¿Cuánto vale?

¿Cuánto vale tu blog?.¿Tiene precio esto de escribir tus entradas en un espacio virtual propio e íntimo ? ¿Podrías poner un precio a lo de » ser leído»  ? ¿ A  conectarte al mundo ? , ¿A conocer desconocidos que son tus desconocidos cotidianos ya conocidos?, ¿ A enriquecerte con otros puntos de vista? , ¿A aprender?, ¿ A desahogarte? ¿Qué precio tiene eso?…

Esto me recuerda la frase del cura que nos daba religión, que con su voz cavernosa nos preguntaba cuánto queríamos a nuestros padres y cuando le decías : «mucho», te preguntaba ( para descolocarte) ¿Cuántos kilos exactamente?… Dotar de un valor  ( numérico, en general)a lo intangible, a lo que toca la piel por debajo,…es misión imposible. Nuestro blog tiene un valor sentimental ( como esas joyas de la abuela, que son horrorosas pero tienen alma ), espiritual e incluso terapéutico que no puede cuantificarse.

O… si.

Mi Blog Imperfecto vale, exactamente,  5.737€ ( una pasta!) . Y es que hay una herramienta que, bajo sus criterios propios ( basados en Technorati) traducen el tráfico de tu blog a un valor económico. Por curiosidad , he buscado el precio de wordpress.com (657 M €)…

Ahora, si el cura de mi adolescencia, me hiciera la pregunta de marras, teclearía http://www.amor.com y le diría que vale , exactamente :

€ 180.418,03

Si tenéis curiosidad por saber cuánto vale vuestro blog (sólo hay que teclear una URL) :

http://bizinformacion.es/

N.B 1 : Yo ya lo he mirado… ; – )

N.B 2 : Nota chula : NO VENDO. ; – )

El Día Mr.Bean.

Llamaremos Día Mr. Bean, al día de la torpeza. Todo tiene que ver con la fluidez y la falta de la misma…pero en su sentido más físico.

Cuando esta «falta de fluidez» ( el antónimo de fluidez =densidad) se da en otros aspectos más espirituales ( y coyunturales), yo lo llamo «Dia Grrr».

El de hoy ha sido , puramente, Mr. Bean... Ha habido un momento, a eso del mediodía que he pensado que debía parar  para ver si podía coordinar, de nuevo, los gestos cotidianos con la desparecida fluidez…

La cima de mi Mr.Bean se ha producido saliendo del coche : las bolsas de la compra, el maletín del ordenador, el puto bolso ( que hoy he elegido hábilmente de «asa»), una caja de cartón de contenido frágil… Antes de coger todo eso, me he puesto la chaqueta y el foulard  para no llevarlos en las manos, ya previsiblemente ocupadas ( Aviso : este detalle parece tonto pero ha sido definitorio en el agobio) . En el asiento trasero, además, estaba el último de Follet ( magnitud king size en el mundo del libro) que me acababa de devolver mi padre. No lo podía dejar, allí, a la vista…

Todo esto, aparcando a unos metros de mi casa y con la necesidad de un desplazamiento líneal con un peso considerable, de mal distribuir y mal coger.

Con ese sol primaveral ?, he sacado todas esas cosas ( muchas) y he rebuscado en el bolso ( además de asa, tipo shopping bag grande y caótico) hasta encontrar las llaves que he encajado en mis dedos en la modalidad «garra meñequil». Me he colgado el bolso del hombro y he cogido todas las bolsas entonces, me he dado cuenta que las llaves estaban puestas . Al inclinarme a cogerlas, el puto bolso me ha resbalado del hombro al brazo , para chocar con las tropecientas bolsas y hacer caer las llaves de casa que colgaban de mi meñique… Ya hacía calor. Mucho calor.

Claro, he dejado , otraaa vezzz, las bolsas y todas las cosas en el suelo para recoger las llaves que, con Murphy aliado a Mr. Bean, habían caido debajo del coche.  Y… (impresionante) , al inclinarme, se me han caído al suelo las gafas de sol que llevaba en el pelo…Ufffff…

Por fin, he cerrado el coche,me he colocado las gafas de sol ,  me he metido las llaves en el bolsillo ( desistiendo de poder abrir con todo incorporado en mis manos) y volviendo a distribuir todas las cosas, he iniciado el penoso camino hacia casa. Calor.

