¿Consecuencias? Yo lo que quiero es volver a veinte años atrás. Nada más. Es muy simple.

– Como ya sabrá, nuestro sistema vital sólo permite una devolución por ser humano. Es una decisión irrevocable e irrepetible.

-Eso ya lo sé. Por eso vengo ahora. Ya he esperado mucho tiempo ¿no le parece?

-Eso depende de cada uno. Veo muchos casos diariamente y no hay un patrón común que defina cuando uno quiere devolver años de vida. Solemos tener sobredemanda de peticiones en los cumpleaños de “ceros” : Los 30, los 40, los 50 , los 60 … Algunos en los “cincos” , pero son menos. Son momentos en los que nos paramos a mirar nuestra vida y en, algunos casos, lo que vemos no satisface nuestras expectativas…pero eso suele ser una percepción pasajera. Cuando acabamos con el test y pasamos a la firma de condiciones (lo que ustedes llaman la letra pequeña del contrato), esta sensación se desvanece lo suficiente como para no seguir adelante con la devolución.

-Entiendo. Pero en mi caso, sé que quiero devolver 20 años. Hágame el test y veamos el resultado.

Unas horas después….

-Bien, los resultados de la prueba nos indican que Ud. quiere devolver veinte años de vida. Exactamente- corríjame si me equivoco- desearía volver a tener 25 años.

-Sí. Así es.

-Los datos cognitivos confirman que está plenamente seguro de su decisión. Sabiendo todo esto y tras asegurarnos que está en plena posesión de sus facultades mentales,  debo informarle de los siguientes aspectos que afectan al proceso de devolución. Son absolutamente confidenciales. Al entrar aquí, ha firmado un contrato de confidencialidad por lo que no podrá repetir estas palabras fuera de este recinto. ¿Lo entiende?

-Lo entiendo.

-Bien. Vamos allá:

1) La devolución es única. Sólo se puede realizar una vez en la vida.
2) Su traslación a veinte años en el pasado, no alterará esta dimensión pero,  una vez trasladado, no tendrá conciencia de esta vida.
3) No recordará nada de lo que ha vivido anteriormente. No acumulará conocimientos ni experiencias.
4) No podemos asegurar que su vida vaya a evolucionar de la misma forma. No sabemos si se encontrará en las mismas situaciones que le han llevado hasta su vida actual.
5) Los veinte años a los que renuncia, quedarán completamente borrados del disco duro del cosmos.

– Espere un momento… Eso significa ¿Qué no voy a coincidir con mis seres queridos? ¿Mi familia?

-Podría ser que sí, pero no se lo podemos asegurar. En su nueva etapa vital, puede tomar decisiones diferentes que afecten a la evolución de su vida, tal y como hoy la conoce.

-Eso no lo sabía…No podría vivir sin … No sé…Aun así, tengo una sensación de tristeza y de insatisfacción que me obliga a plantearme si vale la pena seguir así, con esta vida triste …. Y teniendo esta oportunidad…No sé. Ahora me ha hecho dudar.

-No se preocupe. Esto suele ocurrir frecuentemente .Cuando nuestros clientes conocen las características de la devolución, dudan  llevar hasta el final el proceso. Para estas ocasiones, en las que ha pasado el test pero no ha respondido positivamente a la “letra pequeña”, les ofrecemos la posibilidad de una conexión “revival” para que puedan decidir con seguridad.

-¿Está incluida en el precio?

-Por supuesto. Por favor, sígame a la sala de proyecciones.

Unas horas después…

-He visto mi vida pasar por delante de mis ojos. Les felicito, el sistema es impresionante.

-Y ¿Cómo se siente ahora?

-Ya no dudo. He visto todos los momentos. Los malos y los buenos. Y, le parecerá mentira, pero los malos han pasado por mi retina y me han emocionado pero… los buenos…Los buenos los he vuelto a sentir en mi piel. Las risas, los abrazos, las sonrisas, las reuniones, la familia, los amigos, el amor,…Tantas cosas buenas que no recordaba. No puedo deshacerme de ellas.

