Gibosa menguante fría…

Para un ser humano acostumbrado a un frío extremo de 12-14º C en Barcelona, que te digan que viene una ola polar, un frio siberiano bien alimentado y un viento que va a hacer que la sensación térmica sea bajísima, te predispone a tener … mucho frío.

banco

Así estoy yo estoy días. Salgo abrigada y pienso que no es para tanto, pero, después, en mi casa y en las actividades más cotidianas, me doy cuenta que sí, hace más frío… Por ejemplo, ese champú que dejo en el estante bajo la ventana de mi ducha. Una ventana pequeña, que siempre está abierta… La sensación del aire helado entrando por ahí o el impacto del champú, muy frío, contra mi pelo, me indican que los meteorólogos tenían razón… Eso de ir descalza, a necesitar ponerme las zapatillas o unos calcetines…Las ventanas abiertas para “ventilación” (me gusta abrir ventanas) pasan de estar abiertas de un buen rato a un ratito. El frío se cuela y parece que le gusta quedarse, pero …el momento top ha sido al salir a hacer las fotos de la luna.

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Por la noche siempre hace más frío. Lo sé. Cuando veo la luna desde la ventana, según lo que veo, decido salir o no al exterior. A veces, las nubes, la bruma o el exceso de humedad me disuaden de tomar la fotografía, pero con este frío polar, siberiano y helado y el viento, el cielo está como más transparente, más limpio y la luna parece más brillante, más pura.

Así que, anorak al canto, botas calentitas y a la foto. La intención es ir rápida. Las primeras fotos me salen temblorosas. El frío juega con el pulso. No voy a por el trípode, si entro en casa, no vuelvo a salir. Seguro, me conozco.

gibosa

Aquí está la gibosa menguante en plena ola de frío siberiano…

NB : Las fotos ( menos la de la gibosa) de unplash.