Cuando ya casi alcanzaba mi objetivo ha empezado a sonar el móvil. Imposible acceder. Ha vuelto a sonar y me he puesto nerviosa. En la puerta, he descargado todas las cosas ( las odio) y he apoyado el super bolso para buscar el móvil que seguía sonando y sonando… Lo habitual es que cuando lo cazo, ya se ha callado y eso es lo que ha pasado, of course. Rellamada, bla, bla, bla y ¡por fin! voy a entrar en casa…Es colocar la llave en la cerradura y oigo a mi espalda la voz del «jefe de obras» (Dia Omm) de las idem que están haciendo en mi casa, me ha  ayudado a entrar las bolsas  y me ha informado que no tendremos agua durante un ratito ( tiempo indefinido en su idioma ).Ha dejado las bolsas (amablemente) en una zona inusual en mi camino y me tropiezo con tooodas las bolsas, cosas y la caja de contenido frágil. No me he caído pero he hecho un requiebro contra pared maravilloso. Casi le doy una patadita a la caja…

Aquí, es cuando he hecho el parón. Me he sacado la chaqueta y el pañuelito, he dejado las cosas esas , sin tocar, en el pasillo y sólo he recogido mi maletín .He abierto el ordenador y leído los correos. Había cosas que me han hecho sonreír y sonreír y sonreír y… así, como quien no quiere la cosa , el Día Mr. Bean se ha ido difuminando y he conseguido un estado de normalidad absoluta.

Creo que he recuperado totalmente la fluidez.

Y sigo sonriendo…

La primera vez.

Making Of

Esta semana he escogido el tema para el Grupo de Escritura de Soopbook.

El lema propuesto es : «La primera vez».  Lo decidí pidiendo a una persona que lo eligiera por mí, para poder trabajar el texto bajo las mismas condiciones que los demás. El tema me pareció muy sugerente y flexible . Para dar juego, vamos.

Inexplicablemente, cuando hablamos de «la primera vez» , pensamos ( en la primera vez que hicimos el amor. Digo , inexplicable, porque hay tantas primeras veces de tantas cosas que me parece alucinante que si pones esta frase en Google, los resultados que aparezcan sean todos respecto a este tema. Pero hay un no-se-qué inevitable que te lleva ahí, lo admito. Esta «primera vez» quedaba descartada de mis ideas de relato más que nada por su obviedad . Yo tiro hacia los giros peligrosos. Durante estos días, he estado pensando en «las primeras veces» ( sobre todo cuando estoy en la bici elíptica , cosa que agradezco porque me enajena ; – )  ), buscando un punto de inicio: desde la primera vez que asesinas hasta la primera vez total , que es el nacimiento… Primeras veces por aquí, primeras veces por allá. Pero lo de «nacer» me provocaba un «crick-crick» ( esa es mi señal interna para seguir con una idea) y de «nacer» a «morir» hay un paso ¿no?.

El texto que he presentado esta semana bajo el lema La primera vez se titula «Sala Re» y es más siniestro de lo que me esperaba cuando pensaba en «las primeras veces» …

Ha salido así.

SALA RE

–          ¿Es su primera vez?

–          ¿Mi primera vez? ¿De qué?- miré a mi alrededor y vi que estaba en una gran sala de espera. A derecha e izquierda se ubicaban filas de mullidas sillas blancas, configurando un pasillo que se perdía en el infinito.  Al inicio de la fila había una pequeña mesa también blanca, a modo de recepción y tras la mesa, estaba sentada la mujer que me hablaba.

–          Veo que es la primera vez. No se preocupe, esto es muy sencillo: se sienta en una de las plazas vacías y espera que lo llamen para entrar en la “Sala Re”.– me sonrió dulcemente y por un momento, creí que estaba viendo a mi vieja profesora de Literatura- Si lo desea, puede hacerlo en la silla número 22. Está libre.

Dirigí mi mirada hacia la numeración de las sillas y me sobresalté al comprobar que en la número 23 estaba sentada mi vecina, la anciana señora que vivía en la quinta planta del edificio.

–          Oiga, pero..¿Dónde estoy exactamente?-le pregunté a mi profesora , ya seguro que era ella .

–          Bueno, no me gusta decirlo así, de sopetón, pero … ¿no te acuerdas de nada, hijo?. Le respondí negativamente y la animé a continuar .- Errr, te diría que          ” has traspasado y que estas en tránsito para pasar por la “Sala Re” pero , viendo que estás tan confuso, mejor te lo digo directamente : hace dos minutos y treinta y cuatro segundos que has fallecido. Te has muerto, vamos.

–          No.

–          Sí, Sí- Me señaló un lugar a mi espalda con la mano y se removió en su silla con impaciencia- Y te agradecería que ocuparas tu plaza en la silla número 22… Me estás formando una cola larguísima, querido.

