El ajo Rambo.

A ver, ¿Cómo es posible que tenga el mismo efecto una “estaca clavada en el corazón” que un…ajo? O una bala de plata y el ajo… Si lo piensas detenidamente, el ajo es, no sé, como una especie de Rambo.

Una súper arma mortífera con los mismos poderes destructores que un estacazo o un balazo…

Eso sí, sólo sirve contra vampiros…

Pero…¿Por qué un ajo? ¿Por qué no un pepino, por ejemplo? He buscado respuesta a estas preguntas :

Cuando Bram Stocker creó el personaje de Drácula (1897), lo hizo inspirándose en Vlad Tepes, un príncipe de Valaquia que vivió en el siglo XV.  Según numerosas fuentes, ‘Vlad el empalador’ (como era conocido) padecía una enfermedad llamada ‘porfiria eritropoyética’ la cual se caracteriza, entre otras cosas, por retraer las encías, causar fotosensibilidad (fotofobia), anemia y en la que la ingesta o contacto con el aroma que desprende un ajo puede agravarla. Esta característica de la enfermedad,podría ser el origen de esta relación extraña entre vampiros y ajos.

Y como todas esas cosas que se convierten en Mitos y Leyendas, la atribución de las propiedades “mágicas” del ajo, se fue desarrollando, en cada lugar de forma diferente, desde la Edad Media hasta los tiempos que corren.

Algunos investigadores piensan que la interconexión podría provenir de la costumbre de los enterradores a ponerse una ristra de ajos al cuello, para así camuflar los hedores a los que se enfrentaban. Podría ser.

En los Países Bajos, colgaban ajos en las puertas de las Iglesias…

En Alemania, creían que cuando uno moría, durante las primeras noches, el muerto estaba “No Muerto” y buscaba sangre de familiares cercanos para alimentarse. Los reconocían por el olor ( reconocible en cada persona) .Para evitar ser “identificado”, los asustados parientes se frotaban la piel con ajo…Supongo que un buen peeling, por cierto…Nada mal como tratamiento cosmético en la Edad Media.

Búscale la razón científica o la sobrenatural. Sea por lo que sea, el ajo y el vampiro, se llevan mal…

Y ya que tengo ajos en el huerto, no voy a desdeñar su poder repelente.Que vampiros, los hay… Y creo que los de estos tiempos, son peores que el de Bram Stocker