Tengo un tomate…

 

Primera victoria. ; – )

Tengo mi primer tomate maduro!!!!

De ruborizado ha pasado a rojo intenso. No sé que piensan los tomates sobre el camuflaje en territorio hostil, pero está claro que este tomate no estuvo ese día en clase.

Mientras el resto va siguiendo un ritmo verde bastante uniforme, este tomate ha decidido vestirse con sus mejores galas y decirme: “Aquí estoy yo”.

Mira por donde, el tomate me ha salido vanidoso pero…admito que ser el primero tiene su mérito y más,  después del ataque del culo negro y todas mis batallitas.

Le he hecho una foto conmemorativa. Casi me ha obligado pero, en este caso, creo que es justo reconocerle su valentía y su primer puesto en este Tour (Lleva un maillot rojo ; – )) así que no me he hecho la difícil y he realizado un reportaje fotográfico para la posteridad.

Y es que mañana, me lo voy a comer. Y con festejos…Antes, por eso, le enseñaré la foto…

NB : La evolución de este huerto loco , desde el primer día, en Mi Huerto.

Hoy ha nevado…

En mis sueños, claro…

Hoy, se ha producido la madre de todos los ataques : El del calcio.

Esta mañana, me he hecho con un paquete de leche entera en polvo y a la hora del riego, me he dedicado a rociar la tierra con la leche pulverizada. Espero que no me hayan visto los vecinos…Ya con esta segunda dosis de calcio ( hace dos días, lo regué con leche) , voy a cruzar los dedos para que la estrategia del culo negro ya esté absolutamente neutralizada.

El “momento leche” ha sido raro. Y, después, al regar, un aroma ( a leche rara, también) ha desvirtuado mi habitual momento de relax…Al final, cuando la tierra ha absorbido todo el exceso, el huerto ha recuperado su aspecto normal.

Tengo la sensación que los cherry se están rindiendo a mi perseverancia ( y brillante estrategia planificadora)y en pocos días, los tendré comiendo de mi mano… O, comiéndomelos de mi mano…Según como se mire ; – )

De momento, uno de ellos, se ha ruborizado al verme llegar con la leche en polvo en la mano. Tengo la esperanza que de ese tenue rubor pase a un rojo-colorao intenso  ( eso ya será pasión). Y me lo comeré…

Además del ruborizado he descubierto que hay un tomate raro. No es redondito y no se parece a los otros habitantes del huerto…

De momento, no me ha dirigido la palabra ( y mira que le he interrogado con fervor) y no sé si está marginado ( y entonces puedo intentar que se pase a mi bando) o sólo es una de esas etapas tontas de la adolescencia de los tomates…

 

Noticias desde el huerto.

Esta semana me fui al garden donde compré mi huerto urbano, con mi iPad llenito de fotos del huerto. Necesitaba ayuda urgente, ya que los cherry, revolucionados, están tirando para arriba y las ramas están llenas de ramas que los doblan y los hacen adoptar formas extrañas.

Solución: más poda de ramas para salvar la producción. He contado (aproximadamente) los proyectitos de tomates que hay ahora y estimo que se podrían recolectar unos 70( contar por Kg, sería una utopía …). Todo eso, si pasan de verdes a rojos y si en el proceso, no pasa nada ( que pasará…; – ) )

Con esta información, hago una incursión sorpresa en el huerto. Además de las súper-tijeras, llevo conmigo más cañas y un esparadrapo especial para plantas ( resulta que les estaba seccionando el tallo con el alambre verde ). Como era de esperar, me abuchean. Oigo la algarabía  pero hago oídos sordos. No voy a tomarme en serio lo que me dicen una pandilla de tomates histéricos. De repente, se hace el silencio y uno de ellos, se identifica como el líder.

¿Líder? Lo observo con atención: es el más gordito y grandote de todos los tomates. Me habla en nombre de los Diseminados, de los Amontonados y los del Reino Alto.

