Una vez al día.

Estoy leyendo el último libro de Marian Keyes ,”La estrella más brillante”. Aparece un personaje femenino ( de esos encantadores que te atrapan al instante) que representa la vida sencilla, ecológica, placentera, …es un espíritu libre que va por la vida en bici , que vive en base a unas normas ingenuas y que conforta a su entorno con su sonrisa. No sé como evolucionará el personaje pero, de momento, es un encanto de mujer… Una de las “happy-reglas” que rigen su vida es la de realizar “una buena acción al día”. Se basa en el ya manoseado concepto de que si das ( sin esperar nada a cambio) , recibes ( en cantidad exponencial) en el mundo kármico . De la misma manera que si siembras vientos, recoges tempestades , el proceso inverso nos permitirá recoger días “primaverales”.

En este caso, me ha influenciado una novela pero esto de lo de “Una buena acción al día” es uno de esos principios básicos de los Boy Scouts. Y de las Cadenas de Favores.… Una premisa universal para los que quieren construir un mundo mejor o, por lo menos, con buenas vibraciones. Lo que vulgarmente se llama “buen rollo”.

Así que hoy, triste día de retorno a los quehaceres habituales que NO son vacaciones, me encontraba en la cola del super con el carrito lleno, al estilo :”no- tenía- nada- de- nada- en- la- nevera”. El tiempo justo, como siempre… A mi vera  una chica con una libretita. La miro a ella y a su libretita. Miro mi carro, desbordado y mi compra ( ya la mitad en la cinta). La dejo pasar. Me da las gracias efusivamente y me vuelvo a situar en la línea de salida. Miro a mi espalda y veo una señora con un carrito con : una botella de agua , un paquete de lomo y una barra de pan. La caja de menos de 10 artículos está a tope y en la mía, sólo estamos yo y ella. Pero la mujer no hace ningún movimiento.Me ha visto ceder el turno a la chica de la libreta y se ha resignado a esperar que yo y mi carrito desaparezcamos por el pasillo de salida pero… me acuerdo de Maeve ( en la novela) y su intento diario, de hacer algo bueno ( aunque sea pequeñito) y le pregunto si sólo lleva eso ( es que ,a veces, dejas pasar el turno y la avispada señora tiene al marido o a la hija  apostada en una esquina, esperando que la madre haga la señal de aviso). Me reponde que sí . La dejo pasar.

Mientras paga, sonríe y me da las gracias por mi amabilidad. Me dice que es muy agradable encontrarse con una persona amable. Es muy grato, repite. Guauu!. Soy amable y hago pasar un instante grato a la señora desconocida. Joder! ( con perdón, pero necesito contundencia): me hace sentir bien. La cajera me sonríe con amplitud y me ayuda a poner la compra en bolsas. Me dice eso de que la gente está de mal humor y va muy deprisa ( lo típico). Le ha gustado mi actitud con la mujer . Lo noto porque me ayuda tanto que no tardo nada en tener todo dispuesto y embolsado en el carrito ( y además, ha divido las cosas por “secciones” y cada bolsa pertenece a un grupo de alimentos. ¡Fantástico! Odio las bolsas con el spray matahormigas mezclado con la lechuga fresca).Le comento lo que he leído en la novela de Marian Keyes, el personaje de Maeve con su “Una Buena acción al día”. Apunta el título del libro y me dice que se lo va a comprar… y que también se apunta a lo de una por día

Aún tenía colgada la sonrisa cuando he dispuesto la compra en el coche. Esta extraña dosis de buen rollo me ha acompañado un buen rato … y me ha durado para escribir este post

Así que voy a intentar activar mi faceta oculta de Scout , una vez por día , y me atrevo a solicitar al lector/a que haya llegado hasta aquí ( gracias!) y que esté leyendo esto, que haga lo mismo. Y que se lo diga a otros.

Por”un mundo mejor” , como el personaje de “La estrella más brillante” o por puro egoísmo ( repercute en un buen rollo directo hacia tu persona)… El tema está en hacerlo: una vez al día.

La estrella más brillante, Marian Keyes

Otra novela perfecta de M. Keyes

Sentí un estremecimiento de placer, cuando ví aquel enorme tocho (766 pag) con el nombre de Marian Keyes en la portada. Fue mío en el acto . Ultimamente, compro los libros en la recta final de mi ruta-compra en el Hipermecado. Básicamente, de las bebidas ( litros y litros de Vichy Catalán) voy a la panadería ( una barra silueta y una barra de nudos) y de ahí, recta como una flecha hacia la sección de libros. Allí, me suelo demorar … Lo primero que hago es un rápido scanner de las portadas. La cosa ha mejorado en los últimos tiempos pero hay cubiertas muy, muy horteras. Muy, muy horrendas…Si te gustan las novelas románticas, preparáte para alucinar con portadas que son tan sumamente frikis que ves que a la gente le da vergüenza cogerlas y colocarlas en su carrito. En todo caso, las llevan boca abajo aunque jamás pueden evitar el momento cajera ( que hay de las que se miran y remiran el libro…) en el que se revela el musculoso pirata que abraza a la dama del vestido escotado… Es una pena, por que hay novelas que están muy bien y que no llegan a ser leíds jamás, por el efecto disuasorio de las super- portadas.

En la sección “Chick Lit” la cosa mejora bastante. Casi todos los libros, se decoran con dibujos al estilo de Jordi Labanda & Cia y tienen diseños más contemporáneos y con más equilibrio estético. El caso de los libros de Marian Keyes en España ( solo en España, por que he visto las portadas de este mismo libro para ediciones de otros países y son realmente feas ) son un ejemplo de un diseño preparado para “atrapar”.

Para acabar de redondear el producto, lo que hay dentro es realmente bueno. Estoy a medio libro , enganchada desde las primeras páginas. El nivel de disfrute es muy alto y se lo agradezco profundamente a la autora … También agradezco ( a quien lo otorgue), el poseer el don del leer. Gracias!. Compadezco al que no lo tiene por que no lo quiere… Se pierde una de las partes más mágicas del ser humano.

En fin, ahí estoy . En la historia de “Un tipo encantador” que recomiendo a todos aquellos que se quieran evadir un buen rato.

¡Y encima la portada es bonita! ;-)