Me dirigí a la silla nº 22 y me senté. Estaba asustado. Aterrorizado …pero, a la vez, me embargaba un sentimiento de certeza: estaba en el lugar correcto, en el que tenía que estar. Aún me estaba reponiendo de la noticia de mi muerte cuando mi vecina, sentada en la silla nº 23, se giró hacia mí.

–          Quería decirte cuanto lo siento. No sé qué pudo pasar , algo se aflojó y …! Mira que desgracia!. ¿Te dolió mucho?.¡Pobrecillo!. De verdad que lo siento.

–          ¿Usted sabe lo que me ha pasado?- le pregunté . Por fin , alguien que me diría qué hacía allí, en aquel pasillo blanco e infinito.

–          ¿No lo sabes?. ¡Uy!¡Qué apuro tener que explicártelo yo!. Como cada mañana, salí a regar mis macetas de geranios. Cuando llegué a la tercera, esa tan bonita con los barquitos pintados a mano, y empecé a regar, oí un crujido y vi como la ,maceta se precipitaba hacia la calle… Y justo en ese momento, salías tú por el portal de casa.

–          ¿Me está diciendo que he muerto porque se me ha caído una maceta de geranios en la cabeza?

–          Sí. Y no sabes cuánto lo siento.

Fue en ese mismo instante cuando me di cuenta que , realmente, estaba muerto. La extraña ausencia de sentimientos era una de las señales más evidentes. Dejé de tener miedo.

Estaba muerto. Vale .

Y siguiendo una secuencia lógica,  mi vecina también lo debía estar. Estaba sentada en la silla número 23…

–          No se preocupe, no ha sido culpa suya. A veces las cosas pasan pero… ¿y usted? ¿Qué está haciendo aquí, hablando conmigo?…¿Está muerta?

–          Calla, calla. ¡Qué humor tienes! – me respondió, riéndose a carcajadas- ¿Cómo voy a estar? ¡Pues muerta, claro! . Uno se muere cuando se cae desde el quinto piso a la calle. Me asomé a ver qué había pasado y te ví, allí en el suelo, todo espachurradito y con la maceta hecha añicos encima de tu cara y al inclinarme un poco más, me caí detrás del geranio. Me han dicho que quedé muy bien porque me hiciste de colchoneta…pero …me dio un paro cardíaco mientras me precipitaba al vacío y ya me estrellé” traspasada”

–          Vaya, lo siento. Yo no me acuerdo de nada. ¿Y qué es eso de la “Sala Re”?. En la entrada no me han explicado nada.

–          ¿Es tu primera vez?.

–          Supongo que sí- contesté ya un poco harto de que me preguntaran si era la primera vez que me moría.

–          Pues mejor que veas tú mismo lo que pasa. Si nadie te lo ha explicado y no te acuerdas de nada, es que debe ser así.

Iba a responderle pero una voz con matices celestiales, pronunció  mi nombre por megafonía : Era mi turno . Me despedí de mi vecina que me deseó suerte y me dirigí hacia la puerta de la Sala . Como era de esperar, también era blanca pero tenía un rótulo en azul celeste con la palabra “RE”. La abrí y , de repente, la oscuridad de absorbió.

La atmósfera cambió y la ingravidez tomó el control de mi cuerpo. Por un momento, pensé que me había tocado el infierno pero, entonces, mis oídos detectaron un sonido que me reconfortó. Tum, Tum, Tum… Estaba oyendo el latido de un corazón …Dejé que mi cuerpo flotara y se adaptara al espacio. Era un lugar pequeño y húmedo, caliente y abrigado. Armonioso. Tum, Tum, tum…  Los latidos se empezaron a acelerar y la cómoda cueva en la que habitaba empezó a menguar por momentos. Lo hacía a intervalos: se contraía y se dilataba, se contraría y se dilataba. Sentí que me iba deslizando por un túnel estrecho y a cada contracción, mi cuerpo se propulsionaba hacia adelante, hacia…

Sólo hubiese faltado oír la voz del médico, anunciando a los padres el nacimiento de un niño hermoso y sano, para haber culminado aquel sueño pero, gracias a Dios, me desperté.

¿Qué había sido eso? ¿Una pesadilla?… ¡Había parecido tan real!… Mi propia muerte, mi reencarnación  con parto incluido…

Me levanté de la cama y me preparé un café. Sentía la extraña inquietud que me había dejado aquella experiencia  y, sobre todo, una sensación de advertencia . La alarma que parecía sonar en mi mente era tan intensa que decidí ir a trabajar en coche. Si aquel había sido un sueño premonitorio, mejor tomar medidas preventivas …

Cuando circulaba por la calzada, por delante del portal de mi casa, oí un estruendo que me sobresaltó. Una maceta de geranios , pintada con barquitos de colores, se había estrellado contra el suelo. Sonreí inmensamente aliviado y me felicité por haber hecho caso a mi intuición .

