Las lechugas, bien ( menos una).

El huerto sigue su evolución pero ya hemos tenido nuestra primera  ( y lamentable) pérdida.

Las lechugas, se han afianzado en su zona y van creciendo con vigor …menos una. Ya era más pequeñita pero, aunque diminuta, se adaptó a su hábitat ( o eso creía yo, novata) .En una de las sesiones de riego, me pareció que la había ahogado ( un poco). Se quedó más espachurradilla de lo que es habitual. Tampoco me alarmé demasiado. Normalmente, se solía recuperar.

Al día siguiente, cuando salgo a recoger la prensa ( y me miro “mi” huerto) veo las plantas , erguiditas, con vida… menos la lechugita. Esta,  está claramente en estado “en paz descanse”…

Tras el disgusto, me he visto obligada a hacer de tripas corazón y a plantar tomates cherry en el espacio que ella ocupaba. No me ha quedado más remedio …

Así está la cosa.

http://mihuerto.tumblr.com/

 

Te voy a llevar al huerto…

La experiencia ha sido más liviana de lo previsto. He montado el huerto urbano sin demasiados problemas gracias a una organización minuciosa de las “cosas” que forman parte del proceso.

Parecerá una obviedad pero, la mayoría de veces que he montado algo (léase mueble del IKEA y de tamaño pequeño/mediano), me ha podido el ímpetu-bricolajeril  que es el espíritu inicial, un tanto descontrolado, antes del montaje, lleno de ilusión que va menguando, a medida que los tornillitos no encajan en su sitio…Se refleja en un ir y venir buscando herramientas, colocar las piezas en lugares incómodos o de difícil acceso, pasar –un poco- del manual de instrucciones dando una ojeada rápida, no preparar las “cosas”que componen el mueble, etc…

Esta vez, todo controlado. Era un reto. Ha habido muchas risitas a mi costa con “mi” huerto. Por todos los flancos de la familia y los amigos. Me he tenido que oír que gracias a “mi” futura cosecha, podremos sobrevivir…Bueno, me voy a acoger a la Quinta Enmienda de la República Independiente de Mi Casa , que reza así : “Quién ríe el último, ríe mejor” y verás que pasa cuando me haga mi ensaladita, con mi lechuga fresca y mis tomatitos cherry o saboree mis jugosas y aromáticas fresas…Por no hablar de cada vez que vaya a cosechar perejil o albahaca…

El único contratiempo (unos minutos, pocos) fue descubrir que el destornillador tenía dos posiciones y estuve intentando roscar un tornillo en la posición de desenroscar. Descubierto el ingenioso mecanismo, me centré y conté las piezas, las separé e inicié el riguroso seguimiento del Manual de Instrucciones ( por cierto, perfectamente legible!).

Sin contratiempos, monté mi mesa de cultivo. Lo he ido diciendo todo el fin de semana, en tono triunfal a todo el que me ha querido escuchar…

La segunda etapa de esta fase, ya me gustaba más. La podríamos categorizar como “ocio”. Trabajar la tierra, plantar, regar…Texturas y aromas. Ilusión y expectativas.

Ahora, entro en la fase del regar y el vigilar. No sé que tendré al final del camino: ¿Una lechuga pocha? ¿Un tomatito? ¿Un par de fresas?… Sea una cosecha final abundante o más bien minimalista,  por lo menos sé que ,caminando, me lo pasaré bien.

Además…nunca hubiese pensado que , a mi edad, iba a poder llevarme a alguien al huerto…literalmente. Eso es lo que haré con cualquiera que me visite.

Todo ventajas, pues. ; – )

Brotes Verdes.

Esto de los huertos urbanos, me tiene robado el corazón. Ya me he confesado de naturaleza urbanita aunque con tendencias y simpatías hacia mi lado más campestre.

Existe, claro, ya que tengo la herencia  de ciudad entre semana y de campo, el fin de la misma. El huerto de mi infancia era de monocultivo : tomate…Muy típico entre todos los urbanitas sin arrestos para plantar lechugas… ; – ).  Llegué a poner morros cuando me enviaban a buscar unos tomates y a no prestarles las más mínima atención (¿Tomates, a mí?)Cuando el huerto fue sustituido por jardín, no puse ninguna objeción…

Años después, el interés ( y el afecto) hacia lo que se cultiva en huertos amigos , se ha ido incrementando. Aprecio la lechuga y la cebolla tierna que me regalan… y los tomates, por supuesto. He alucinado cogiendo uno de la mata, calentito por ese sol mediterráneo, con ese aroma intenso de tomate ,y comérmelo instantes después, con una pizca de sal y unas gotitas de aceite de oliva virgen…O esas lechugas crujientes… Crujen… Y saben a lechuga ¿ Es posible que hubiese olvidado el verdadero sabor de la lechuga?…

Bien, todo esto me ha llevado a tener un pequeño huerto de los que llaman “urbano”. Me ha atrapado por su diseño ( y que tengo el lugar exacto dónde ubicarlo que además quedará perfecto) y… por los fresones…

Fotos de jugosas matas de fresas que se pueden plantar ahora y disfrutarlas en verano…La mesa de madera ( que hace de huerto), monísima, con sus fresas, lechugas y albahaca ( para que el aroma , ya te venza) y yo… paseándome por el Garden. Mi objetivo era comprar algo anti- caracoles pero he acabado sucumbiendo al huertecito…La escenografía  era perfecta : el huerto perfectamente preparado con todo su attrezzo “eco”y yo, en mi mente, ya me he visto proyectado al futuro , diciendo desde la cocina : ir a buscar una lechuga y unos tomates para la ensalada. Hasta he visualizado una cestita de mimbre, ideal, en la que poner esos tesoros.

De momento, mi proyecto es ambicioso. He salido de allí con brotes de lechuga ( trocadero y roja),escarola, albahaca, perejil, menta-chocolate, fresas y…tomates!!! Cinco sacos de tierra, abono especial para horticultura y una caja enorme  que contiene el huerto “urbano”…

La Fase I  : BROTES VERDES está en marcha.  Ya he sacado todo del coche, he regado los brotes y los he dejado al sol y he puesto a cargar el destornillador eléctrico ( Ya he aprendido que siempre que lo necesito, está descargado así que esta vez, no me pilla desprevenida).

Si nada me lo impide, mañana iniciaré la Fase II : BRICOLAJE DE HUERTO  que es el intento de montar la mesa de cultivo. Ya lo califico de “intento” … ;- )

Deseadme suerte.