Luna llena sin nombre.

Nosotros, los del Mediterráneo, no le hemos puesto nombre a las lunas llenas. El sistema de los nombres es una tradición específicamente norteamericana, ligada al calendario agrícola y de caza de los pueblos indígenas de esa región, y popularizada después por almanaques estadounidenses como el Old Farmer’s Almanac. En estas fechas se recolectaba la fresa silvestre ya madurada.

A nosotros nos han gustado más las noches. La de Sant Joan, por ejemplo, que abre la puerta al verano con hogueras en lugar de con nombres, y que cae casi en las mismas fechas que esta luna sin nombre.

Mientras los pueblos indígenas americanos miraban al cielo y nombraban la luna por la fresa, aquí mirábamos al fuego y nombrábamos la noche por el santo y el solsticio. Dos formas distintas de celebrar lo mismo: que el verano ha llegado.

Qué bonita esta luna llena sin nombre, en esta calurosa noche de verano…

Una ayudita.

Hace calor.

Es verano y es normal pero hace mucho calor. Y antes. No se ha querido esperar…

Para creerse que hace menos calor , se necesita un kit de imágenes refrescantes o «ayuditas».

Pensar que estás ahí debajo es una ayudita.

Foto de Falaq Lazuardi en Unsplash

Más asequible: prepararse una limonada con mucho hielo. Una ayudita.

Foto de Melissa Walker Horn en Unsplash

Instalarse en el fondo de una piscina. Imposible pero refrescante. Otra ayudita.

Foto de Jakob Owens en Unsplash

Y la ayudita final : unos helados.

Foto de Heather Barnes en Unsplash

Foto de Miguel Javier en Unsplash