-Me alegra oír estas palabras. Justamente tengo lo que necesita. Una oferta irresistible, perfecta…No podrá decirme que no.

-¿Y entra en el precio?

-Pues, mire, no. El programa que yo le ofrezco es mucho más importante que la simple devolución. Es un coaching personalizado que le permitirá volver a sentir esas cosas maravillosas de la vida que ha olvidado. Todo sigue ahí, a su disposición pero está Ud. afectado de una ceguera hacia la positividad que le ha traído hasta aquí. Para devolver veinte años de su vida actual.

-¿Coaching? ¿Qué es coaching?

-Es una especie de “entrenador personal”. Le ayudará a recuperarse de esta crisis y, lo más importante, le enseñará a disfrutar de esta vida.

-¿Y funciona?

-Créame. Es lo único que funciona.

-De acuerdo. Me interesa. ¿Qué tengo que hacer?

-Tome este volante y diríjase al Departamento de Coaching. Está en la última planta del edificio. Le estarán esperando.

-Muchas gracias, señorita. Ha sido de gran ayuda.

-Gracias a Ud por contratar nuestros servicios.

Esperó a que el cliente cerrara la puerta para sacar un largo calzador del cajón. Era lo único que llegaba bien a su omoplato y le permitía rascarse a diestro y siniestro, hasta casi sentir dolor…No sabía quien había sido el iluminado que había decidido que el uniforme debía ocultar las alas…Todos los ángeles del departamento habían expresado sus quejas y no le extrañaría que cualquier día hubiera una rebelión y acudieran, todos, con las alas descubiertas. Había rumores y si se lo proponían, no diría que no… El picor era irresistible.
Recordó al hombre que acababa de salir. Matrimonio fallido, dos hijos a los que casi no veía, el paro y la enfermedad de los padres… Eran suficientes factores para que aquel pobre mortal no tuviera ilusión…Ilusión, ¡Tenía que llamarla! Descolgó el auricular y marcó la extensión del departamento de coaching :

-¡Ilu! Hola, querida, ¿Cómo estás?

– Muy bien. Todo sería perfecto si no fuera por este escozor que tengo en la espalda. Mis bellas alas están sufriendo mucho. Me está costando mantenerlas ocultas, la verdad.

-Creo que pronto habrá acciones al respecto. El Comité está hablando de iniciar alguna protesta visible para solucionar la situación.

-Fantástico. Me apunto a lo que sea. ¿Qué tal en Devoluciones?

-Una mañana tranquila, la verdad. Sólo hemos aceptado una devolución de cinco años.  Te llamo para decirte que te envío un cliente a recuperar la ilusión. Con la oferta de la devolución, ha picado el cebo y ha comprado el coaching. !Ya tenemos a otro para recuperar!

– No bato las alas, porque no puedo…Te dejo, ya ha llegado. Lo veo en el monitor…

Sólo para adultos.

Advertencia / Warning : Este texto NO lo pueden leer los niños.

“…Cerré los ojos con tanta fuerza que empecé a ver estrellitas de color blanco que chispeaban a mi alrededor. No me atrevía a respirar, por sí me oían.

Ellos no podían saber que estaba despierto…

Intenté estirar un poco la pierna, que había encogido en posición fetal, pero el leve roce de la sábana emitió un sonido que a mí se me hizo atronador. Fui incapaz de cambiar de postura. Mis manos se aferraban a la almohada que abrazaba en mis sueños, colocándola cerca de la boca para amortiguar el ruido de mi respiración agitada.

Oí un ruido. Un leve crujido…

No podían descubrirme…

Unos pasos se acercaban. Ya casi estaban llegando. Agucé el oído, intentando captar lo que me había parecido un susurro pero sólo pude escuchar el latido violento de mi corazón, a punto de estallar…

El pomo de la puerta giró lentamente. Mis ojos amenazaban con salirse de sus órbitas de tanta presión en los párpados, por mantenerlos cerrados. Los abrí y los volví a cerrar con la rapidez supersónica del que teme ser descubierto. Vi un haz de luz que se coló por la puerta entreabierta.