 

No me lo puedo creer. Se han formado grupos de tomates y fronteras en su propia república. A mí, ya me va bien. Divide y vencerás…

El líder me pide que no pode más y que no les enganche ese esparadrapo en el tronco pero yo ya he conectado el piloto automático con las órdenes del chico del garden y estoy dispuesta a podar lo que haga falta. Son 70 posibles tomates…

Para minimizar el trauma, lo hago mientras les voy hablando cariñosamente aun así, he notado que muy contentos no se han quedado pero así son los conflictos hostiles, ¿no? Ya voy aprendiendo…

Ya estaba acabando la operación “Poda Exterminator” cuando me he dado cuenta que el líder me decía que tuviera cuidado con el Reino Bajo.

He mirado hacia allí, y en los confines del Reino Bajo, estaba el perejil, disimulando, con cara de inocente. No se me ha pasado por alto, que lo que está intentando hacer es…huir. Planea escaparse hacia el suelo.

Es una pena que el único aliado que tenemos en la República Independiente del Cherry, intente desertar.

He pensado que no era el momento apropiado, pero en la próxima sesión de riego, hablaré seriamente con el perejil.

Eso es todo desde huerto.

Continuará…

Mi lado oscuro…

Ya lo sabemos todos : la guerra siempre es mala. La mires por dónde la mires… Y , sabiéndolo, me veo inmersa en una batalla ( ahora empieza a ser psicológica) con los cherry de mi huerto urbano…

Hasta ahora, os he explicado los avances hostiles de las tomateras y mis intentos de negociar, de plantar cara y, finalmente, mi plan de iniciar relaciones diplomáticas “falsas” para que crean que me han vencido . Al final, y ellos aparentan no saberlo, me los comeré… La guerra se ha ido planteando desde diferentes planos y he vivido situaciones de muchos tonos de verde pero lo de ayer….Lo de ayer me ha convertido en otra persona.

Me acerqué al huerto con una sonrisa en los labios y las tijeras de la cocina ( que son fabulosas pero dan miedo) en la mano. Les dije que era por su bien: para airear. Les expliqué que se harían más fuertes y crecerían más tomatitos… No sé si se lo tragaron pero, sin darles tiempo a reaccionar, inicié una poda de las ramas bajas.

Lo más terrible es que…disfruté! Empiezo a sospechar que en mí,  habita un lado oscuro… Aunque hubo una cosa que sí que me remordió la conciencia…Una cosa es podar y otra, cargarte un tomatito inocente.

No me di cuenta, de verdad. Al acabar e intentar volver a atar a las cañas , esos troncos retorcidos de las tomateras, lo vi , allí, en el suelo del huerto. Verde e inmaduro…

Después de esto, estoy esperando la reacción del huerto.

Por cierto, el perejil quiere desertar…

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Un mes separa estas fotos…Un mes y una “hortelana novata”.

Creo, incluso, que debería eliminar el adjetivo de “novata” a lo de “hortelana” y cambiarlo por “desastrosa”… O mejor, eliminemos la palabra “hortelana” , directamente…

Ya os digo que el día que un tomate se ponga rojito y me lo pueda comer, monto una fiesta…

NB : Todo en , Mi huerto (Tumblr)

 

Airear.

 

En estos últimos días, mi huerto ha recibido visitas…

En la mayoría de los casos, he descubierto que todo el mundo sabía cómo plantar correctamente una tomatera, menos yo …que las planté. El marco de plantación aporta las medidas idóneas para que la planta te salga ordenadita y obediente.

En realidad, si os fijáis, lo que hacen es aislarlas…Yo, en cambio, las agrupé y , con eso, conseguí un grupo de tomateras fuerte y estructurado que ha invadido el espacio y ha exterminado al resto de las especies.

Ahora, estamos en pleno armisticio. Me están enseñando, primero las flores y después los tomatitos, para que me ablande pero… mi plan, es “El Plan” y lo voy a llevar a cabo.

Con mucha sangre fría.

Todos los expertos en la estrategia de batalla tomatera, me han dicho, con movimientos de manos explícitos: “Poda, corta, airea”.

