Capas y capas…

Viene a ser una metáfora de la vida. Primero, un color alegre, que parece indestructible. Pasa el tiempo y el color toma ese matiz de “desvaído”. Ya no es violeta…Cambia el entorno y la historia, y donde antes había color, ahora se requieren­­ tonos más serios: Gris plomo, por ejemplo.

Pero la vida sigue y el gris, aunque sea compacto y riguroso, también se va diluyendo y deja ver lo que fue. Por muchas capas que haya, el tiempo las va descubriendo, una a una…

Lleva muchos años conmigo. Es un taburete auxiliar que me ha ido fenomenal: para la habitación violeta, para alcanzar las cajas más altas de las estanterías, para cortar el pelo en sesión de peluquería casera, para ubicar mi vaso de agua con gas con hielo y el libro al lado de la tumbona… Así que, le toca otra capa. Para seguir en mi vida, a base de capas… Esta va a ser de color azul …

El tiempo dirá …

Mares y el taburete.

Mares… lunares.

“Los mares lunares, denominados también mare (del latín, plural maria) son planicies extensas, oscuras y basálticas de la superficie lunar, conformadas por afloramientos basálticos en erupciones provocadas por impactos de meteoritos.”

luna1

Aunque son considerados llanuras, los mares no son completamente planos. Son atravesados por riscos, están plagados de cráteres y son interrumpidos por precipicios y paredes. También hay grietas, con profundidades de hasta 400 metros y varios kilómetros de longitud.

luna2

He visto esos mares sin él…El taburete…Estas fotos las he hecho sin mi taburete-compañero-de-sesiones-lunáticas. Mucho tiempo en la intemperie… Se ha resquebrajado y lo he dejado en la zona de recogida de trastos viejos del domingo por la noche. Era un taburete de baño que nunca he utilizado en el baño… Se convirtió en mi compañero de sesiones fotográficas, junto con el trípode (que resiste) y las diferentes cámaras que han pasado por mis manos.

luna3

En fin, esta noche de luna llena,  lo he echado de menos…