Para ser mi primera vez en esto de los sueños premonitorios, había sabido actuar con calma e inteligencia… Silbando, me puse en marcha de nuevo, cuando vi  a mi vecina asomándose al balcón, mirando su maceta hecha añicos.

¡No¡, ¡No¡

Un segundo impacto me dejó helado. Delante de mis ojos , aquella simpática señora del quinto, yacía en una posición imposible,  en la acera, cerca de los  geranios destrozados…

Mi sentimiento de culpa es inmenso…Y ya sólo me salva de la locura pensar que estará, sentada en la Silla nº 22, esperando su paso a la “Sala Re”.

 

N.B : Foto «Esencia de Geranios» de Groc (fotógrafo de Barcelona)

Impactos para no olvidar.

Lamine, de 12 años, vive en Senegal. A su derecha, el lugar en el que duerme…

Las fotos que vereís a continuación pertenecen a la serie «Where children sleep», del fotógrafo James Mollison.Este artista , muy conocido por sus campañas para Benetton , invierte su talento artístico en obras que pretenden que nos detengamos en esos instantes y nos hagan pensar. Un llamamiento a voz en grito, dirigido a nuestras conciencias, por la vía de la imagen.

Indira, siete años, vive con sus padres, hermano y hermana, cerca de Katmandú, Nepal.

A medida que vas observando la serie de fotos completas ( que encontrareís en la web de  James Mollison ) se va haciendo evidente nuestra riqueza de razas, de culturas pero desgraciadamente, también nuestra imponente riqueza en …desigualdades.

 

Jasmine, de 4 años, vive en una gran casa en Kentucky, EEUU, con sus padres y sus tres hermanos.

 

Douha, de 10 años, vive con sus padres y otros 11 familiares en un campo de refugiados palestino de Hebron, Cisjordania. Comparte dormitorio con sus cinco hermanas.

Roathy, de 8 Años, vive en las afueras de Phnom Penh, Camboya. Su casa se ubica en un enorme basurero. Su colchón está hecho de neumáticos viejos. . A las seis cada mañana, Roathy y otros cientos de niños se duchan en un centro de caridad antes de empezar a trabajar, buscando entre la basura latas y botellas de plástico que después venden a una empresa de reciclaje. El desayuno es su única comida del día.

Estas fotografías ( y las de la serie «Hunger») conforman una de esas «miradas» díficiles que , de vez en cuando, deben materializarse ante nuestros ojos ciegos y acomodados.

Impactos para no olvidar …donde duermen los niños…

 

 

 

 

 

 

 

Tractores de época.

Algunas veces, no somos conscientes de lo que ven nuestros ojos.

Paseamos la mirada, acostumbrada, sin detenernos a ver lo que nuestros ojos miran.

Algunas veces, nuestra mirada va tan rápida que no tenemos tiempo ni de respirar y, sin aliento, dejamos de ver lo que esta ahí, mostrándose.

Respira.

Hay otras veces, algunas, en las que la vista es acertada y detecta lo que ves, descubres el color y las texturas y tus ojos se paran en ese instante, disfrutando de lo que tu mirada te brinda.

Hasta aquí, la parte poética inspirada en unas fotos sin retoque, que hablan de las miradas que me he regalado estos días.

Segunda parte : vamos a lo de los tractores de época del título del post que , tiene que ver con lo del mirar. Ya lo vereís.

Esto de «la mirada» se basa en lo de la actitud interior .  El estado emocional en el que te encuentres  puede traspasar el poder de tus ojos y negarte la posibilidad de ver…la belleza de las cosas. Así que hay que aprovechar los tempos en los que el alma está en estado óptimo para mirar, mirando, todo lo que le echen.

Con esta actitud positiva, he visitado una feria en un pequeño pueblo del Alt Empordà en la que había una exposición de ? : ¡tractores de época!…Lo de «positivizarme» era necesario, ya que los tractores a mí, no me dicen mucho. Nada. Además, mi yo urbanita agradece esas exposiciones de arados y telares antiguos, de estética preciosa pero…¿tractores? ¿de época?… Estos mercados pequeñitos, tienen multitud de paradas de productos locales. Siempre hay un leitmotiv diferente ( el queso, la calabaza, el trigo, el vidrio…o los tractores de época ; – ) ) pero las paraditas que los acompañan suelen ser las mismas, así que lo de los tractores era un mal menor… Y me he paseado por allí, en un día primaveral. He escuchado las conversaciones de los expertos en tractores, he visto «un desfile de tractores» y…se ha activado «la mirada » en mi interior .