Debo realizar una limpieza drástica con el objetivo de dar más fuerza a las flores  y a los tomates. Lo primero que he pensado es : ¿ Voy a ayudar al enemigo? Si les doy vidilla, van a sobrepasar la valla y van a invadir la casa del vecino aunque, tras reflexionar ( es que lo de la guerra del huerto, tiene mucho de concentración mental) he observado que lo que pasa es que “El Plan” es maquiavélico.

Consiste en el engorde del tomate ( tanto en cantidad como calidad) para que en el momento justo , se realice un ataque por sorpresa y ¡zas! se corten de las matas rebeldes para pasar a formar parte de mis coloridas ensaladitas veraniegas.

La venganza me sabrá a tomate…

Sí, voy a …airearlos.

He pedido ayuda y mañana, una vez equipados con nuestros enseres de poda y con nuestro uniforme de camuflaje, haremos una incursión en la República Independiente de los Cherry .

Intentaré aportar una crónica y el testimonio gráfico .

Deseadme suerte.

NB : La evolución de este proyecto de huerto urbano , desde el día «0»(Montaje de la mesa de cultivo -sola-) al día de hoy en:  http://mihuerto.tumblr.com

Chantaje Emocional.

 

Estos últimos días, hemos seguido una dieta con exceso de lechuga. Sí, es posible que estemos de color verde (llamamos la atención por la calle, lo sé) pero debo admitir que la sensación de “me la como por mis XX” y “es buena porque es mía”, han paliado algún defectillo de las lechugas ( diríamos que las rosaditas,  eran una variedad de lechuga amarga).

Tras la Declaración de Guerra por parte de las tomateras y el fracaso de las negociaciones, no nos quedó otro remedio que hacer este sacrificio. Bueno, ya está hecho.

Las fresas y el perejil intentan sobrevivir a la tiranía de la tomatera pero el perejil, la esperanza de la democracia y la diversidad, se está como desmayando. Supongo, que ya no tiene fuerzas para hacer la fotosíntesis, tan acosado por los cherrys.

 A todo esto, uno de mis aliados (que se había infiltrado entre las tomateras) y que yo creía “judía tierna” se mostró indignado y dispuesto a marchitarse inmediatamente si no rectificaba y manifestaba públicamente que no es judía, es pimiento. Pimiento.

Lo he hecho y espero que se una a mi causa. Aunque, debo admitir que las cosas están difíciles… Ya voy haciéndome a la idea que lo único que va a habitar en mesa de cultivo son las tomateras…Tengo que empezar a acercarme para intentar firmar un Tratado de Paz. Hay un motivo oculto, claro…Ponerme morada de tomates pero, de esto, ellos no se pueden enterar…

Estaba yo pensando en mi estrategia cuando he salido a regar. No hay nada más eficiente en una guerra que conocer ( y espiar) al enemigo. Y , entonces, sin previo aviso me han atacado con un arma muy potente : el chantaje emocional.

Allí, entre las ramas desorbitadas y locas que ya crecen en todas las direcciones posibles, estaban los primeros tomatitos de este huerto…

Enternecida, con la manguera en la mano, he decidido que era hora de un Armisticio.

Me han vencido.

Cosas horrorosas (I).

Este post va de cosas horribles. Horrorosas. Por lo menos, según mi escala «estética».

Me gustaría conocer el proceso mental para llegar a la conclusión que esto, tiene algún sentido. Me ha recordado a la sensación que tengo en Formentera con los italianos y sus atuendos para ir a la playa. Que nadie se me ofenda pero es que , alucino cada vez que los veo a ellos , casi modelos Armani total, con foulard anudado al cuello . Siempre el foulard. Aunque te estés friendo a pleno sol…Ellas van perfectamente arregladas, manicuradas, peinadas, conjuntadas. De punta en blanco aunque hundan sus tacones en la arena.  Y , oye, que cada uno vaya como quiera a la playa ( faltaría más) pero hay un gran contraste con el estilo mediterráneo autóctono que es como más fresco…

Bien, para esas mujeres que no pueden bajarse de los tacones ni para…bucear, aquí está la primera cosa horrorosa.

Después está lo de este peluquero… Un iluminado que dijo: «Mira, con los postizos puedo hacer esculturas». La frase «llevo un cerdo/a ( o lo que sea eso) en la cabeza» sólo se entiende si miras esto. Es la segunda cosa horrorosa.

