Yoga.

Hace ya un tiempo que estoy pensando en hacer yoga o danza. El yoga me atrae enormemente, por todo lo que tiene de físico y espiritual.

Ahora, estoy en período de “prueba”. Estoy asistiendo a clases diferentes para saber cuál es la actividad que elegiré. La primera experiencia ha sido con el yoga…Mientras escribo estas líneas, estoy sintiendo músculos de mi cuerpo que no sabía que existían…Incluso los dedos de las manos protestan… ¡Madre mía! La monitora que me entrevistó me aconsejó el yoga Vinyasa. Tal vez fui yo la que alabé(exageradamente) mi flexibilidad y, lo demás, fueron las ganas…Hay más de 100 tipos de yoga, unos más físicos que otros y este es uno de los llamados “físicos” …Bien, con todo lo que me ha gustado la sesión de Vinyasa, admito que estoy rota y sé -confirmado oficialmente por mis músculos, tendones y fibras- que NO soy flexible. Y que el yoga es un ejercicio duro. ¿No habéis visto alguna vez, a alguien haciendo una de las Asanas y habéis creído que la harías fácilmente? Pues…no. Fácil no es.

( Esta ilustración, me representa)

Dicho esto, este cansancio es maravilloso. Y, también, la sensación de relax…Ommmm… He atisbado lo fantástico que debe ser todo eso cuando se hace bien…No he tirado la toalla porque quiero llegar a sentir eso, y me he apuntado a otra clase de yoga más pasiva y más adecuada a principiantes no- flexibles que creían que lo eran; – ).

Seguiré la ruta de clases de prueba.

To be continued…