Me han gustado los tractores de época

Este mosaico de detalles de tractores de época ; – ) , está hecho en BigHugeLabs. Esta web aporta multitud de efectos para fotos y una herramienta para crear las cabeceras de los blogs de WordPress.

 

Echarse flores ( o bombones)…

O no tener abuela…Que viene a ser lo mismo que el autobombo .

Spoiler : que es , exactamente, lo que voy a hacer en este post .

Es un poco feo, lo sé, pero no puedo evitar escribirlo y, echarme las flores pertinentes, claro.

En primer lugar, está el amigo Arístides , contribuyendo a crear un «monstruo» al dejar su comentario que me ha llegado a mi alma de escritora y que ha impactado profundamente en casa, donde ahora me llaman «bombonera» ; – ) .

Hoy, mientras saboreaba una pastilla de chocolate me ha dado en pensar en que su dulzor amargo recuerda a la grandeza de esos escritores cotidianos. Sí, cotidiano de diario. De todos los días. Gente que escribe sin cobrar derechos de autor y que nos dejan todos los días su dulzor sin que lo sepamos degustar.
Plumillas que transmiten en sus textos un poquito de su alma y que se convierten en bocados de delicatessen. Algo de eso me sucede con esta bitácora. Me siento afortunado de leer a una escritora de bombonera, con chocolatinas de muchas texturas y sabores en su interior.
Un abrazo.

Lo he copiado y pegado y al reelerlo aún lo veo más bonito…Gracias, Arístides.

Esto ya me plantó una sonrisa en la cara en la noche del viernes que funcionó como una perfecta noche de viernes ( y en ambiente primaveral-veraniego).

Hoy, tras un buen despertar, descubro que he ganado la Semana4 del Grupo de Escritura de Soopbook con el relato «El increíble caso de Apola Calíope» y me ha invadido esa extraña y profunda alegría que aún me dura y que he contagiado al entorno…

La fluidez-esa del universo confabulado a mi favor, me ha regalado un día en el que todo parece estar en equilibrio , en armonía. Los colores son especiales, está todo tranquilo y tengo todo el tiempo del mundo para hacer lo que me plazca…

Exactamente lo que se merece una escritora de bombonera… ; – ) – ¿Lo veís? : Un monstruo!

Feliz Fin de Semana.

 

 

 

 

 

 

(Writting)Adicta.

Hace unos días, Arístides, el blogger al que llevo más tiempo siguiendo y uno de los que me sigue a mí desde el principio, me sorprendió con un post con el título ¿Estás seguro que tú no?. En el artículo nos hablaba de su percepción de estar «siempre conectado» ( en el trabajo, en el ocio) y de la necesidad de «desintoxicarse»  . Lo acababa así : Pues bien, amigos. Ya sabéis. Este es el último artículo durante una temporada, espero. Va por todos vosotros.

Si algo me gustaba de los post de Arístides es que, siempre , me hacian reflexionar.Y este, el último, me lleva rondando hace unos días…¿Y si yo?...¿Estoy enganchada al blog? ¿A Internet? ¿A escribir? ¿A qué? En un principio, los tests a los que me he sometido ( os los dejo al final del post) indican que soy una «personalidad-riesgo». Es decir, no estoy enganchada pero…podría estarlo. Y, claro, no es que los tests estos me convenzan mucho y esta aquello de «yo lo controlo» ( que por otro lado es muy de adicto…) pero es cierto que , en estos últimos tiempos, estoy mucho más activa en la «blogosfera». A esta actividad puramente de leer-comentar-en otros blogs, súmale un período de «escritura compulsiva»que no es habitual en mí y que está durando mucho más que en otros momentos. Culpa mía, por apuntarme a los grupos de escritores noveles pero… es lo que hay.

Y es que escribir es lo que más me pierde.Me lo paso bomba.

LLegados a este punto, te haces las preguntas normales ( las de sentido común) : ¿Afecta a tus Relaciones (todas) ?, ¿Afecta a tu productividad laboral?. Si la respuesta es no, pasas a la segunda fase : ¿Por qué tengo que dejar de hacerlo? o ¿hacerlo menos?... Y de ahí, a la tercera y última fase : Lo hago y me hace feliz.

