Manicura perversa…

Un par de arañazos en los dedos. Una mala leche importante. Desespero…

Cuando me hacen la manicura “profesional”, siempre me quedó hipnotizada por esas limas eléctricas y esos quita cutículas que te deja las uñas resplandecientes en pocos minutos. Cuando lo hacía en modo casero, utilizaba mi lima manual ( la del ras-ras-ras de un lado a otro) y los útiles habituales hasta que el otro día me compre una súper-mega-lima-eléctrica-y-todo-lo-demás que sale por la tele…

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Llegué muy ufana a casa con mi paquete. Además, me compré todo tipo de cosas: aceite revitalizante, esmalte rosa natural, base, top coat, etc… Lo preparé todo y…empecé a deshacer el paquete de la súper-mega-lima-eléctrica-y-todo-lo-demás. Busqué unas tijeras y corté esas cosas planas de plástico que siempre saltan hacia el suelo. La caja de cartón no era un obstáculo importante, pero llegué al interior y encontré la súper-mega-lima-eléctrica-y-todo-lo-demás embutida en una estructura de plástico duro (lo llaman termoformado), cerrada a cal y canto… Lo primero que hice es buscar la posible unión y una solapita maravillosa para que se abriera en dos partes, pero…nada. Hermético era poco… En esa búsqueda de la apertura, ya me arañé la mano. El puto plástico es cortante en sus bordes. Muy cortante…Y te haces ese cortecillo micro que parece nada pero que notas en tu piel durante mucho rato…Vale. A por unas tijeras. Y un cuchillo (que ya me lo veía venir). Intenté cortar  y… lo corté ! pero sólo conseguí una hendidura en ese plástico afilado…Seguí, cuchillo. Más tijeras. Otro arañazo…Cuando saqué aquello del plástico maldito estaba …irritada. Y arañada….

Tenía la súper-mega-lima-eléctrica-y-todo-lo-demás fuera del infernal plástico termoformado

Me salió un churro de manicura.

Mi lucha con la caja de la súper-mega-lima-eléctrica-y-todo-lo-demás me había dejado agotada… Tenía un profe en la Universidad que cuando entrabas tarde a clase, corriendo, siempre te decía: ¡Uy! ¡Cuando empiezas el día así, todo va descontrolado! Partía de la base que el inicio de “algo” marca el desarrollo de ese “algo”…

Le daré otra oportunidad a mi pack-casi-profesional de manicura pero necesito un tiempo para serenarme…Para empezar bien…

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Mientras tanto, estoy ideando diversas formas de tortura para los diseñadores de esos packaging…

 

La Esteticien “House”…

Iba a titular este post “Cosas de chicas” pero, en honor a los “chicos” que se han subido al carro de la depilación, las limpiezas de cutis y la pedicura, ya es hora de quitarle el género ( pobrecillos, no saben lo que hacen), así que el refrán “Para presumir,hay que sufrir” ahora, ya, es para todos.

Mi última experiencia ha sido traumática y variada. Estrenaba nuevo “Centro Estético” de esos tan blancos y bonitos , recomendado por una experta. Nada más llegar, me ofrecieron un café y me sentaron en un mullido sillón. Iba a empezar la operación : manicura-pedicura-spa. Abrí mi libro y me dispuse a disfrutar de las maravillas de las burbujitas y las cremas exfoliantes. Pero, en eso, que la amable chica esteticien inicia una conversación : prudente y discreta pero, ya, interactuando. Tras cerrar el libro un par de veces, sin haber pasado de la primera página , para responder amablemente a sus preguntas, me encuentro inmersa en la historia (dramática) de su vida. Mientras mis manos y mis pies iban quedando preciosos tras la restauración, me desgranaba una serie de acontecimientos propios de una telenovela hasta que , llega al final y me dice que ahora es feliz porque “la ha tocado la mano de Dios”. Evangelista convencida, me intentaba vender las bondades de la Biblia y su veracidad…. Evangelizando mientras me hacía la manicura, vamos. Mi error fue poner en duda alguna de sus afirmaciones  ( la fe es lo que tiene), mientras ella me hacía la rayita blanca de la manicura francesa… Cuando ya me estaba empezando a hartar de tanta Espiritualidad, me viene a buscar la segunda esteticien. ¡ La depilación y el masaje de drenaje linfático, me salvaron de la evangelización! pero debo decir que llevo unas manos y unos pies , fantásticos.

La esteticien que se va a ocupar de mí en esta segunda fase , es grande y contundente. Muy guapa pero muy fuerte, también. Va perfectamente arreglada y me mira con ojo crítico. Es como “House” pero en esteticien. También habla (yo creo que para distraerte) y no puedo evitar reir pero también compadecerme del marido e hijo de la señora en cuestión . El masaje , genial y el resto, rápida como un rayo. Me ha dado un vapuleo de tal calibre que cuando me siento en la moto para volver a casa, siento todos los músculos de mi cuerpo quejándose. Dicen : ¡Socorro! ¿Qué nos has hecho, desgraciada?.

La persona que me recomendó el Centro, me llama y me pregunta qué tal. Siendo objetivos, el trabajo de reset ha sido de un gran nivel y de calidad.  Decido que volveré pero que me  llevaré el iPod .

Ni la mano divina, ni la House depilatoria van a poder con mi lista de reproducción.