El vaso de agua (III) : Disfrutar de cada sorbo.

El vaso de agua está lleno con la cantidad de sorbos que le vas a dar hasta que el vaso quede vacío. No sabemos cuantos cl nos tocan a cada uno, lo único cierto es que tarde o temprano, el agua se acabará. Hay quien dará pocos sorbos, los que dieron bastantes pero no los suficientes y a los que el agua les cunde más allá de sus expectativas.

El volumen de agua es una incógnita. Nadie, nada, ningún sabio, profeta, Dios o la IA más sofisticada sabe la cantidad. Y aún sabiéndola, no pueden prever si un golpe de aire tumbará el vaso y derramará todo el agua…

Así que lo primero que deberíamos aprender es que como no sabemos cuantos sorbos hay en ese vaso, nuestro objetivo sea disfrutar de cada uno de ellos.

Esto es fácil de decir y más fácil de escribir pero en la vida real, ser disfrutones no es tan sencillo. Cuesta disfrutar cuando nuestra vida está controlada por los horarios, el sistema de trabajo, la vida familiar, la evolución personal, etc.

Van venir sorbos amargos. Es casi una certeza: pérdidas, rupturas, enfermedades y problemas. Forman parte de la vida y son normales. Amaremos a gente que un día no estará con nosotros, por ejemplo y eso nos llevará a la tristeza, al sabor amargo, agrio y asqueroso del sorbo de ese día.

Pero también vendrán otros dulces y aromáticos, también normales, ante el amor, la satisfacción, la tranquilidad e incluso, la felicidad que es un estado que nunca es total pero tiene sus ratos.

Mientras esas cosas pasan, el H2O que contiene el vaso se va reduciendo así que es necesario entrenar para que cuando vengan los malos tragos, se despliegue un escudo protector compuesto por la certeza que , también vendrán de los otros, los tragos buenos.

Hay que repetirlo como un mantra , cada día, para que el escudo protector sea cada vez más fuerte.

Hay muchos tragos buenos, no hay que olvidarlo…

NB 1 : He acabado con lo de los vasos.

NB 2 : ¡Buen fin de semana!

El vaso de agua (II) : solo contiene H2O


Tenemos entre manos un compuesto de dos átomos de hidrógeno unidos a un átomo de oxígeno, todo ello contenido en un recipiente hecho de sílice (dióxido de silicio, SiO₂), soda (carbonato de sodio, Na₂CO₃) y caliza (carbonato de calcio, CaCO₃) y para hacerlo más brillante y transparente , se convierte en cristal añadiéndole algún tipo de óxido metálico (como bario, potasio o zinc y nunca plomo).

Hidrógeno, oxígeno, sílice, soda, caliza y óxidos metálicos. Un vaso de agua : el hecho objetivo, su visión más científica.

El agua es , siempre, H2O

Nuestro vaso de agua somos nosotros.

Es transparente pero puede cambiar de color según nuestra forma de afrontar la vida. Muchas veces, lo único que cambia el estado del agua es nuestra actitud .

Los días en que el sorbo es amargo,la vida se convertirá en gris y tempestuosa y nos parecerá que nos vamos a ahogar en ese vaso pero, al día siguiente ( si todo va bien), le vas a dar otro sorbo al vaso y la vida va a seguir.

Sí o sí.

El vaso de agua (I)

“El vaso de agua” se ha utilizado para muchas metáforas.

La de si ves el vaso medio lleno o medio vacío, según tu tendencia al optimismo o al pesimismo.

El vaso de las frases hechas : “Ahogarse en un vaso de agua” o “Crear una tormenta en un vaso de agua” que se refieren a la capacidad que tenemos los seres humanos de fabricarnos grandes problemas de cosas simples que, aparentemente ( y sólo aparentemente) no lo son.

Las que más me gustan, por eso, son las de tipo “Es como un vaso de agua en el desierto” y “Un vaso de agua no se le niega a nadie, ni a tu peor enemigo” porque son positivas : hablan de la esperanza y de la compasión.

En este Blog Imperfecto, el vaso de agua es una metáfora de la vida.

Y un recordatorio, de que hay que disfrutar cada sorbo…