#NuevaRealidad (life.)

La pandemia ha cambiado muchas cosas. Estos dos últimos años, he visitado un hospital oncológico con asiduidad como acompañante. Hemos estado esperando en salas de espera muy llenas y hemos sufrido los retrasos en las horas de visita y pruebas.

Ayer no pude entrar a acompañar. Si no es por causa de fuerza mayor, el paciente debe acudir solo a la consulta. El tiempo de espera transcurrió entre el soplo de aire fresco del aire acondicionado del coche y los paseos nerviosos por el aparcamiento, buscando la sombra para aliviar el calor de la mascarilla. Allí había otros muchos acompañantes haciendo lo mismo que yo. Todos dirigiendo la vista hacia la puerta de entrada para localizar la salida de nuestro acompañado.

La espera no fue tan larga porque las visitas, ahora, en tiempos de pandemia,  se realizan con más agilidad y aún se me hizo más liviana, porque culminó con buenas noticias.

En un momento de mi paseo por los alrededores del hospital, caminé por una zona de tierra. Iba leyendo algo en el móvil y casi pisé este brote verde, aislado pero esperanzador. Le hice una foto y pensé en esa frase tan familiar de que la vida, acaba encontrando una forma de abrirse paso.

Espero que se convierta en árbol…