Estáis en casa.

Ni siquiera puedo llegar a aproximarme a la sensación de “liberación” que deben estar viviendo Roque y Albert de BAS ( Barcelona Acció Solidària). Lo que debe ser dormir ( si puedes) en tu cama, después de nueve meses en el desierto, sin tener claro si iban a vivir o a morir, a salvo. En casa.

Seguro que los sonidos y los aromas de cautiverio no han quedado lejos, todavía, y que uno se instala en un sentido de irrealidad ( en este caso feliz) que no te deja profundizar demasiado en los hechos. Seguro que es una forma de protección del cerebro para que el sujeto no se quedé traspuesto tras el trauma.

Lo que será despertar, hoy, desayunar con los tuyos y ver esos paisajes que antes eran rutina y , ahora, son las vistas de un sueño hecho realidad. Estar  en tu hogar, sin más pretensiones que” estar” debe tener otro significado en el día de hoy. Ya han llegado al paraíso.

Y, de vuelta, lo que más importa es disfrutar del aire de la libertad, de la certidumbre, de los seres queridos y amigos, de esos paisajes ” de sempre”. Sentirlos intensamente para que hagan de antídoto. Espero que les sea lo más sencillo posible ( con lo difícil que es) volver a la normalidad. ¿La habrá?.

Mientras ellos se recuperan y, seguro, también lo hacen sus corazones solidarios, en el continente africano se empiezan a perder “voluntarios”. Hay gente valiente que nunca se dará por vencida ( habrá otras caravanas, han anunciado en BAS)pero también hay muchos voluntarios, gente de buena voluntad , que dedicarán su tiempo y su energía pero no querrán arriesgar su vida. El resultado es negativo : se podía haber generado una corriente , cada vez más mayoritaria, de personas dispuestas a ir a zonas de riesgo para ayudar a otras personas… Ahora, lo harán los valientes. Los otros, ayudaremos desde la seguridad de nuestra ciudad pero sin atrevernos a ir más allá. Africa pierde por culpa de esos grupos extremos que , al final, lo que hacen es destruir las esperanzas de estos pueblos.

También perdemos nosotros. Al no poder desplegar nuestra voluntad de ayuda en su totalidad y, al dar más recursos a estos radicales equivocados. Yo estoy  totalmente a favor del “pago de rescate” inombrable porque la prioridad es salvar la vida de los nuestros ( pienso en Alicia, Roque y Albert como si hubiesen sido mis  hermanos, maridos) pero me escuece el alma al pensar en lo que se va a utilizar este dinero.  Una controversia que el ciudadano de a pie ( imagina, repito que hubiese sido tu hermano, el secuestrado) no tiene el poder de dirimir. Pagas ( con los Fondos Reservados) y esperas que te lo devuelvan. Sencillo y claro.

Hay muchos problemas en este pobre planeta y el terrorismo es uno de ellos. Va dando puñaladas, aquí y allá, en forma de tres scuestrados, un guardia civil asesinado , cientos de personas en el metro o miles en un rascacielos. Un problema global que debe ser tratado desde esa perspectiva de conjunto /unidad. La situación, utópica, en la que se dejan al margen intereses económicos, políticos y “nacionales”, debe llegar para que  en un plan coordinado, se acabe con los grupos terroristas que disponen de la vida de inocentes como forma de reveindicar ideas o religiones. La única senda posible es desde el poder de la unidad total, sin avaricias ni dobles intenciones.

Ya se hablará mucho del tema del secuestro , del terrorismo. Los tertulianos de todos los programas , nos darán su opinión y, nosotros, pobres ciudadanos, escucharemos todo tipo de posibilidades y situaciones cuando lo único que nosotros queremos es que se elimine cualquier acto terrorista de la faz de la Tierra… Pero eso, ya es otra historia. La de hoy, es la del reencuentro.

Aunque Alicia lleve cinco meses aquí, supongo que ayer cerró uno de los capítulos de esta historia : los tres , ya liberados .

Ya estaís en casa.