Todo muy lógico pero yo me doy cuenta que me estoy convirtiendo en una adicta a escribir.No en el blog o en los foros… en general. En todo lo que se deje.Me llegan ideas que no sé dejar reposar, querría hacerlo todo, escribirlo todo, participar en todo…

Igual tiene razón Arístides y hay que frenar un poco pero…, de momento, parece, que a día de hoy…yo lo controlo.

Y yo me pregunto: Comprarme esto…¿cómo lo veís?…

 

Tests de Adicción a Internet

http://www.adictosainternet.com/default.asp

http://www.eutimia.com/tests/iad.htm

Investigando un poco he encontrado un post : «¿Eres adicto a tu blog? Descúbrelo. Está escrito en tono humorístico y acierta




 

 

 


 

El sillón de los abrazos.

Me llaman pija pero yo digo que lo que soy es fashion. Cool total. Tampoco me importa mucho que me llamen pija, la verdad . Me da absolutamente igual : ni juro por Snoopy ni hablo arrastrando el osea’s. Simplemente, me gustan las cosas de marca:  lujo y trendy.

Si entras en mi casa, en esta preciosa urbanización residencial tipo Wisteria Lane, te encontrarás con un mundo que parece sacado de una revista de decoración y… estarás en lo cierto: lo he copiado de las revistas de decoración… Y, además, copiar, lo que se dice copiar total.  Pero no a base de imitaciones. ¡Eso nunca!. Todo lo que ves original.

Ese jarroncito tan mono , el gabinete lacado, la mesa tallada, las velas gigantes, el cuadro del tiburón y la escultura de látex …todas esas cosas están firmadas por diseñadores de prestigio . Los más in del momento, por supuesto. Así que no sé porque estoy escribiendo esto en “Objetos sencillos que tienes en casa” porque yo, en casa tengo de todo menos “Objetos Sencillos”.

Pero…también tengo el sillón. Mi lujoso y super-fashion sillón que no tiene nada de sencillo ( que conste) pero que hace cosas increíbles como todos estos objetos que aparecen por aquí.

Por cierto, debo decir que el salero ese es horroso ( parece de restaurante de menú de polígono industrial) y…la cafetera vieja. ¿Nadie le ha hablado a esa persona de George Clooney y sus deliciosas ( y monísimas) capsulitas?…No sé, me parece que aquí no se tiene en cuenta el diseño. Quiero decir al que lleve este tema del libro, que  tenga más cuidado al seleccionar los objetos.

El sillón es uno de los últimos diseños de Giacomo Abbraccio y lo adquirí en la Feria de Milán . Es una serie limitada. Sólo se han fabricado tres ( tengo un certificado en el expediente del sillón que confirma esto que os digo. Es más, siempre que puedo, enseño a mis invitados estos certificados…Para que quede claro que todo es o-r-i-g-i-n-a-l ).  No os diré lo que cuesta , eso me parece una vulgaridad, pero para que os hagáis una idea, el día que lo compré, se organizó una pequeña fiesta para que conociera al Signore Abbraccio . Os confesaré que me llevé una decepción cuando lo vi por primera vez, ya que era un hombre mayor con una larga barba blanca ( odio las barbas) , vestido con una túnica de lino marrón y una extraña gorra. Me pareció muy excéntrico  pero no del tipo Monsieur Dior Galiano. Más bien, en plan anacoreta.

No conectamos.

Cuando me lo presentaron, me miró a los ojos y negó con la cabeza. Por un momento pensé que no quería firmarme mi sillón de Edición Limitada pero, con ese mismo gesto de negación , cogió un rotulador indeleble y rubricó su firma en la parte trasera del mueble. Si me hubiese dejado elegir, le hubiese pedido que lo hiciera en el frontal (que se ve más) pero prácticamente, no pude ni abrir la boca. El artista, al que acompañaba una traductora , le pidió que me explicara yo sé qué tontería de los abrazos.

Si amas o te ama, la persona que abrazas puedes obtener un estado de paz y confort inigualable en esos brazos”.

Bla, bla, bla… Le dije que: Gracias, que muy bonito y tras tomarme una copita de Champagne, salí de allí lo más rápidamente que pude y que me dejaron los preciosos zapatos Louboutin que me había comprado para la ocasión.

El sillón es  un éxito. Todos mis invitados quieren sentarse en él y, algunos, se pasan allí horas, abrazados… No sólo me dan las gracias efusivamente. Lo hacen “muy efusivamente”, tanto que me molestan esos achuchones y esos besos en la mejilla. ¿Qué no saben que sólo hay que rozar el aire entre-pómulos?…pero no, ellos se levantan del sillón absolutamente emocionados y con ganas de hacérmelo saber.

