El mono de trabajo.

Hoy ha sido un día especialmente duro. Tengo ganas de llegar a casa y sacarme la ropa de trabajo.

Cuando la cuelgo, en el perchero que hay en la entrada, siento que me libero de toda la tensión de la jornada…

El peor momento del día, sin duda, ha sido el de ese niño que iba a cruzar con el semáforo en rojo, mientras la madre , despistada,  parloteaba con una vecina…

Ha costado desviarlo. Menos mal que una mariposa azul ha venido a ayudarme…