Cosas horrorosas (de Navidad).

Los extremos siempre mal…

Hay de los que se vienen arriba…

Y los que no…

Los hay que deciden colgar este adornito en el árbol. Un extraño niño Jesús que según como, parece un dedo.

O la pezuñita de uno de los nueve renos que llevan a Papa Noel , eso sí,  con las pertinentes bolas navideñas.

También está el iluminado que diseñó este Papa Noel, centauro. Si, centauro…

Para finalizar, dos árboles.

El medio árbol, para apoyar en una esquina.

Y, este, que directamente e intencionadamente, lo han puesto al revés. No es feo pero es raro…

 

Empiezo con la Navidad…

Es inevitable… Ya me he apuntado a la lista del “Amigo Invisible” y a la de la Lotería. Y ya hay fecha y lugar para la cena de navidad de empresa…

Todo rueda, como una gran bola de árbol de navidad.

Es comercial, abusiva, estridente y todo lo que quieras pero, a mí, la navidad me gusta. Sin llevarlo a los extremos ( que hay quien lo lleva muy bien o muy mal), me encandilan las lucecitas… Me emboban ; – )

Siento una especial inclinación por la decoración y siempre estoy a la caza de objetos ( me gustan mucho los “Objetos Sencillos”, ya se sabe ) o de ideas que recopilo para algo inconcreto que supongo, algún día , tendrá algo más de concreción.

Me llaman la atención las cosas que desafían la profusión de dorados, plateados y destellos mil que configuran la Navidad. La mayoría de veces, es más difícil hacer algo sencillo y natural . Estas son cosas simples, que podemos hacer nosotros mismos…

Con unos cuantos tablones viejos :

Con unas manzanas, castañas y piñas piñoneras… Más natural, imposible.

El año pasado,  me ganó el árbol de navidad de post-it .

De momento, este cuadro me parece una pasada… Por crear arte de la Navidad, por hacerlo colectivamente ( todas las manos), por lo bien que te lo puedes pasar haciéndolo, …Y aún hay tiempo ; – )

He pasado de comer castañas y panellets con tirantes a un estado pre-navidad lluvioso que, poco a poco se va asentando. Necesitaba tiempo…

Ahora, que ya estoy acompasada a los anuncios, las tiendas, los juguetes y la decoración navideña en las calles, ya me siento mucho mejor.

…O eso creo…