Y los entiendo. Sólo lo he sentido una vez. En una única ocasión.

Mi madre vino a visitarme y se sentó en el sillón. Yo me coloqué en mi lugar ( ¿ Os he dicho que es un sillón de dos plazas? ) y, sin saber muy bien por qué, la abracé. Rodeé su cuerpo con mis brazos y me dejé caer sobre su hombro. Aspiré su suave perfume de lilas y…sentí como una gran caricia, recogida .Interna. Llegó hasta mi corazón y lo meció suavemente. Después, una sensación de paz inmensa que, en vez de quedarse por dentro, irradiaba hacia fuera y, finalmente , el confort de mi alma, absolutamente sosegada y dulcemente adormecida…

El impacto es tan profundo que te engancha como una droga. Hasta ahora, venía mi madre una vez al mes y nos abrazábamos para recibir mi dosis pero ,ahora, ella está ocupada. De crucero en crucero… En estos momentos, exactamente, en Aruba… Supongo que tuvo algo que ver, el abrazo de tres horas con el Sr. Martínez, un hombre que conoció en la consulta del dentista. Un Jubilado que tenía una Colchonería de barrio en la que vendía unas almohadas muy cutres. ..Por cierto, fue él el que me habló de esta web….

Como mamá está de viaje, he tenido que recurrir a amigos y conocidos. Incluso vecinos.   Me he ido sentando ahí, en el sillón, y me he dejado abrazar pero… no he vuelto a sentir nada igual. Y ya llevo demasiado tiempo sin “eso”.

No me gusta  que me arruguen la ropa, ni que me opriman los pechos-que son perfectos -, ni que me despeinen,…Poneos en mi lugar y entenderéis que para mí es un sacrificio  tener que hacer todas esas cosas para poder sentir lo que se siente en el sillón pero estoy dispuesta a todo.

Incluso, estoy dispuesta a que me toquen…

Si sabéis de alguien –si puede ser bien situado, de apariencia agradable y sin barba-que quiera venir a abrazarme, que contacte aquí.

Urgentemente.

NB1 : Para ByPils: Adjunto la foto del sillón para que no ponga una de esas fotos sosas con las que ilustra” Los objetos”.

NB2 : NO, N-O vendo el sillón. Abstenerse los interesados.

 

Otro relato del libro «Objetos sencillos que tienes en casa» en Soopbook.com

Dia Omm.

Menos mal que estoy escribiendo esto en el OmmWriter y, el sonido relajante y el paisaje sereno que envuelve mis palabras, me permiten ir apaciguando mi espíritu…

Poco a poco… Demasiado lentamente, diría yo pero.. voy dejando que , a través de mis dedos, y con ese ruidito precioso que hace el teclado al escribir ( también un efecto del Ommwriter), se me pase la…cosa esta.

¿Qué será? ¿Irritación?, ¿Furia?, ¿Rabia?, ¿Impaciencia?
O…¿hay alguna palabra para definir el estado mental cuando estás de obras en casa?. ¿»Obrápata»?…

Ahora mismo, estoy en la fase de destrucción masiva. Ya he pasado por la de los presupuestos, la visualización del resultado final «en mis más dulces sueños» para estar, ahora, sumergida en el caos total: esa fase en la que el destrozo es tal que, no te crees ( imposible racionalizarlo)que pueda haber un resultado final aceptable…Ni tan siquiera» resultado».  A la vez, ya has pasado por esto y sabes e intuyes que , al final, incluso te alegrarás de haber  metido el pie en el mundo de la reforma.Pero…da igual. Nada sirve en este momento.

En el mundo-de-la-obra, también interviene el factor «suerte» . De la misma forma que todo puede ir rápido y suave, también te puedes encontrar con una sucesión de errores o imprevistos tipo «Ley de Murphy» que complican aún más, la travesía entre tochos. Bien…creo que, de momento, ya no pueden pasar más cosas imprevistas … Han sido tantas ( impactando en el ritmo de la obra) que ya estoy preparada para lo que sea  ( menos para un hallazgo arqueológico tipo Dirk Pitt ; – ). ..

El Ommwriter me ha permitido no salir tipo «Un Día de Furia», cuando me han notificado la rotura de mi jarrón ibicenco(eufabies) .

