Un mal publicista.

p8130080Por qué aunque algunos profesionales del medio digan que seguro que «el cliente no sabía lo que quería» «qué el timming era imposible de cumplir«, «etc, etc, es de sentido común utilizar imágenes reales o, si lo que importa es «el concepto «, haber descontextualizado totalmente el mensaje , con una huella en la arena y otra en la nieve…

Pero no solo la cagó este mal publicista que, o tenía el día vago o estaba hasta los huevos de los cambios y más cambios o prisas y más prisas del cliente . Además ( y para rematar el trabajo de esta Agencia de Publicidad), la pifiaron los responsables de la campaña ( Patronat de Turisme de la Costa Brava) al admitirla y autorizarla…

En realidad, es un «error» profesional de «profesionales» malos, estresados, desmotivados…que se les ha ido de madre por el impacto mediático del asunto. Sin el efecto amplificador de la prensa, internet y nuestros políticos ( que lo que más les gusta es participar en este tipo de espectáculos ) , todo hubiese quedado en un desliz de todos los que participaron en el asunto y que solo hubiese sido advertido por profesionales del medio (clientes habituales de banco de imágenes tipo Getty )y, sobre todo, becarios de las agencias, que son los que más trastean este área. Pero… ha llegado a la prensa internacional . Y la ola se ha hecho más grande… Y, finalmente, el mensaje de que la Costa Brava necesita de «falsos dobles» ha llegado a otros países ( de los que bebemos de la fuente de riqueza del turismo!!).

A todo esto, los que conocemos y amamos la Costa Brava nos sentimos desconcertados. ¿ Como , alguién, ha osado a sustituirlo por las Bahamas?

Respuesta : Mentes poco viajadas, utilizando magnitudes imposibles de comparar. Pero no por mejores o peores. No.

Por absolutamente distintas…

Esto me ha dado una excusa ( además de servirme en bandeja un título para un fotoblog) para crear un blog de las fotos que he ido haciendo de la Costa Brava y el Alt Empordà.

http://thisisnotbahamas.wordpress.com

Por qué NO lo es.

Básico.


Australia y Gomorra

claquetaHabía leído los comentarios  de los «críticos profesionales» acerca de estas dos películas y si algo me ha quedado claro es que : 1) Soy una pésima espectadora de cine y 2) la opinión de «los que saben» difiere completamente de la mía . La primera reflexión que me hago es : el que se haga una apreciación positiva o negativa de algo depende y esta condicionado por el aspecto subjetivo del que aprecia. Viene a ser la esencia del antiguo refrán «Contra gustos, no hay nada escrito» . ¿Qué posibilidades hay de que la crítica del crítico sea una visión tan parcial que  solo es válida para las estrategias de marketing y promoción ? ¿ Es posible que al espectador le importan un churro ?. Sólo nos vale la propia experiencia : vamos al cine, vemos la película y valoramos si nos ha gustado o no. Si es buena o no, desde nuestro modesto punto de vista …

Tengo una amiga que es una versión opuesta de mis gustos. Comprando trapos, si a ella le gusta una prenda concreta  yo la desestimo inmediatamente por horrorosa. Si me dice que la camiseta que llevo no le gusta mucho, sé que voy bien, Qué es una monada.:-) Supongo que a ella le pasará lo mismo a la inversa. Si me preguntas a mí, te diré que es blanco y si le preguntas a ella : negro. Y , resulta, que las dos tenemos razón. Otra vez el «Contra gustos…».

Las críticas que leí de Australia no eran muy buenas : no pasaba de ser una película comercial con pretensiones pero, según los que saben, sin llegar a alcanzar el status de «película buena». Ah! Y Nicole Kidman, fatal. Hablo con mi amiga y me dice que ha ido a verla y que la película era un tostón, larga y lenta. Lo único que salvó de la quema fue la super extra virilidad de macho Alfa de Jackman… Ante mí, tenía la crítica ( no muy alentadora) y una opinión de alguién que si me dice que una película no me va gustar, sé que me va a encantar . Así que he ido esta tarde a ver Australia. Y, como era de esperar, me ha gustado mucho. Si que es un pelín larga, pero no llega a torturar en ningún momento. La banda sonora, la fotografía excepcional, Kidman fantástica y Jackman ( en esto si que debo dar la razón a mi colega anti-gustos) impresionante. La historia nos explica algo de lo que ocurrió en ese bello lugar del mundo ( las generaciones robadas) y aporta una magia deliciosa. Es una epopeya hermosa para disfrutar un buen, buen, rato.:-)

Gomorra tiene la calificación de «Obra Maestra» en la clasificación de La Vanguardia. He leído el libro y eso ha sido perjudicial para mi valoración de la película. La historia, por todo lo que tiene de real y , por desgracia, de actual es impactante. Estremecedora. Es casi surrealista pensar que esas cosas estan pasando, ahora mismo, mientras escribo estas letras. Creo que Gomorra es una buena película pero no me llegó tanto como el libro. Lo percibí como un  gran Callejeros de un barrio de Nápoles. Aunque la comparación pueda parecer muy simplista, lo que más valoré es la realidad de esa ficción . El otro día leí un artículo que me llamó la atención sobre la «banalización del malo» y , en concreto, de La Mafia. Nuestro universo de imagenes estereotipadas que nos han regalado los Corleone o los Soprano, personajes que nos han llegado a caer simpáticos, hacen que podamos desvirtuar toda esa miseria humana que se describe en Gomorra. Y que es la que hay, de verdad.Así que lo que me parece una «obra maestra» es que alguién haya tenido el valor de retrarlo fielmente y mostrarlo , poniéndo su vida en peligro, en el intento.

Tele imperfecta pero libre, al fin y al cabo.

Tenemos la tele que nos merecemos, de eso no hay duda. Y es que las audiencias nos retratan como tribu y aportan datos de nosotros mismos que no nos gustan . Somos capaces de llevarnos las manos a la cabeza porque paguen a villanos y villanas aquejados de lerditis, cifras astronómicas por sus intervenciones televisivas. Pero, mientras lo hacemos, estamos viendo ese programa, colgados de la tele y del morbo. Paralelamente se sucede otro hecho y es que esos pogramas acumulan buenísmos y rentabilísimos datos de audencia ( nosotros, babeando) que les permiten seguir pagando …

Yo creo que el 80% de la programación televisiva en la parrilla española es una verdadera caca. Soy del tipo «un telespectador normalísimo», que ha visto programas de los malos y se ha cansado . Y ha transitado. En ese tránsito, ha ido descubriendo otras realidades mediáticas más acordes a su espíritu y , de momento, por ahí navega.

Yo no criticaría ni sacaría, ni pondría nada. La busqueda del equilibrio del propio sistema, ya se encarga de eliminar lo que sobra y añadir nuevas propuestas que enriquezcan el panorama .

Lo que debe existir es mucha libertad. A más libertad, más propuestas y, a más propuestas, la posibilidad maravillosa que se le da al «espectador normalísmo» de elegir entre más y más.

Mis viajes de canal en canal, me han llevado a un buen puerto, del que hace tiempo que no me muevo. Y si prospera la demanda de Telecinco a La Sexta (por el uso de imágenes en el genial SLQH), me quedaré aún más en ese sexto lugar , disfrutando del sextyle .

«Sólo hay un jefe: el cliente. Y tiene potestad para despedir a cualquiera de la empresa, empezando por el presidente, sólo con comprar los productos de otro». Sam Walton, fundador de Wal-Mart