Y la chica es mona… Imaginaos , esto, en un ser humano normal… También tengo la del perrito. Espero que esteís preparados :

La tercera ( o cuarta, si contamos al perro-pelo)cosa horrible, se le ocurrió a un diseñador de ropa deportiva, que no sé si es un orgulloso patriota o un guiri-amante-de-los-estereotipos ( y al pensar en España…) pero la cuestión es que si veís a alguién corriendo con esto, podéis brindarle un «Olé» bien grande.

 

Ya para ir acabando, una muestra del estilo de los que diseñan alta costura. Yo creo, que este tipo ( por mucho Marc Jacobs que sea) aún se está partiendo el pecho…Porque para ir así, debes tener un gran, gran sentido del humor.

…Y para asistir a una gala en el MET de Nueva York… Horroroso.

El último atentado estético, no lo es tanto. Si os centráis en su funcionalidad, el invento está muy bien. Una almohada-gorro que se mantiene fija si estás en un coche, o en el avión…Lo que pasa es que ves la foto del producto y dices : Sí, es horroroso.

Siento las molestias visuales que este post os haya podido ocasionar.

La buena noticia es que , con esto, lo bello aún es más bello…

Fiesta de despedida.

 

 

Es un sentimiento extraño, este del sacrificio de la lechuga. Por un lado, hay una pizca de orgullo ( por haber conseguido que la lechuga creciera y se desarrollara), otro poco de alegría ( por demostrar que sí he podido cultivar una lechuga) y una dosis de actitud vengativa ( ahora, sólo me la como yo) para castigar a los que no creyeron que mi huerto saldría adelante.

Pero está la cara B. El otro lado. El lado oscuro… En ese lugar, lo que sientes es tristeza ( poca, la verdad) por desbaratar el crecimiento de la lechuga ( la condeno a morir y a ser masticada y deglutida y….). También tiene un puntito de Gran Sacerdotisa, en el momento del sacrificio . Y, finalmente, preocupación por la estética huerteril ( sacar las frondosas lechugas deja espacios vacíos…).

Para este último inconveniente, tengo a mi tío, que tiene huerto y le han sobrado plantitas de judía tierna y, claro, cómo ahora soy conocida en la familia por m-i h-u-e-r-t-o, me las ha traído …

No he querido que este momento estelar de la lechuga, pasara desapercibido y he montado el “Cosecha Party”. Eso , claro, es mi percepción. Para la lechuga, ha sido su fiesta de despedida.

Para que viera que me importa ( una no se carga una lechuga sin sentimiento de culpabilidad), he creado un attrezzo especial con elementos de packaging de Mr. Wonderful. La lechuga se irá, pero lo hará con clase.

Ha quedado así.

El momento de la cosecha ha sido más duro de lo que me pensaba pero…rápido.

Un voluntario ( ahora, para cogerlas, sí ¿eh? )ha realizado el acto de “arrancamiento” de la tierra madre y me la ha entregado. La lechuga estaba fresquita. Primero, la he acunado con delicadeza pero, después, la he manoseado un poco para valorar la consistencia del cogollo. De primera categoría: denso, verde clarito y muy crujiente.

Disculpad si no presento a la lechuga en su versión “ Ensalada”. Es por respeto ( y porque no me ha dado tiempo de hacer la foto…)

Llega el tiempo de la judía , la nueva habitante del huerto.

En realidad, la judía va a ser la protagonista de “A Rey muerto, Rey puesto”. Se va la lechuga y llega la judía tierna…

NB : De las tomateras, ya hablaremos en otra ocasión. Estoy segura que me vigilan y me han intervenido la IP. Se están haciendo fuertes…

NB2 : El huerto, en mi huerto.

 

Lunes Detox

Detox significa «Depuración de toxinas». Es un limpiarse, oxigenarse…

Y llega el lunes.

Y es posible que necesitemos un detox completo. Del lunes.

Para eso, no hay nada mejor que concentrarse en los colores que nos proporciona la naturaleza. Si quieres hacer un Lunes Detox, mira esto. Esta ahí fuera ( aunque sea lunes).