Ese jarrón…

Ese que me costó encontrar. Ese que , finalmente, detecté en el mercadillo de Sant Jordi. Ese que me costó sangre , sudor y lágrimas, meter en el coche. Ese que tuve que embalar, reembalar, re-reembalar y volver a meter en el coche para llevarlo a una Agencia de Transportes que me lo iba a enviar a Barcelona. Ese que llegó magullado y que reparamos con dedicación. Ese jarrón es el que ha quedado hecho añicos…

Es sólo una cosa, que me la van a restituir, pero…era ese. Y ya se me ha pasado la «emoción» y ahora lo que siento es una especie de furia que intento aplacar con el Omm

Me he convertido una adicta a este procesador de texto. Os lo recomiendo para conseguir concentración al escribir o para hacerlo, en un entorno super-agradable. De verdad, mi pantalla discurre en suaves tonos azules y texturas delicadas ( en el Mac, tengo la versión completa) y  el sonido me envuelve … Se está bien aquí… Y mejor quedarme aquí porque si veo al tipo que me ha roto el jarrón ese,  voy a…

Omm, Omm, Omm, Omm

El Programa OmmWriter se puede descargar gratuitamente en una versión básica ( que está muy bien). Hay otra comercial más completa .  Probadlo, os sorprenderá.

Filosofando sobre sueños.

Yo diría que este post va a ser optimista pero práctico. No son características que se contradigan pero si hablamos de «perseguir nuestros sueños», tal vez lo de la practicidad…como que no.

Os propongo un ejercicio simple para que entendáis lo que quiero decir. Primero, os pido que penséis y definaís «vuestro/s sueño/s» ( se admiten más de de uno), entendiendo «sueño» como nuestro máximo deseo hacia personas, cosas, lugares, dedicaciones,…no centradas en lo que nos afecta en el «ahora» si no absolutamente dirigidas al futuro. A lo que perseguimos.

Si alguién ya está viviendo su sueño ( que también hay de esas personas), lo que tiene que hacer es disfrutarlo, entender que lo/la envidiemos sanamente y dejar de leer este post. Este texto es para los que estamos en la fase de persecución

Si has pensado en tu sueño ( o muchos) verás que  tiene un tanto por ciento importante de inalcancibilidad ( palabra inventada, creo).Los factores económicos ( que intervienen en muchos de los sueños) pueden ir y venir, los factores personales y familiares, también. Se necesita la conjunción perfecta de todas las variables que intervienen por lo que la tarea de conseguir el sueño, es árdua y difícil.

Hoy , una persona me ha dicho que tenía sueños pequeños. Muy modestos. Asequibles…y encadenados. El macrosueño ( por diferenciarlos) es tener una preciosa casa en el campo donde cuidar de las rosas y los tomates . El microsueño, empezó con unas macetas con tomateras en un balcón, a la que ha seguido una superterraza con huerto urbano, envidia de todo el que la ve ( y la cata).Es tal la satisfacción en la consecución de estas dosis de sueños, que si al final , en la persecución del macro-sueño, nos caemos y no lo conseguimos, el camino habrá valido la pena.

Pensemos en nuestro gran sueño, el gran proyecto de vida. No vamos a renunciar a ir tras él y, si hay suerte, cazarlo. Nunca hay que dejar de perseguirlo, esa está claro, pero tal vez sería una idea inteligente, dividir el sueño , en porciones diminutas que, en sí mismas, nos aporten una gran satisfacción.

Decía al principio, que esto era una opción práctica para no quemarse en el camino.Yo voy a redefinir mi macro-sueño porque además de esto de los sueños pequeñitos, esta persona me ha dicho otra cosa: Hay un momento que crees que puedes dar un salto al sueño ( o casi) pero, también piensas que siempre puede haber un momento mejor y aplazas algunos «saltos». Si no saltas a la primera ocasión, se te pasa el turno. Me ha dicho : ya será tarde siempre.

Así que, entre lo de esperar la «conjunción perfecta» y mi carácter cobardica que seguro que me hará aplazar el «salto», me voy a pensar eso de tener ( y vivir en )un hotelito , en primera línea de mar. Con mis cosas del escribir y del pintar , mientras veo como atardece y el sol se va poniendo, lentamente…

Lo bueno, es que soñar es gratis. Sea un sueño muy grande o muchos pequeñitos.

Voy a intentar hacer lo que en gestión empresarial se llama benchmarking. O, dicho de otra forma, voy a coger lo mejor de cada casa. No me apeo de mi macrosueño pero compro lo de los microsueños: empezaré por ver un atardecer en el mar este fin de semana… Ya lo huelo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

N.B : ¿A qué se pasa un buen rato pensando en nuestros sueños?.

N.B2 : ¿Y ese día que escriba mi post en el Blog Imperfecto, desde la terracita de mi hotel en primera línea de mar? ¿eh? ; – )