Hablamos de un viaje. Da igual que sea una escapada o un gran tour. Lo interesante es ver otros mundos que no sean el nuestro y disfrutar , antes-en-después. Pero igual que el «en» dependerá de variables que no podemos controlar ( aunque lo intentemos) como una metereología caprichosa o una fuerte descomposición intestinal con fiebre y el «después» dependerá del numero de personas ( familiares, amigos y redes sociales) a las que podamos dar envidia con nuestras cientos de fotos y vídeos; el «antes» es el único aspecto de la planificación de un viaje que permite el disfrute en cantidades industriales… Ese imaginar como será nos puede dar momentos de gran calidad que , muchas veces, nos perdemos por atolondrados, rápidos o …simplemente , prácticos.
Uno de los grandes viajes de una vida es el de la luna de miel.Al margen de nuestras preferencias respecto a como casarse, unirse o rejuntarse, nadie se debería perder esa experiencia. Es un momento vital ( por lo de empezar una vida juntos o oficializarla, si ya se cohabitaba) en el que la ilusión lo convierte en algo diferente. Es posible que, tras ese viaje, muchas personas no vuelvan a experimentar una cosa similar ( por las obligaciones famliares, los niños, las hipotecas, la edad y la comodidad , etc…). Hoy, buscando información sobre un destino paridisíaco , me he topado con un foro de «viajeros». Casi todos los mensajes eran de mujeres( pocos hombres, la verdad) que están preparando su bodorrio y, por supuesto, su viaje de novios. Daba gusto leer aquellos post, de personas ilusionadísimas , que van tachando en su calendario, los días ( uno a uno) esperando que llegue ese momento aeropuerto. Hay tal cantidad de disfrute que se te contagia, oye.
Y es que esto de la planificación, no es mi fuerte.
Y… me lo estoy perdiendo…
Da igual que sea a cien kilometros de mi casa que a las Maldivas. Aunque cada cosa tiene su cosa, no nos hemos de dejar engañar por esta vida tan vertiginosa y nos hemos de dejar llevar por la bendita planificación…
Como si fuera un viaje de novios.
Buen Viaje a todas !!!
N .B: Para todas aquellas novias /novios y viajeros empedernidos : Isla Mauricio ( si se va en nuestro verano, evitar la zona este por el viento. ). Aruba ( es una isla desértica en el Caribe. Única. No hay frondosidad… Es árida. Hay viento ( tanto que los únicos árboles que crecen son los Divi Divi (creo recordar) que están totalmente torcidos. Si buscaís «Experiencia Caribe» NO vayáis allí. )

De repente ( por que ha sido en un plis-plas) , nuestras casas valen menos ( ¿No te creías poseedor de una pequeña fortuna?), nuestros trabajos son inestables ( ¿No te daba igual, ya que era fácil encontrar otra cosa?), nuestros caprichos ahora son lujazos ( ¿ Por qué no cambiarse el Ipod por uno de esos super nuevos y pequeñitos aunque el nuestro funcionara de narices?), nuestras merecidas vacaciones se ven afectadas (¿ Un viaje a New York o a Punta Cana por una semana en las Baleares, que te parece?)…
Viernes noche. Estoy haciendo zapping mientras intento ver algo en la tele. Hemos salido a cenar y me he perdido a Mota y el capítulo semanal del Tio La Vara. Una pena.
Cucaracha. Uno de los insectos más asquerosos que se conocen. Repulsivo. ¿Quien no ha chafado una, alguna vez? ¿Ese crujido ? . ¡Qué asco!.
Del Wikipedia : Piropo, del latín pyrōpus que a su vez deriva del griego πυρωπός es una piedra fina de color rojo de fuego, variedad de granate. También se le llama así al rubí. Del significado literal de la palabra deriva su sentido coloquial como lisonja, requiebro o frase ingeniosa que se lanza a una persona (tradicionalmente a una mujer) para adularla con el propósito de cortejarla o enamorarla. Los piropos suelen resaltar la belleza de la mujer o del hombre. A veces pueden resultar ofensivos y materializar la dominación simbólica masculina, incluso el acoso sexual. Los piropos pueden llegar a ser tan ingeniosos, pícaros y originales que podrían llegar a ser considerados como un subgénero popular, similar -sólo por su brevedad- a los
El cappuccino de la mañana y la ducha me suelen despertar. Y digo «suelen» por qué hay días en los que sin que medie explicación por parte de mi cuerpo , ni el café ni el agua (tirando a fresquita) consiguen depositarme de una forma más o menos despierta en el mundo de los vivos. Son esos días extraños en los que todo cuesta más : El despertador nos chulea y lo retamos a dar la vara de nuevo al apagarlo. Pero vuelve a sonar y hay un momento en que sabes que ya no hay opción. Ni cinco, ni tres minutos. Ni un segundo más… Entonces, te levantas. Lentamente( cuando otras veces la misma operación es ágil) sacas tu cuerpo serrano de la cama y… hace frío. No encuentras el jersey, la bata, o lo que sea que abrigue un poco. Penosamente ( no hay otra forma de describirlo) te vas al lavabo y dejas que tu vejiga se vacíe pensando que es un puto lunes( ¿qué puñetas estará haciendo la vejiga por la noche para que tengamos esa acumulación de líquido?). El fin de semana se ha evaporado. Se ha largado, veloz. Tanto que ni te has dado cuenta… Pero lo peor, aún no ha llegado. Si ese día es malo de verdad, el repartidor de La Vanguardia o no la ha traído, o la ha tirado con una mala leche importante y se ha ido al tejadillo del vecino o llueve y, evidentemente, se ha mojado lo suficiente como para que no se pueda leer. La cafetera se ha quedado sin agua durante la noche y se ha apagado. Hay que llenarla y esperar que llegue a la tempertaura óptima. Abres la nevera. La leche se ha acabado: ves a la despensa y coge otra botella. Si es tetrabrick, la has cagado. Casi tienes un 99% de posibilidades que se derrame al ponerla en la jarra. Por fin, tienes el cappuccino en la mano. ¡La leche está muy caliente y te quemas la lengua!…y mira que es asqueroso. Confías en que la ducha reparadora te va a purificar pero sales del baño con esa misma sensación de pesadez en los párpados. De estar enganchado. Te vistes con una mala folla impresionante . La camisa que querías no está planchada y coges lo primero que pillas. De eso, te das cuenta después. Cuando ya es tarde. Las ojeras, no hay quien las tape y el pelo… El pelo , aún lavado y enmascarillado, se aplasta, chafadete, con formas patéticas que no hay manera de dominar. Tienes un pensamiento negativo hacia la peluquera ( la que te cortó el pelo hace quince días) .

Con la que está cayendo y lo que se avecina , reírte con un programa sobre la crisis , fue como un bálsamo para nuestros espíritus sufridores y , sobre todo, desconcertados…
En la sección de las cartas de los lectores ( La Vanguardia, 14/02/09) aparecía una carta de Jose Mª Vilaseca, denunciando el acoso al que fue sometido por una televendedora de Orange. Lo escribe con sentido del humor y aportando una idea «salvadora» para los que alguna vez hemos sentido esa misma irritación.