En mi huerto hay tomates, perejil, guindillas , albahaca y…orégano.
El orégano ha crecido y está frondoso y…¡ha florecido! Cuando vi las flores, pensé que me anunciaban el fin del orégano. Esas han sido mis experiencias huertiles anteriores : floreció el brócoli, floreció la rúcula, floreció el perejil y hasta floreció una lechuga. Cada vez que han aparecido las flores, he descubierto que era “el fin de ciclo” de ese vegetal ( en lo que a mi huerto respecta). El perejil y la lechuga para tirar. El brócoli, lo mismo y la rúcula cuando florece , amarga y no se puede comer…
Pues resulta que en lo referente al orégano es todo lo contario. Florecer es bueno. Mi sabiduría de hortelana , directamente al garete. Si. No tengo ni idea. Investigo y descubro que del orégano se cosechan las hojas y las flores. La época ideal para la recolección es en plena floración , cuando su sabor y aroma es más potente.
Su etimología es griega y significa «planta que alegra el monte», porque crece silvestremente en la montaña y le da color. A mí, me ha alegrado el huerto…
NB : No todo el monte es orégano : Se dice esta frase proverbial cuando queremos expresar que a veces no todo es fácil ni bueno ni ventajoso, sino que también hay cosas difíciles o trabas que impiden que podamos hacer las cosas con facilidad. Se emplea también para indicar que algo no es como lo imaginábamos.( Instituto Cervantes)






















