De viajes…

Ves un anuncio en la tele ( por ejemplo, un viaje a Menorca en velero) o lees un artículo encantador sobre una isla exótica, un resort tropical o un hotelito en L’ Empordà... Las imágenes te sugieren una experiencia sin igual : cuerpos relajados al sol con un cocktail (super refrescante ), paseos a caballo al atardecer, cenas románticas a la luz de las velas en la playa, sonrisas ,  relax , fiesta y aventura… Todo perfecto.

Lo que tu mente está comprando, más que un viaje es esa “experiencia” que se vislumbra en todo esa información que llega a nuestro cerebro. Lo que nos atrae , es el “estado existencial” en el que se suceden todas esas cosas maravillosas. Y , lo que ocurre cuando eres tú el que vive la experiencia es que , precisamente por ser, vas a vivir la tuya . La confrontación de “la experiencia ideal” vs ” la realidad percibida” puede ser traumática :

1)  No consigues emular ese estado mental en el que están los protagonistas de los anuncios .

Sea por las problemáticas que te rodean ( que no desaparecen por poner una isla paridisíaca de por medio), sea por el entorno (mosquitos, indigestiones, quemaduras solares, dolores inoportunos, retrasos en los vuelos, hoteles que no se parecen al de la foto,  etc…), sea por lo que sea, no acabas de estar lo “super feliz” que deberías.

2) Te sientes mal, culpable ( o idiota) por no conseguir ( de verdad)experimentar ese estado. Es un tiempo limitado, con un final, que no debes, no puedes, es pecado desaprovechar. Es más, a la vuelta de tus vacaciones, explicaras a todo el que te quiere oír que ha sido “una experiencia fenomenal” y la recomendarás ( con entusiasmo).

La idea es la siguientes : ¿No envidias al tipo de la foto?.La tranquilidad, el paisaje, los colores… ¡Qué bien está, oye!.  Esa es la experiencia que deseas pero no las que has vivido.

Versión alternativa:  Mientrás estabas tumbado en esa playa de arena blanca, los insectos zumbaban a tu alrededor, impidiendo la lectura de tu libro. Decides no leer y relajarte. Piensas en tu padre que ha estado ingresado por problemas cardíacos ¿Cómo estará hoy?. El sol te fríe sin piedad. Cuando acabe tu mañana playera, va a ser imposible “rozar” cualquier tejido o a otro ser humano. De sexo, ni hablamos. Uyyy! Te has puesto protección pero te has achirrado igualmente. En eso, que te da un retortijón . Tu estómago protesta por las comidas “internacionales” del hotel ( que además no es como te pensabas que era) . La playa es tan paradisíaca que no hay edificaciones ni servicios para los humanos : el botellín de agua que llevabas está caliente y las necesidades fisiológicas te están dando la mañana…. Ahora bien, si alguién te pregunta, explicarás que has disfrutado del “estado nirvana” que transmite la imagen.

Las experiencias reales no se pueden controlar. O no del todo. Las cosas de los sentimientos, el alma y el carácter van con nosotros a ese hotel y a ese destino pero, las cosas del entorno pueden ser más o menos controladas .

El destino : Los programas estos ( hay a chorro) de Españoles ( catalanes,madrileños,  valencianos, Callejeros…) de vidas en otros países han sido de gran ayuda para poder equilibrar la imagen soñada que tenemos de un  destino con la que, realmente, nos vamos a encontrar.

El Hotel : además de Foros muy buenos como www.losviajeros.com ( excelente fuente de información y experiencias “verdaderas” ) es muy útil entrar en la sección de “Fotografías de los viajeros” de TripAdvisor. Lo que se ve ahí, es lo que hay. Ni más ni menos. Utilísimo para evitar soñar con tu habitación con vistas al mar y acabar mirando las vistas, inclinándote en una posición antinatural , por la ventana para ver un resquicio de oceáno. Eso sí, un trozito de nada pero azul y hermoso que te cagas.

La fisiología : Hay que  encomendarse al Santo de turno, a Ka, Dios, Mahoma, Buda o a quien tú sigas y pedirle que no te indigestes, que el vuelo no tenga turbulencias y que tus aptitudes físicas estén al 100% ( de tu escala de estar bien) para disfrutar de la experiencia.

: Finalmente, está lo incontrolable:  Nosotros y nuestras circunstancias. Nuestra predisposición a ver el vaso medio lleno o medio vacío, nuestra habilidad ( cada uno tiene su grado de pericia) para disfrutar de los instantes felices, la capacidad de desconexión ( hay quien casi entra en coma ” de las circunstancias” y hay quien, se esfuerza, pero no puede evitar seguir inmerso en sus propias “circunstancias”), etc… Viajamos como Vivimos…

Vale la pena potenciar eso del “Pensamiento Positivo” y entrenar el lado izquierdo del cerebro, antes de irse de vacaciones.  Debería ser un punto prioritario en nuestro check-list del viaje : 1)Entrenamiento del izquierdo,2) Destino,  3)Alojamiento y 4)seguir entrenando el izquierdo ( es una de esas cosas de las que puedes abusar.)

Dicho esto, queridos lectores, que la suerte nos acompañe. Los “turnos” de vacaciones ya han empezado.

Os deseo , a todos, que este verano disfrutéis de la experiencia y el estado mental que habéis imaginado ( sea el que sea) .

N. B : Foto del Hotel Zoetry Agua (Punta Cana)