Ya estaban en mi habitación y yo estaba aterrorizado, intentando simular que dormía…

Por unos segundos, se me olvidó respirar. Más susurros, más ruidos…

¿Risitas?

Entonces, detecté la voz de mi madre, clara y diáfana: Enciende la linterna, así a oscuras, no podemos prepararlo todo. Y, acto seguido, mi padre responde: Shhhh! ¡Que se va a despertar!…Ya te dije que no era buena idea dejar los juguetes en su habitación. Mejor en el salón, como siempre. Y mi madre que le dice : ¿Sabes la ilusión que le hará encontrárselo todo aquí? Venga, acaba ya que al final nos va a oír.

Yo seguía inmóvil. La sorpresa me había dejado paralizado.

En un instante, ese concreto en el que mi cerebro había identificado la voz aflautada de mi madre, descubrí que los tres Reyes Magos de Oriente, eran mis padres. Ni Reyes, ni Magos, ni de Oriente.

Eran ellos.

Los padres.

Había reconocido otras señales: paquetes que se escondían en el armario y que yo descubría, alguna conversación con mis amigos que lo aseguraban y que yo no quise creer…

Cuando mi padre cerró de nuevo la puerta, fui capaz de abrir la luz durante unos segundos: había un montón de cajas de juguetes, dispuestas con esmero, entre caramelos y cosas de colores deliciosos…

Ya no pude dormir. Mi decepción fue mitigada, por el surtido de regalos que descubrí al amanecer del día siguiente.

Siguieron otras noches de Reyes Magos, felices, sí, pero ya nunca fueron lo mismo. Ese instante marcó una nueva etapa. Una, en la que ya no existían tres señores, uno blanco, uno rubio y otro negro, con largas barbas y ricas vestiduras, con poderes mágicos, que venían de Oriente, en sus camellos, siguiendo una estrella. Ya no tenía el mismo sentido dejar dulces y leche para los camellos que no llegarían, jamás, a mi casa. Ni era igual de excitante ir a ver la cabalgata de la ciudad para saludar a Sus Majestades. Ya sabía que eran actores con peluca…

En un instante, un trocito de mi condición de niño, se separó de mí y continuó su camino.

Y sé que es normal y que pasará algún día pero…no creo que sea buena idea dejar los juguetes en la habitación de los niños. Si tu hermana lo va a hacer con los suyos, allá ella. Yo, por si acaso, no me la jugaría…

Mejor en el salón. ¿No te parece?.”

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Para enriquecer el texto, no os perdáis este anuncio de los almacenes ingleses John Lewis.

N.B 1 : Y si por casualidad, algún niño ha leído este post ( Hola!), que sepas que todo es mentira. Es un relato de ficción ( no es verdad) para un Grupo de Escritura ( Ciberlalia) que ha propuesto como tema de la semana ( para escribir) : «Un instante en la vida de un niño»…. Y yo me he inventado esto… ; – )

 

Jugando con las palabras.

Un reto : «Crear una imagen de una palabra, usando las letras de la propia palabra”

Una regla “Usar sólo los elementos gráficos de las letras sin la adición de elementos externos»

El coreano Ji Lee, actual director creativo de Facebook ( y antes, director creativo de Google NY y director de arte de la agencia Saatchi & Saatchi, ahí es nada), ha publicado el libro «Word as Image» en el que se dedica a jugar con las palabras, en base al reto y la regla que os exponía al inicio del post.

Y el resultado, resumido en un book-trailer genial, es este ( me ha encantado «Exit» y «Marilyn»y «Spiderman»y»Dalí»y «Van Gogh» y «Condom» y… ¿Será que me han  gustado todas? ; – ) )

Es un gran diseñador gráfico con múltiples facetas que añade un punto sutil de humor a su obra que, a mí, me engancha especialmente.

Su web, Please Enjoy, recoge todos sus trabajos.

Please, enjoy…