Y si este empacho de colores y flores, no sirve de nada, siempre podéis visitar a borralapizarra, con sus genialidades, los lunes y cada día. ; – )

Un olvido.

Intento ser cuidadosa con esto de los cumpleaños y no “olvidar” los más cercanos pero, a veces, el ritmo de vida te sumerge en un estado en el que no sabes ni en qué día vives y, entonces, es fácil que se te pase uno de esos días señalados para alguien ( que no eres tú) no por una falta de afecto ( que quede claro) si no porque el calendario se ha desdibujado y sólo ves, mañana y pasado y… a todo ritmo.

No creo que sea un elemento representativo importante del amor que nos profesamos y menos con los que quieres y en los que confías pero…admito que si se olvidan del tuyo , dices eso de “No importa” y, de verdad, “No importa” pero… fastidia un poco. Un poquitín…Seamos sinceros…

Normalmente, en nuestro entorno siempre hay un factor desencadenante del recordatorio para evitar esas situaciones de “olvidar-un-cumple”: alguien te pregunta que le vas a regalar a X, o te invitan a la juerga, o el propio interesado lo deja caer ( de aquella manera sutil, para que no se note) pero, en este caso, el que me ocupa, el factor desencadenante no ha desencadenado nada.

Esto me ocurrió ayer : Salgo a regar mi huerto y cuando me giro para desenrollar la manguera ( siempre se lía sola)oigo un abucheo. Me giro y, claro, el abucheo desaparece. Sigo con mis labores de hortelana ( estrenando zuecos impermeables de color fucsia , cosa que después me di cuenta que empeoró aún más el asunto) y vuelvo a oír unos gritos . Me gritaban de todo, menos bonita hortelana ( ya me entendéis). Así que, calzada con mis súper zuecos y haciendo chop-chop, me dirijo a la zona del griterío y me encuentro a los tomates cherry y las lechugas muy, muy enfadados.

¿Sabes qué día es hoy? – me preguntan al unísono.

Martes- respondo con firmeza, sin alterarme ni un ápice por estar dialogando con un puñado de vegetales y hortalizas.

Martes, ¿qué?- gritan de nuevo.

-¿Qué de qué?- les digo yo.

Es 5 de junio! – la lechuga de la izquierda es la que parece más indignada.

-¿Y?– Ahora sí que me quedo descolocada. Atención : La lechuga sabe el día en el que vivimos. Es, por lo menos, extraño…

Nos plantaste el día 5 de mayo. ¡Hoy es nuestro cumpleaños!. En los huertos urbanos, los años se convierten en meses…

Cierto. Se me ha olvidado, completamente, que hoy es el cumpleaños-meses de mi huerto. El primer mes juntos y a mí, se me olvida felicitarlo. Intento salir del atolladero, en plan “novios nuevos”.

¿Estáis seguros que no fue el seis o el siete de mayo? Creo que os estáis equivocando de fecha. No es lo mismo comprar el planter que plantar… -Intento escabullirme en las imprecisiones pero me interrumpen.

Tú misma lo fechaste. Mira.-Esta vez la que  habla es la tomatera cherry que ya tiene una flor!.

Y me quedo muda, ante el decepcionado colectivo de cumpleañeros, observando aquellos indicadores que rotulé con un rotulador indeleble, resistente a la lluvia y al sol, y en los que indicaba que había plantado y …la fecha. La fecha exacta.

Así que tras oír una serie de improperios sobre mis zuecos rosas, acabo de regar y me disculpo por el olvido.

Esto fue ayer. Hoy, he parado en el garden y he comprado un saco del mejor abono del mercado para huertos urbanos. Será un regalo tardío pero eso y la canción que he preparado de “Cumpleaños Feliz” especial para lechugas y tomates, espero que me sirva para la reconciliación.

También os digo que esto es por la personalidad » especial» de estas verduras. Hay otros habitantes del huerto, como el perejil o la albahaca que están tan panchos , encantados de conocerse y que les trae al pairo eso de los cumpleaños… O cumplemeses…

Como no se han quejado, les pondré el doble de abono… ; – )